A nivel provincial, es al revés: cada cordobés le abona a la Provincia un 4,7% menos en impuestos que lo que tributa un santafesino.
El Instituto Argentino de Análisis Fiscal (Iaraf) difundió ayer un estudio en el que se plantea la posibilidad de que este año la Administración Nacional de la Seguridad Social (Anses) cerrará sus cuentas con un equilibrio entre sus ingresos y sus gastos, aunque podrá mantener un superávit importante, de 7.497 millones de pesos gracias a los ingresos por la renta que genera el Fondo de Garantía de Sustentabilidad (FGS, compuesto por los ahorros generados por el sistema cuando estaban en vigencia las Administradoras de Fondos de Jubilaciones y Pensiones).
El trabajo, elaborado por Nadin Argañaraz, Ariel Barraud y María Luz Pizarro, plantea como una cuestión relevante: si se exceptúa esa renta, el equilibrio entre el resto de los ingresos y gastos marcaría el fin de los fuertes superávit que tuvo la Anses en los años previos.
"Esto lleva a un alto debate que existe por estos días. La intención manifestada por provincias argentinas de eliminar el sistema de precoparticipación del 15 por ciento destinado a financiar la seguridad social, pondría en una situación comprometida a la sostenibilidad del sistema", sostiene el análisis.
Según el cálculo de Iaraf, la eliminación de esta detracción a la masa coparticipable que hoy va a Anses le restaría ingresos al organismo por 20 mil millones. Ese dinero iría al Estado nacional y a las provincias.
"Pero incluso suponiendo que los recursos que recuperara el Tesoro nacional –ocho mil millones– se volcaran a la Anses, los 12 mil millones que recuperarían las provincias ya implicarían rojo fiscal de 4.500 millones para el organismo previsional –incluso contabilizando la rentabilidad del FGS– que constituirían un récord de resultado, pero negativo".
"Desde 2004 Anses ha visto incrementar su superavit, por una combinación de recuperación de salarios, elevado crecimiento de la financiación tributaria, traspasos voluntarios en 2007, y finalmente por el traspaso obligatorio de aportantes a las AFJP. En 2009 también se contabilizó el rendimiento del Fondo de Garantía de Sustentabilidad (FGS) como un ingreso corriente. Los gastos totales también crecieron, pero en general a un menor ritmo", sostiene el análisis.
"Lo que queda claro es que resulta necesaria una discusión integral de las responsabilidades de prestación de bienes y servicios públicos de cada nivel de gobierno, y de la distribución de las potestades tributarias. De lo contrario, cada cuestión particular que se toque automáticamente generara una consecuencia no deseada, limitando las posibilidades de éxito de una discusión amplia y profunda de un tema tan relevante como es el buen funcionamiento del federalismo", concluye el trabajo.
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