Pérez patea para junio la definición de aumentos de tarifas

Las subas de agua, luz y el pasaje de colectivo están en carpeta en el Gobierno. Aysam necesita otro 50 % para cubrir su déficit.
Desde antes de asumir, el gobernador Francisco Pérez ha intentado instalar el "sinceramiento" de las tarifas como prioridad de su gobierno. Pero hasta ahora sólo trasladó esa intención al agua, en diciembre del año pasado.

Entre enero y febrero amagó con subir el boleto del colectivo sin éxito y el tema se volvió a instalar el mes pasado, cuando se quejó por el atraso del pasaje. Sin embargo, el mandatario tomará la decisión de actualizar el costo de los servicios recién en junio, cuando esté más claro el panorama financiero de la provincia y cuando se espera que esté más avanzado el bono por 1.300 millones de pesos. "Hay que cerrar las paritarias y ver cómo marcha la economía", explicaron desde el cuarto piso de Casa de Gobierno.

Al menos así ha prometido Pérez a algunos de sus ministros, quienes se ven apretados con los recursos y el atraso tarifario. El caso de Aysam es emblemático. La tarifa del agua tuvo un aumento de 36,5% cuando el gobierno de Celso Jaque intervino la ex Obras Sanitarias en 2009 y un 35 por ciento más al finalizar la gestión jaquista. No obstante, el desfasaje de la tarifa del agua es tal que para equipar los costos con los ingresos de la empresa se necesitaría un aumento de 50 por ciento más durante 2012.

Pérez, por ahora, no quiere tocar las tarifas pero evaluará cuáles y cómo lo hará apenas llegue junio. El incremento del agua tiene un aval legislativo que permite otorgar hasta tres aumentos durante el año. Uno ya se concretó en diciembre y los otros dos podrían darse 25 por ciento en junio y otro 25 por ciento en diciembre. "Depende de la voluntad del Gobernador", especificaron fuentes oficiales.

El otro camino que tiene el mandatario es el de incrementar los subsidios a Aysam. En 2011, recibió del Ejecutivo 22 millones y durante este año ya se le han otorgado otros 11 millones. El presupuesto de la empresa es de 180 millones de pesos y el déficit plano y proyectado es de 30 millones.

Si no se aplica un incremento en la tarifa, la empresa estatal deberá rever el pago de los gastos corrientes ya que las obras, medianamente, las tiene aseguradas con el préstamo que los bancos Patagonia e Hipotecario liquidarán el mes que viene por 60 millones de pesos. "La empresa funciona al mínimo. La han dejado sin grasa y sin músculos. De esos 60 millones, 30 se destinarán al mejoramiento operativo como por ejemplo la compra de 69 vehículos mientras que los otros 30 se destinarán a obras pequeñas pero de extrema emergencia", explicó el presidente de Aysam, Luis Böhm.

El ex secretario de Turismo asegura que "en dos años y medio podremos levantar la empresa" y para ello confía, además, en los 50 millones de dólares licitados dentro del bono provincial que debería ser colocado a más tardar en julio. "Ese dinero nos permitirá terminar obras estructurales como la planta depuradora de San Rafael, la planta depuradora y el sistema cloacal de Santa Rosa y la planta de Tunuyán, entre otros", detalló Böhm.

El otro servicio en conflicto es el transporte público de pasajeros. El boleto sigue sosteniéndose con el fondo compensador provincial, esto es con recursos que liquida Rentas. Sin embargo, con el 23 por ciento de aumento salarial que consiguió Sipemom para los choferes de colectivo y el ajuste que seguramente se otorgará a los empresarios por el kilómetro recorrido, el aumento de la tarifa se tornará irremediable. De hecho, Pérez avaló una suba pero hace unos días dio marcha atrás al decir: "Por el momento, no va a aumentar el micro". Los estudios aseguran que con el aumento el pasaje se irá a cerca de 2 pesos.

A estos problemas en los últimos días se le sumó otro. Las empresas de electricidad vienen pidiendo desde el año pasado una suba del Valor Agregado de Distribución (VAD), hasta ahora sin respuesta. Pero el tema explotó en la paritaria entre las empresas distribuidoras y el sindicato de Luz y Fuerza. Allí, las empresas no hicieron ninguna oferta argumentando que hace tres años sus ingresos están congelados.

Pérez también descartó novedades respecto de la energía. "Está parado el tema", dijo la semana pasada. Pero la amenaza de un paro total de los trabajadores del ramo complica el panorama. El gremio pide un incremento salarial del 35 por ciento. Por su parte, Edemsa, la Cooperativa de Godoy Cruz y Edestesa insisten en la falta de actualización tarifaria. Sin embargo, Pérez fue tajante con sus ministros: "En junio veremos qué actualizamos".

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