El Gobernador también aseguró que el Estado no se quedará con esas acciones. El canal oficial, debe esperar. Según el titular de Afsca, Martín Sabbatella, el Grupo Uno deberá adecuarse a la nueva ley de Servicios de Comunicación Audiovisual.
El mandatario dijo esto en un encuentro con el titular de la Autoridad Federal de Servicios de Comunicación Audiovisual (Afsca), Martín Sabbatella, quien recaló en Mendoza en plena campaña de concientización sobre la Ley 26.522, de Servicios de Comunicación Audiovisual.
En la reunión, Sabbatella ratificó que el próximo 7 de diciembre "unos 20 grupos" económicos de todo el país deberán concretar la presentación de su "plan de adecuación" de medios en base a esa norma legal. Reconoció también que el local grupo Uno "tiene que adecuarse" a la ley.
De hecho, el funcionario confirmó que el conglomerado que encabezan Daniel Vila y José Luis Manzano tendrá que "transferir licencias, porque está excedido", y que "debe resolver una cantidad de cuestiones en el marco de la Ley", principalmente en lo relacionado con los servicios públicos en los que participa.
El 7D mendocino
Al hablar de agrupaciones empresariales que deben ajustarse a la Ley de Medios, no se puede obviar en Mendoza al grupo Uno, propiedad de los hermanos Vila y del ex ministro del Interior, José Luis Manzano, que posee, entre otros medios, la radio Nihuil, los canales de aire 6 y 7 de Mendoza y 8 de San Juan, el canal de cable Supercanal, numerosas emisoras de frecuencia modulada.
Con esa concentración mediática debe ajustar su plan y apuntar a la desinversión, pero esa actividad no es la única que estos empresarios desarrollan. También ha tenido y tiene una importante participación en los servicios públicos, tal el caso de Edemsa, la empresa de servicios de energía eléctrica para gran parte de Mendoza.
Sobre esto, Sabbatella fue claro. "El grupo de Vila tiene que resolver su participación en la empresa distribuidora de energía", dijo, aunque aclaró que "hay que esperar hasta el 7 de diciembre" para ver qué hace cada conglomerado. Según Pérez, Andes Energía, la empresa que en la actualidad controla Edemsa "ya está en el proceso jurídico y legal de cambio del paquete accionario" y si bien consideró que esa firma no aparece como parte del grupo Uno, sabe que "son los mismos dueños".
Desde Andes Energía desconocieron cualquier movimiento de los accionistas, aunque aclararon que más allá de quién tenga el control, "la empresa siempre es la misma". No existe información fehaciente sobre cuántas acciones y en qué porcentajes los integrantes del grupo que comanda José Luis Manzano y Daniel Vila participan en el control de Edemsa actualmente, pero la Ley es clara sobre tal participación.
El artículo 25, referido a las "condiciones de admisibilidad" para obtener las licencias de servicios de comunicación audiovisual, en su inciso "d" aclara que una de esas condiciones es "no ser titular o accionista que posea 10% o más de las acciones o cuotas partes que conforman la voluntad social de una persona de existencia ideal titular o accionista de una persona de existencia ideal prestadora por licencia, concesión o permiso de un servicio público nacional, provincial o municipal".
De todos modos Sabbatella aclaró que las empresas que deben adecuarse a la Ley pueden dividir el paquete accionario entre sus socios, tanto para las empresas de medios como en las otras, tal el caso de Edemsa.
Tal vez sea esa la estrategia de estos empresarios, ya que del total de paquete de Edemsa, más del 50% está conformado por Sodemsa, una sociedad empresarial en la que Andes Energía tiene participación mayoritaria a través de una compleja reunión de acciones que involucran a Ketsal, también controlada por Vila y sus socios, y a la británica Ragusa.
Así, posiblemente los distintos accionistas de cada una de esas empresas se transformen en dueños de un pequeño porcentaje -menor al 10%- en Edemsa, lo que les permitirá, dentro de la ley, seguir manteniendo el control de gran parte de la energía mendocina.
Las deudas de Edemsa también son otro motivo para desinvertir. La distribuidora mendocina cortó los pagos a Cammesa en agosto y acumula una deuda superior a los $ 130 millones.



Comentá la nota