La iniciativa es del diputado radical Simoniello. Afirma que en 10 años hubo un fuerte retroceso de productos santafesinos en la facturación de las cadenas. Los casos de lácteos, cacao y aguas mineralizadas. Radiografía del comercio minorista capitalino.
La semana pasada, Diputados avanzó en derogar un artículo de la ley 12.069 que regula la instalación de grandes superficies comerciales en la provincia para evitar dobles interpretaciones y pidió prorrogar por 90 días la veda de nuevas habilitaciones de parte del ministerio de la Producción.
Ahora, Simoniello quiere legislar para que existan espacios en las góndolas de los supermercados para la exposición y venta de los artículos elaborados en la provincia. “Se pretende promover una oportunidad para las industrias de la provincia que comercializan productos alimenticios, limpieza u otros rubros que hoy en muchos casos se han quedado sin lugar en las góndolas de los supermercados, en virtud del avasallamiento comercial de las grandes marcas”. También promueve la obligatoriedad de canasta o lista de alimentos compuesta por productos de origen santafesino, sin limitación de artículos y con la idea de promoción y venta.
La ley 12.069 en su artículo 21 prevé que las grandes superficies comerciales deben contar con góndolas especiales para la comercialización exclusiva de productos regionales y/o artesanales, pero, según Simoniello “ salvo excepciones, no se cumple”.
El diputado considera necesario “defender nuestras pymes de la voracidad del mercado nacional e internacional, pero es necesario mancomunar esfuerzos para que estemos todos del mismo lado y la legislación promueva el comercio local con producción local para que haya mas trabajo genuino”.
Cambios en diez años
En diálogo con El Litoral, el diputado explicó que “las grandes cadenas de superficie llegaron con sus marcas y con una fuerte presencia de productos de Buenos Aires. En general, los comercios locales operan bajo fuertes condicionamientos por parte de las principales marcas y sus proveedores y en las góndolas quedan escasos lugares para productos santafesinos”. Las causas para que esto ocurra son “la ausencia en las góndolas de marcas santafesinas en las cadenas nacionales o no locales (tienen centrales de administración en Buenos Aires y allí definen su surtido) y la concentración de proveedores y marcas de otros orígenes con su consiguiente abuso de las condiciones de comercialización, exhibición y ventas”.
Para acentuar su apreciación, toma los casos de productos lácteos, aguas mineralizadas o sodas y cacaos.
“En lácteos si tomamos algunos productos como la leche (refrigerada y larga vida), el dulce de leche, yogurt y postres y flanes en el año 1999, se consumía en Santa Fe en promedio, el 74% de productos de origen santafesino y el 26% de origen de la provincia de Buenos Aires, otras provincias o marcas propias. A 10 años, durante el 2009, el promedio se ha modificado al tal punto que se consumen 41% de Santa Fe y el 59% de Buenos Aires y otras”.
Según Simoniello, en el caso de los cacaos, durante 1999 Santa Fe participaba con aproximadamente un 80% con sus productos mientras que los de Buenos Aires con un 20%. A 10 años, la venta de productos santafesinos ha descendido a un 46% mientras que los de Buenos Aires y otras ha avanzado a un 54%.
En el caso de las aguas minerales o sodas fundamentalmente, durante 1999 se vendió un 44% de Santa Fe y un 56% de otras procedencias, mientras que durante el 2009 solo un 21% fue de Santa Fe, mientras que el resto (79%) de otras procedencias.
Ante estos datos, el diputado insiste en que “la discusión no puede centrarse sólo en si regulamos o no a las grandes superficies comerciales. La realidad nos dice que no solo debemos defender al comercio local sino que este se tiene que transformar en una herramienta para promover el aliento a las pequeñas y medianas empresas santafesinas”.
Comentá la nota