Rolando Villar y otros dos vocales asumirán hoy la conducción de la empresa. En el acta de asunción se establecerá que no se podrá designar ningún nuevo empleado sin el consentimiento del intendente.
Desde hace meses Daniel Giacomino buscaba sin suerte el relevo de Germán. No lo había logrado, pero ayer las casi impúdicas declaraciones del secretario de Transporte, Raúl Merino, de que se había visto obligado a otorgar un cargo para la hermana de un delegado gremial para contener una medida de fuerza, precipitó los acontecimientos.
Giacomino terminó echando a Germán, mientras éste ensayaba un balbuceo por los medios de comunicación denunciando “maniobras conspirativas” en su contra. Nada dijo de que este año los subsidios de la Tamse superarán holgadamente los $ 70 millones (el valor de toda la flota de colectivos de la empresa). Y tampoco nada dirá cuando en algunas semanas la auditoría del Tribunal de Cuentas le saque una radiografía de la calamidad.
La eyección de Germán es sólo el inicio de un proceso que ya de manera inexorable señala como punto terminal a la cabeza de Raúl Merino en la Secretaría de Transporte. En las palabras de una irrefutable fuente municipal, Merino ya está “con un pie y medio” fuera del cargo, pero su partida se demorará un par de días. Hasta anoche, su más probable sucesora era la actual subsecretaria de Transporte, Marisa Dasso.
Asume Villar
A la presidencia de la empresa en reemplazo de Germán fue designado Rolando Villar. Se trata de un dirigente peronista, ex directivo de la Obra Social de Empleados de Comercio y, por eso, un hombre allegado a Pablo Chacón, secretario general de los mercantiles.
Chacón, un ex juecista, tiene muy buenas relaciones con los jerarcas sindicales filo-kirchneristas. Este es un dato que debe subrayarse en virtud de que el intendente se ha ido inclinando en forma paulatina y creciente en el gobierno nacional.
Junto a Villar, asumirán como directores dos hombres de su confianza: Eduardo Alvarez, jefe de la Guarnición Aérea de Córdoba hasta 2008, y Fabián Pérez. El único sobreviviente del anterior Directorio es Eduardo Casadidio, vocal obrero y, por lo tanto, fuera del alcance de la voluntad del jefe comunal.
El estado de conflictividad permanente en la Tamse se agudizó el lunes luego de que varias líneas se paralizaran por presuntas agresiones a choferes a mano de pasajeros debido a la falta de cospeles.
Sin perjuicio de la falta real de fichas metálicas y de los problemas que ocasiona, después se supo de boca del propio Merino, en declaraciones a Cadena 3, que eran muy distintos los motivos. Algo ya se sospechaba porque los choferes de las dos privadas, Coniferal y Ciudad de Córdoba, también convivían con el mismo problema pero no realizaron ninguna medida de fuerza (ver aparte).
Tanto esta polémica designación como las cientos que se han acumulado en años, han llevado a que cuando hoy asuman Villar y los otros dos vocales, se redactará el acta del Directorio poniendo una cláusula expresa para que ningún nombramiento se pueda realizar de ahora en adelante sin el consentimiento del accionista mayoritario (único, en realidad) de la empresa, que es la Municipalidad en la persona del intendente.


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