Pérez espera a Tavella para hablar

En medio de la dura polémica que mantiene con la conducción de la Asociación de Trabajadores del Estado (ATE), que lo acusa de beneficiarse con una recategorización laboral que definió él mismo, Daniel Pérez se escudó en el silencio y dijo que recién mañana dará su opinión sobre las denuncias en su contra.
"Ahora no voy a hablar, voy a esperar al martes, cuando regrese de viaje el presidente del Instituto. Creo que va a dar una conferencia de prensa y yo ahí voy a agregar mi opinión de lo que me están haciendo. Chau, gracias", fue la respuesta de Pérez ante la consulta de este diario.

El presidente al que hizo mención el gremialista es Miguel Tavella, quien conduce el Instituto de Seguridad Social (ISS) y quedó en el ojo de la tormenta tras la acción de amparo, acompañada de una medida cautelar de no innovar, que presentó ATE ante la justicia.

El objetivo del sindicato de los trabajadores públicos es obligar al Instituto a dar marcha atrás con la recategorización "a dedo" de 67 trabajadores de ese organismo, entre ellos directivos y representantes gremiales. "Este es el dedo de (Miguel) Tavella para ubicar a su gente en lugares estratégicos y evitar cualquier investigación o auditoría", disparó una de las denunciantes al momento de presentar el reclamo.

Pero además de Tavella, el otro gran apuntado en la polémica es Pérez, que es representante de los empleados civiles de la Administración Pública en el ISS. Nominado para ese lugar por la ATE, es su propio gremio quien lo denunció por el cambio de status laboral que logró aprovechándose, aparentemente, de su cargo directivo.

Aunque durante la semana Pérez se defendió públicamente en otros medios, desde entonces se negó a hablar, una postura que ratificó ayer ante LA ARENA.

Daniel Pérez Se desempeña en el área del Sempre, el servicio médico de los estatales pampeanos. Allí tiene, o tenía, una categoría 4. Ahora, merced a la resolución 554/11 que él mismo firmó, pasó automáticamente a revestir en la categoría 1 del escalafón estatal, un salto que le representará un significativo incremento en su salario: de los 5.000 pesos que cobraba, aproximadamente, pasará a percibir unos 8.000 pesos. A esa suma hay que añadir el "adicional por productividad", un plus salarial que engorda sensiblemente los salarios del Instituto, más aún en las categorías más altas.

Según denunció Liliana Abratte, de ATE, Pérez avanzó varias categorías salariales sin el concurso de ley y sin cumplir con requisitos vigentes como haberse desempeñado como jefe de sector o haber subrogado esa responsabilidad. "Tenemos jefes de sectores que aún cobran como categoría 2 y Pérez cobrará como categoría 1 cuando nunca cumplió esa función", aseguró.

El conflicto del representante con su gremio data ya de varios meses y hace pocas semanas tuvo un aditamento polémico: el pedido de ATE para que el gobernador Oscar Jorge anule su designación por incumplir con un requisito fundamental de todo afiliado a un gremio como es el de pagar la cuota sindical. Según la junta directiva de ATE, Pérez no paga su cuota sindical desde el año 2006.

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