El gobierno Espera construir 12.000 casas en cuatro años. Utilizará tres líneas de acción nuevas y otras nueve ya existentes que serán reforzadas.
Así, con un mix de fondos de fideicomisos, provinciales, nacionales, de entidades extranjeras y aportes privados, el Gobierno aspira a concretar el Plan Estratégico de Viviendas 2012-2016, que finalmente se reveló ayer y con el que busca compensar una de las mayores falencias de la gestión de Celso Jaque.
Francisco Pérez y gran parte de su equipo montaron el escenario: uno de los baldíos federales que podría ser transferido a un grupo de familias mendocinas para que construya su propia casa. Una carpa instalada en El Sauce, Guaymallén, albergó a más de 150 invitados durante la calurosa mañana y fue ahí donde mostró el plan por el que aspira a lograr la construcción de más de 12.000 viviendas en cuatro años.
Para esto se valdrá de tres instrumentos novedosos y otros nueve que ya están en ejecución pero se promete reforzar e impulsar.
Los intendentes peronistas, que serán uno de los pilares en la ejecución de los programas, se sentaron junto al Gobernador en uno de los anuncios que más expectativas había generado desde que asumió. Sólo el sanrafaelino Emir Félix y el de San Martín, Jorge Giménez, faltaron a la cita, y confirmaron así cierta distancia con el mandatario.
Los intendentes radicales dieron el presente y formaron parte de la mesa central, al igual que algunos legisladores demócratas que no se mostraron conformes con el anuncio.
Para Carlos Aguinaga, el plan sólo cubre el 10 por ciento de las necesidades reales y además consideró que se está incumpliendo la ley 8.095 que estipula destinar un porcentaje de las regalías petroleras para viviendas rurales.
Pero la ausencia más notoria fue la del vicegobernador, Carlos Ciurca, y generó suspicacias tras las diferencias reveladas entre ellos sobre la Ley de Sueldos.
Pero minutos más tarde se supo que Ciurca estaba reunido con un grupo de Padres Autoconvocados y el presidente de la Asociación de Magistrados, Orlando Farrugia, por los planteos judiciales iniciados por los magistrados que intentan esquivar el descuento de OSEP.
Uno de los interrogantes más marcados era el origen del financiamiento. Según Pérez, se destinarán unos 1.200 millones de pesos.
Parte de este monto está a disposición de la Provincia y el resto hay que lograrlo. Se trata de un combo formado por 320 millones de pesos que se lograrán a través del demorado fideicomiso con la Administración Nacional de Seguridad Social, que fue anunciado en 2009 pero cuya ejecución no supera los 140 millones de pesos, esto entre viviendas que están en construcción y otras licitadas.
A los 320 millones se sumarán 66 millones de pesos que ponen a disposición las cámaras de la construcción y que servirá para financiar la urbanización de las primeras 7.000 viviendas.
Según advierten desde el Gobierno, este desembolso no implica para la Provincia la necesidad de entregar las obras a firmas que conformen esas cámaras, porque deberán enfrentar el proceso de licitación como cualquier otro barrio construido con fondos oficiales.
A esto se sumarán unos 400 millones de pesos que se lograrán a través del Fondo Nacional de la Vivienda (Fonavi) y el recupero de créditos del IPV.
Mientras que la cuarta línea de financiamiento es la que genera dudas: se trata de un bono por 100 millones de dólares que se planea emitir y para este se habría logrado apoyo de entidades como el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y otros organismos que el Gobernador habría contactado durante su viaje a Estados Unidos. Pero no hubo mayores precisiones que dieran certezas sobre la llegada de este dinero.
Las novedades
El plan revela mecanismos novedosos y otros que ya están o estuvieron en funcionamiento durante los últimos años.
Entre lo más llamativos se destaca la posibilidad de financiar lotes, servicios y escrituras para grupos familiares asociados a entidades intermedias, gremios y mutuales. Para eso deberán acreditar el terreno propio y estar registrados en el municipio respectivo.
El financiamiento para estas obras se concretará entre la entidad interviniente, las empresas y el IPV, y se espera que la devolución no supere los 12 meses.
Sobre la tasa aún no hay definiciones. Además hay financiamiento para obtener terrenos fiscales. En esto tendrán una participación clave las municipalidades, porque el registro de terrenos deberá ser proporcionado por la comuna interesada.
Otra de las herramientas novedosas que apunta a la clase media es el crédito individual urbano. Para esto se tomarán grupos familiares urbanos con ingresos medios y las viviendas serán financiadas entre el IPV, el Banco Nación y el aporte de bancos privados.
En este caso la obra será por administración del propietario y podrá destinarse a la construcción de viviendas o a la ampliación o refacción.
El tercer y último instrumento novedoso que presentó el ex ministro de Jaque es el de viviendas industrializadas. Se trata de un cupo de 1.000 soluciones habitacionales que la Nación cede a la Provincia y que eran parte del plan que manejaba la fundación de las Madres de Plaza de Mayo y terminó en escándalo.



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