EL ANALISIS DEL INTENDENTE DE TRELEW SOBRE LOS HECHOS DE VIOLENCIA: El intendente Máximo Pérez Catán se refirió a los violentos hechos ocurridos el pasado jueves en Trelew, en su ausencia, y las repercusiones del caso. Sostuvo, en coincidencia con lo twitteado, que «esa negociación debió llevarse a cabo en Fontana 50, a partir del momento en el cual se podía presuponer el desenlace del conflicto».
Pérez Catán adelantó su regreso a Trelew arribando en el último vuelo del jueves, mientras que tenía previsto permanecer 24 horas más en Buenos Aires. Destacó que el conflicto le impidió mantener las reuniones programadas con antelación dado que «hasta las 3 de la tarde estuve permanentemente hablando por teléfono», por lo que aseguró haberse comunicado con la privada del Gobernador, con el Ministerio de Gobierno y hasta con el mismo Martín Buzzi, que se encontraba en Sarmiento, para que se intercediera en el conflicto.
«La presentación de la empresa debido a haber sido hecha en otro ámbito, hizo que la acción sea provincial y no solamente de la ciudad de Trelew», remarcó en base al episodio que habría derivado en una verdadera batalla campal. Se refirió también a las reuniones mantenidas en el Concejo Deliberante y la ausencia de quien estuvo a cargo de la intendencia, Gustavo Castán, argumentando que «no habrá sido invitado a las reuniones», haciendo hincapié también en que la dinámica de la ciudad continuaba.
RESPONSABILIDAD
«Nosotros no tenemos ningún tipo de jurisdicción sobre el conflicto», afirmó Pérez Catán, reconociendo que la Municipalidad no cumplió ningún rol en medio del conflicto «salvo el operativo que significa disponer de un sistema de desvío del tránsito a los efectos de que la gente no circule por el lugar del conflicto».
Reconoció que el control del tránsito fue uno de los puntos más ríspidos dado que en momentos en que se vivía la batalla campal aún había circulación de vehículos en la zona, como así también de peatones.»No podíamos tener previsto una situación de este contexto», señaló.
LLAMADAS TELEFONICAS
Confirmó que la primera comunicación con el concejal Cristian Spíndola fue 8:40 «que me comunicó que veía policías alrededor de la manifestación de camioneros. Inmediatamente después me comuniqué con el Ministerio de Gobierno y les explicité la preocupación del concejal». Explicó que las respuestas fueron que «no me preocupara, que en principio no había ninguna orden que preanunciara algún tipo de acto de violencia».
Media hora más tarde volvió a recibir el llamado del concejal «muy ofendido y enojado, diciendo que además de la Policía estaba la Infantería tomando posición. Vuelvo a llamar a la privada del Gobernador y al Ministerio de Gobierno, les digo que por favor se abstengan en el supuesto desalojo, sin prever algún espacio de negociación y que no violentaran los ánimos de quienes se estaban manifestando. Después hablo con el Gobernador, le transmito la preocupación del concejal y la necesidad de no llegar a una situación ríspida».
Con relación a la respuesta de Buzzi, el intendente señaló que el Gobernador le dijo «que iba a intervenir en el pedido que yo le hacía. A los minutos se desató el conflicto, por lo que era poco lo que yo podía hacer como intendente en virtud de que el Municipio no tiene jurisdicción sobre el conflicto. No puede darle órdenes a la policía porque no tiene competencia, no puede darle órdenes a la Justicia lo cual está impedido constitucionalmente y no puede obligar a la empresa porque es una concesión nacional».
«Lamentablemente nosotros, más allá de la preocupación y de los enojos, no tenemos capacidad para intervenir en este tipo de acontecimientos; más si además la Justicia, la Policía, el Gobierno provincial, el Ministerio de Gobierno, la Secretaría de Trabajo, el Ministerio de Trabajo de la Nación, no buscan en la Municipalidad un aliado para tratar de no terminar en una situación de violencia como la que se vivió», remarcó.


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