El Gobierno intenta romper la alianza entre radicales y demócratas, que impulsan juntos modificar el sistema electoral, para lograr los votos que le permitan cambiar integralmente la Constitución. El Gobernador dice que hay que consensuar y Ciurca busca una reunión.
Los radicales quieren evitar el encuentro con el PJ por ahora, pero es probable que lo concreten cerca del fin de semana aunque aseguran que insistirán con su proyecto de reforma política que contempla como punto principal separar las elecciones provinciales de las nacionales e instaurar la boleta única.
Los números están jugando una mala pasada tanto al oficialismo como a la oposición. Es que tanto para aprobar la ley para llamar al plebiscito que definirá si se reforma la Constitución tal cual pretende el Gobierno, como para sancionar normas para reformar leyes electorales, como postulan la UCR y el PD, es necesario reunir los dos tercios de ambas cámaras legislativas que ningún partido tiene. Por eso, esa palabra que se usa con frecuencia en la política que es "consenso" viene como anillo al dedo en este caso.
En esa línea, el Vicegobernador ya hizo la convocatoria a los radicales y los espera con una propuesta concreta. Buscará acordar con ellos una agenda de temas para reformar la Constitución y, en ese marco, excluirá la polémica reelección del gobernador y el vice para que sea discutida en una segunda etapa.
"Hay cuestiones que tienen que ver con la reforma de la Constitución nacional del ?94 y otras vinculadas a lo local con las que se puede avanzar. Por ejemplo, que en la provincia de Mendoza las personas con discapacidad física no pueden ser legisladores; los derechos de consumidores; autonomía municipal; reforma judicial; la posibilidad de que algunos jóvenes menores de 18 puedan votar en elecciones municipales", afirmó ayer Ciurca en el Almuerzo de Fin de Cosecha que organizó el Centro de Viñateros y Bodegueros del Este en una bodega de Junín.
Así, bajó la tensión que mostraron esta semana algunos dirigentes justicialistas luego de que radicales y demócratas anunciaran el sábado pasado que, en vez de modificar la Constitución, plantearían una reforma política. Luego de ese anuncio, el presidente del PJ, Alejandro Abraham, salió públicamente a decir que si esa reforma era aprobada, pedirían al gobernador Francisco Pérez el veto.
En cambio, Pérez también se mostró ayer conciliador. "No puedo tomar una decisión sobre algo que todavía no se trata en la Legislatura. El veto llega a partir de la sanción de una ley. Todo lo demás es ciencia ficción. Hemos convocado a la discusión de la alta política. Estamos en la búsqueda del consenso. Nadie duda de eso", apuntó desautorizando al intendente de Guaymallén.
En ese sentido, uno de los encargados de discutir la reforma constitucional, que es el ministro de Trabajo, Félix González, reflexionó: "A los dos partidos no nos queda otra que acordar, eso hay que tenerlo en cuenta".
Por su parte, el jefe del radicalismo, Alfredo Cornejo, también presente en el almuerzo, dijo a este diario que consideraba que "había muchos temas que discutir además de reformar la Constitución" y que "preocupan a la gente".
Es posible, de acuerdo a fuentes radicales, que las autoridades partidarias acepten el encuentro con Ciurca pero mostrarán una postura dura en defensa del proyecto de reforma política y patearán la cita para fines de esta semana o principios de la otra. De hecho, los radicales planean salir en los próximos días a criticar varios puntos de la gestión de Pérez, ahuyentando los rumores de posible pacto con el oficialismo.
Los demócratas, en tanto, aseguraron que el proyecto de reforma política sigue firme. El vicepresidente del PD, el diputado nacional Roberto Pradines, expresó: "Fuimos convocados por el Gobierno a discutir la reforma de la Constitución pero nosotros seguimos hablando de boleta única y desdoblamiento de las elecciones". La discusión recién comienza y la suerte no está echada para nadie.



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