El intendente de Trelew Máximo Pérez Catán presidió ayer una extensa reunión de gabinete en la que al cumplirse ya casi cien días de gestión analizó como tema central el principal problema que hoy presenta la ciudad, que es el de la seguridad.
Sostuvo el Jefe comunal que “el abordaje de la situación de violencia está centrado en las políticas que podamos implementar para que las familias se hagan cargo del problema principal”, y no descartó que si los programas a implementar fallan, haya medidas más drásticas para frenar la violencia en las calles.
Al término del encuentro el intendente repasó que “hablamos del cumplimiento de los casi cien días de gestión, hicimos un repaso de la ejecución presupuestaria y su evolución. Pero gran parte de la charla versó sobre la problemática hoy de la seguridad en la ciudad y la posibilidad del municipio de colaborar con este problema desde las distintas áreas que componen la atención del municipio hacia la comunidad en este sentido”.
Dijo en tal sentido que “hemos estado discutiendo entre nosotros algunas cuestiones que podemos implementar algunas de efecto inmediato y algunas de mediano plazo y ya hemos instruido a los distintos secretarios para que vayan viendo la posibilidad de tener en poco tiempo y con que costo, algunas cosas que tienen que ver con la seguridad”.
Enumeró que “vamos a iluminar lugares que son neurálgicos de la ciudad que son públicos, iluminar a luz de día los callejones en los que hay locales nocturnos, convocar a los titulares de los locales de esparcimiento de la ciudad para revisar un poco lo que está pasando, ver las ordenanzas si es necesario adecuarlas o no a las realidades de las actividades que se realizan. Podremos además cámaras de seguridad hacia los locales de esparcimiento y desde los locales de esparcimiento”.
Aseguró que “también vamos a ir armando un convenio para contratar policías adicionales por parte del municipio con el afán de cubrir ciertos lugares en particular donde el municipio quiere tener niveles de seguridad mínimos y de esa forma facilitar la tarea de la policía”.
Al ser consultado por los lugares fichados para este fin, resaltó que “nosotros básicamente lo que queremos es tener cubiertos algunos lugares públicos, nos parece muy importante la Laguna Chiquichano, la Terminal de Ómnibus, la Plaza Centenario hasta la zona de la peatonal frente al Museo Pueblo de Luis, la Plaza Independencia y la Plaza Alfredo García en donde se han reportado últimamente algunos aprietes de jóvenes a niños a la tarde o tarde noche, por robos de patinetas, celulares y otros”.
Otras medidas
Asimismo Pérez Catán indicó que “hablamos de conversar con los titulares de los locales, respecto de la aplicación de las normas hoy vigentes, de hablar con ellos sobre la necesidad de adecuarlos o no y de minimizar los hechos que han ocurrido en pleno centro, para que ocurran lo menos posible y de una mayor presencia de controles municipales que requiere por un lado incorporar más inspectores al área de Inspección y por otro contar con mayor apoyo de la policía para que los inspectores no sean producto de agresiones e insultos de parroquianos o de los titulares de los locales”.
Sobre los hechos de violencia en el centro de la ciudad opinó que “en estas cuestiones que se han producido en los boliches del centro hay un factor que origina que no depende de la policía, ni de los dueños de los boliches, ni del municipio. Cuando un joven menor de edad concurre a un lugar bailable, evidentemente la responsabilidad es del padre que se lo permite. Cuando el chico no puede controlar sus impulsos y consume alcohol hasta perder la conciencia obviamente es un problema que está en la casa y es responsabilidad de la familia”.
Y explicó que a su entender “cuando ese joven viene armado a bailar, por la razón que fuere tanto sea para agredir como para defenderse, el problema está instalado en la casa y en la familia. Nosotros podemos poner todas las condiciones, pero en realidad el abordaje de la situación de violencia está centrado en las políticas que podamos implementar para que las familias se hagan cargo del problema principal que es que sus hijos si son menores no salgan de noche hasta altas horas, si son menores o mayores que no tomen más de lo que su cuerpo resiste. Y en tercer lugar que tengan una conducta familiar que impida que los menores salgan a la calle a hacer justicia por mano propia o que resuelvan sus diferencias de manera violenta”.
Es por ello que precisó que “trabajamos con Acción Social para armar programas que nos permitan conducir esta situación por distintas vías para que las familias intervengan y empiecen a solucionar una parte importante de este problema”.
Obligaciones
En ese marco Pérez Catán afirmó que “el municipio va a hacer lo que tenga que hacer porque es su obligación, los titulares de los locales tienen que hacer lo que la ley demanda porque están allí establecidos los criterios y vamos a resolver los inconvenientes que haya que resolver, pero la responsabilidad de que haya menores en la calle hasta altas horas de la noche consumiendo alcohol es de los padres y de la conducta que los padres le han inculcado a estos jóvenes, que esos jóvenes no tengan conducta para beber es un problema de los padres, ni del municipio ni de los locales nocturnos”.
Y criticó que “si esos jóvenes son violentos y están decididos a matar para resolver los problemas en los que están metidos, es un problema de los padres, ni de la policía, ni del municipio ni de los dueños de los locales, es un problema social que tenemos que abordar entre todos, y el principal actor de este problema son los adultos que han educado esos hijos”.
Finalmente aseguró el intendente que “el municipio no puede quitarse la responsabilidad y tiene que intervenir aun tomando medidas drásticas que sean del desagrado de los jóvenes y del disgusto de los adultos. Por supuesto que se evalúan medidas drásticas, que dependerán de que las otras más suaves no den resultado”.

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