Pérez le dará un lugar en la cúpula de Irrigación al radicalismo

El jefe de la UCR le había pedido espacios en el Tribunal Administrativo para terciar en la conducción de un organismo clave.
Un lugar, no en el mundo como la película argentina, sino en el Departamento General de Irrigación. Con el argumento de hacer de la administración del agua "una política de Estado" y demostrar un cambio respecto de la cuestionada gestión anterior, el oficialismo dará a la principal fuerza de la oposición, la UCR, un espacio para que nombren un consejero en el Honorable Tribunal Administrativo de Irrigación.

Así, después de los festejos vendimiales, el gobernador Francisco Pérez enviará a la Legislatura el pliego del candidato a superintendente, José Luis Álvarez, junto con los nombres de los consejeros propuestos y se asegurará la aprobación de las nuevas autoridades del organismo.

Irrigación fue un dolor de cabeza para Pérez desde antes de asumir como gobernador. Es que el ex superintendente Eduardo Frigerio fue suspendido por el Jury de Enjuiciamiento por las graves denuncias que había en su contra por irregularidades en la gestión, hasta que renunció el 12 de diciembre último, primer día hábil del actual gobierno.

La situación de Frigerio despertó fuertes pujas en el PJ porque el ex funcionario reporta a Jorge Villalón, un operador de Juan Carlos Mazzón, el jefe político de los azules y por ende al que reportan varios de los intendentes del PJ.

Después de la dimisión de Frigerio, comenzaron las especulaciones y postulaciones dentro del oficialismo para ver quién sería su sucesor. Finalmente, a principios de febrero, y para sorpresa de gran parte del peronismo, el Gobernador decidió ungir a Álvarez, actual ministro de Agroindustria y Tecnología.

Pero su pliego debe ser aprobado por la Cámara alta como lo exige la Constitución provincial. Antes de que llegue a la Legislatura, los radicales le pidieron al Ejecutivo provincial "tener cierto control sobre Irrigación" y éste cedió en parte.

En realidad existieron dos charlas en el mismo sentido. Una fue entre Pérez y el presidente de la UCR, Alfredo Cornejo ,y la otra entre el vicegobernador Carlos Ciurca y el presidente del bloque de senadores radicales, Armando Camerucci. En ambas conversaciones, los radicales pidieron tener "influencia en Irrigación".

Solicitaron a las máximas autoridades del Gobierno provincial "un replanteo de la política hídrica y recuperar el prestigio de la institución" y, en concreto, que "el radicalismo tengo un espacio dentro del Tribunal Administrativo", que son quienes acompañan en el gobierno del agua al superintendente.

El planteo que hicieron los radicales consistía en colocar dos consejeros "con perfil técnico" y, según aseguraron desde la fuerza, en esas conversaciones "no se condicionó la aprobación del pliego de Alvarez a que eso se cumpla".

Uno de los lugares que más les interesaba a la UCR es el del consejero del Río Tunuyán Inferior, porque tiene jurisdicción sobre la cuenca que pasa por departamentos administrados por el partido.

Además, alentaron la renuncia de los únicos dos consejeros que quedan de los cinco que conforman los tribunales, que son Carlos Dávila (Tunuyán Superior) y Francisco Scandura (Tunuyán inferior), sobre los que pesan cuestionamientos.

En esas charlas, ni Pérez ni Ciurca dieron una respuesta a los radicales. Pero, según pudo saber Los Andes, los gobernantes ya decidieron dar la posibilidad a la UCR de colocar un consejero de los dos que pedía y dejar los cuatro restantes para los jefes comunales justicialistas.

La idea que tienen en mente en Casa de Gobierno es presentar un Departamento General de Irrigación con una impronta nueva, que busca una "política de Estado en materia de agua", por eso accedieron a la propuesta radical.

Pero el resto de los cuatro consejeros serán para los jefes comunales peronistas. En realidad, pese a los cuestionamientos, Dávila y Scandura tendrían asegurados sus respectivos espacios porque reportan a los azules, quienes han perdido peso dentro del Gobierno y Pérez apuntaría a preservar esos lugares.

En tanto, los dos restantes serían para hombres de los sureños Omar y Emir Félix (el diputado nacional y su hermano el intendente de San Rafael respectivamente) y el otro que queda para el grupo que comandan los intendentes de Las Heras, Rubén Miranda, y de Guaymallén, Alejandro Abraham.

En definitiva, el Gobernador buscará armar un consejo con representes de los intendentes que acompañen a su postulante a superintendente (quien responde directamente a Pérez) como sucede con los directores del IPV que acompañan a Omar Parisi. Aunque, con un radical entre esos nombres.

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