Pérez quiere una ley para ganar más

Volvió a quejarse del salario que cobra como gobernador y aseguró que enviará a la Legislatura, antes de fin de año, un proyecto para modificar la ley de sueldos. Así, desdijo a Ciurca, quien había afirmado que este tema no estaba incluido en la agenda oficial.
Un archivo abultado de proyectos nunca escritos y notas periodísticas relata los constantes amagues de los últimos gobernadores mendocinos para avanzar en una nueva ley de sueldos que organice el escalafón salarial de los funcionarios mendocinos, que siempre se han considerado mal pagos en relación con sus pares de otras provincias y la Nación.

Francisco Pérez no es ajeno a tales circunstancias. Desde la campaña, el sucesor y ex ministro de Celso Jaque viene hablando de lo escaso de los haberes que perciben los encargados de administrar la provincia. Y aunque el martes la idea parecía desterrada, Pérez ayer volvió a reflotarla.

A dos meses de asumir y tomando como contexto la decisión de los legisladores nacionales de incrementarse sus dietas el 100 por ciento, Pérez reflotó su idea de enviar antes de fin de año un proyecto de una nueva ley de sueldos. ¿Finalmente se va a discutir?, fue la pregunta de la prensa al finalizar el encuentro entre los representantes de Gobierno y los miembros del Poder Judicial y Pérez respondió: "Vamos en ese camino. Hay que trabajarla y es algo que ya planteé".

Esta declaración sorprendió porque va a contramano de lo que el vicegobernador, Carlos Ciurca, dijo el martes respecto del tratamiento de este tema en un futuro cercano. A cargo de la Gobernación, ya que Pérez se encontraba en Buenos Aires presentando la Fiesta Nacional de la Vendimia, el Vice aseguró hace tres días:

"Estamos con el debate paritario (con los estatales) y no hay discusión salarial de funcionarios". De esta forma, el Vice intentó enfriar las palabras del mandatario, quien el lunes había cuestionado que un gobernador cobre 12 mil pesos en la provincia cuando los legisladores nacionales han llevado sus dietas a más de 30 mil pesos.

"No está en la agenda. Nuestra provincia hoy tiene temas como vivienda, producción, Irrigación, exportaciones al Mercosur y reforma de la Constitución", insistió entonces Ciurca.

Sin embargo, el Gobernador ayer desautorizó a su segundo: "Planteé el concepto que tiene que ver con el sinceramiento y es necesario discutir la proporcionalidad", agregó. El compromiso personal del mandatario con el tema parece ir in crescendo. De hecho adelantó que entregará a los medios, en los próximos días, las planillas de sueldos para, según destacó, "analizar la desproporción salarial que actualmente existe en el Estado".

Asimismo, las comparaciones resultaron inevitables y Pérez volvió a enumerar algunos de los sueldos más abultados de la administración pública: "Hay algunos agentes de la salud, en el ámbito de la Dinaf, que cobran 28 mil pesos de salario y hay muchas personas que cobran mucho más; el doble que el gobernador". Por este motivo, Pérez dijo que pese a que la prioridad es atender lo coyuntural, el Gobierno empezará a trabajar en el proyecto para sacarlo, en lo posible, antes de que termine este año.

El desafío del ex ministro de Infraestructura será no morir en el intento o en el simple declaracionismo que el archivo ha condenado a varios gobernadores, el último de ellos Jaque, quien en diciembre de 2007 reclamó: "Cuando hay sueldos bajos en el Estado, la corrupción está en la puerta. No puede ser que el gobernador gane un tercio de lo que ganan los jueces, si pensamos que tiene que administrar más de 4.700 millones de pesos al año".

En aquella oportunidad, Jaque recorría el Departamento General de Irrigación y ya hablaba de trabajar en un proyecto de ley de sueldos. No obstante, en los cuatro años de gestión nunca avanzó en este tema y los salarios de los funcionarios aumentaron al ritmo de lo que fijaron los sucesivos acuerdos paritarios con la Administración Central.

Pero el último gobernador que avanzó en la redacción del bosquejo y en la instalación pública del tema fue Julio Cobos. La iniciativa del radical pretendía perfeccionar y remplazar la vieja ley de Arturo Lafalla, que fue dispuesta en su momento por algunos abusos que se cometían, particularmente, a nivel de los Concejos Deliberantes.

Decía entonces que el gobernador tenía que ganar unos 4.500 pesos y los docentes unos 800, asegurando un escalafón para los empleados públicos sin derogar el que estaba en vigencia. Además, Cobos proponía, en el proyecto que ahora descansa en el Ministerio de Trabajo, Justicia y Gobierno, impulsar los premios por capacitación.

En el radicalismo están dispuestos a dar el debate si así lo dispone el Gobernador. No obstante, el senador Juan Carlos Jaliff y ex vicegobernador de Cobos reflexionó: "Al final de la gestión de Julio hicimos el esquema básico. No se terminó por cuestiones de tiempo. Es una tarea muy compleja que alguna vez hay que encarar. Pero, en esto, hay que ser sinceros ya que más allá de las consideraciones jurídicas la cuestión principal es la plata".

El legislador consideró que acompañarán cualquier debate y que la aplicación de una nueva ley de sueldos podría hacerse de manera gradual. Esto es porque, según manifestó, el principal problema es "el déficit de la provincia". Más allá de sus reparos, Jaliff admitió: "Los salarios de Mendoza son de los más bajos del país. El promedio de la administración pública está por debajo del promedio salarial de la actividad privada".

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