El Gobierno evalúa resignar la posibilidad de autorizar dos mandatos consecutivos al actual gobernador y sus sucesores a cambio de que salgan las otras modificaciones que propone. Si no, va camino a un nuevo fracaso porque la oposición no está dispuesta a apoyar.
No, no y no. Ante el no rotundo de la oposición, el Gobierno analiza dar marcha atrás con su iniciativa de aprobar una reelección para el gobernador y limitar la periodicidad de los mandatos de todos los cargos electivos, y así evitar que se caiga la reforma de la Constitución.
En Casa de Gobierno sostienen que podrían capitalizar políticamente el proceso de reforma con trabajo territorial. Pero para cambiar la Carta Magna se necesita el voto positivo de los dos tercios de los legisladores de ambas Cámaras legislativas por eso la postura radical es determinante.
Durante la semana que terminó, hubo un ping pong de posicionamientos públicos sobre la reforma de la Constitución provincial entre referentes del oficialismo y el radicalismo. Los primeros en marcar la cancha fueron los máximos dirigentes radicales quienes, cuatro días después de la masiva protesta del jueves 13, salieron a advertir que no acompañarían la reforma de la Constitución ni mucho menos la reelección del gobernador, sea el actual o sus sucesores. Acusaron al Gobierno de querer cambiar el texto constitucional sólo para obtener la posibilidad de un segundo mandato para el gobernador Francisco Pérez y el vicegobernador Carlos Ciurca.
Ante esta declaración de la UCR, el Ejecutivo hizo una jugada que venía ensayando desde hacía varias semanas pero que no veía la oportunidad de poner en práctica. Intentó entrampar a la oposición diciendo que mandaría a la Legislatura el proyecto de reforma constitucional proponiendo una reelección para el gobernador y el vice, pero también pidiendo limitar los mandatos de todos los cargos electivos a sólo dos consecutivos. De esta manera, intendentes, legisladores y concejales, dejarían de ser reelectos indefinidamente como sucede hoy y, también así, obtendrían la reelección del gobernador que pretende.
Tanto la UCR como el PD salieron a rechazar la propuesta oficial. El radicalismo pidió al Gobierno que promulgue la ley que limita la reelección de los jefes comunales ya votada en consulta popular y, el PD, que todos los partidos imiten la carta orgánica demócrata que impide a todos sus afiliados que ejercen cargos electivos, ser reelectos más de una vez.
Ante este panorama adverso, en Casa de Gobierno piensan que no es el momento de hablar de reelección. De hecho, el gobernador, Francisco Pérez, decidió no hacer más declaraciones a la prensa sobre el asunto y que quienes lo hagan por estos días sean otros referentes peronistas, a la espera de una reunión con intendentes del PJ que podría producirse cerca del próximo fin de semana.
Pero la decisión apuntaría a mucho más. “Ratificamos que no hay ningún punto que sea condición para reformar la Constitución”, aseveró Ciurca en diálogo con Los Andes. Una alta fuente del oficialismo agregó: “Si no hay chances, estamos dispuestos a bajar la reelección del gobernador y la limitación que queremos imponer a los cargos electivos con tal de que salga la reforma”.
En Casa de Gobierno analizan el costo político que podría tener insistir con la reelección para Pérez (o incluso sólo para sus sucesores) y ven también una oportunidad en la reforma. Es que además de la negativa de la oposición, el oficialismo cree que la masiva protesta que hubo en el Centro mendocino hace diez días lo salpicó y no sólo estuvo dirigida al Gobierno nacional.
“Podríamos capitalizar la reforma haciendo un trabajo territorial. De lo contrario, quedaríamos como unos mezquinos ya que como no nos dan la reelección, no queremos nada. Preferimos pasar a la historia como la gestión que reformó la Carta Magna”, sumaron desde el oficialismo.
En el radicalismo no quisieron adelantar una opinión respecto de esta movida que está
pensando la Casa de Gobierno. De todas maneras, la UCR ha sido reformista. Los ex gobernadores radicales Santiago Llaver, Roberto Iglesias y Julio Cobos (quien es casi un hecho que encabezará la lista de candidatos a diputados nacionales en la elección del año próximo) intentaron una reforma integral de la Constitución, pero por distintas razones no lo lograron. Por eso, las esperanzas del Ejecutivo siguen de pie a pesar de que la UCR continúa con las banderas de la reforma política que incluyen la boleta única, el desdoblamiento electoral y el financiamiento estatal de los partidos políticos. En el PD, en cambio, no ven un aliado pero, con la venia radical, bastaría para reformar.



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