El ministro de Economía relató en Diputados los detalles de la ley de leyes. Estimó un crecimiento de 3,4%, por encima del tope de 3,26% que hubiera permitido no pagar el bono ajustable por PBI. Previó crecimiento en consumo y en inversión y del superávit comercial. Ni la inflación ni el dólar formaron parte de su discurso. El 26 se debate en comisión.
En la hora que duró su discurso, ignoró por completo el cálculo de inflación, que según las versiones que circularon esta semana alcanzaría un 10,8%, hasta tres veces por debajo de las proyecciones de las consultoras privadas y algunas medidoras provinciales. Es la primera vez que el Gobierno reconoce que superó el dígito.
Sí confirmó que se pagará el cupón de PBI y auguró un 2013 con crecimiento en todas las variables.
Lorenzino se presentó en el Salón Parodi de la Cámara de Diputados, junto al secretario de Política Economíca, Axel Kicillof; el de Hacienda, Juan Carlos Pezoa y su sucesor en Finanzas, Hernán Cosentino.
Tras una breve introducción del presidente de la Cámara, Julián Domínguez, quien le dio el pié para que comience a hablar fue Roberto Feletti, presidente de la Comisión de Presupuesto.
Hasta la semana pasada, Feletti no tuvo reparos en admitir que no conocía ni un dígito del presupuesto. Ni bien comenzó a hablar, el ministro de Economía aclaró que recién desde este mediodía los diputados de la Comisión iban a tener la copia del presupuesto, aun está obligado a presentar el proyecto el 15 de septiembre.
Estos días, desde la presidencia de la Cámara de Diputados informaron que el texto estaba en secretaría parlamentaria pero ignoró su contenido.
Lorenzino dedicó la mitad de su alocución a realzar las gestiones de Néstor y Cristina Kirchner, en lo que ya es una clásica comparación de cifras de 2003 a la fecha en crecimiento de PBI, salarios y empleo.
Fue en ese tramo inicial cuando hizo su única referencia al dólar. Destacó que los billetes estadounidenses que ingresan al país hoy lo hacen “de modo genuino y no por endeudamiento y a tasas usurarias”.
La única versión que hubo la semana pasada ubicó a la divisa en 5,10 para 2013. El gobierno reconocería que tuvo que acelerar la devaluación, porque en el presupuesto de este año había estimado que la divisa no superaría los 4,40 este año, llegaría a 4,69 en 2013 y recién en 2014 a 5 pesos.
Como progresos sustanciales en la era K citó el aumento en un 30% de las manufacturas entre el total de exportaciones, la disminución a la mitad de la brecha entre el 10% que más ganan y de quienes menos lo hacen y la baja sustancial del porcentaje de PBI que representa la deuda, que alcanza sólo al 40%. “Implica que nos deshicimos de un lastre que es los no entienden la calificadoras de riesgo”, disparó el ministro, en referencia a Mody’s.
“No nos afectaron ninguna de las crisis financieras”, celebró Lorenzino y adelantó que el presupuesto de 2013 volverá a tomarse fondos del Banco Central para pagar deuda, como se hace desde 2010 con el fondo de desendeudamiento que ocasionó la abrupta salida del Banco Central de Martín Redrado.
Los números
El ministro confirmó que Argentina pagará en 2013 el cupón del PBI, ya que este año finalizará con un crecimiento de 3,4%, dos décimas por encima de la cifra estipulada para tener que cumplir esa obligación. Así se fijó en el canje de deuda de 2005.
Lo extraño es que ningún pronóstico hasta hoy logra justificar esas cifras. “La desaceleración del año anterior se debe al contexto internacional. Pero la previsión para 2013 es de 4,13%”, informó el ministro.
“El motor de este crecimiento de este año como para el año entrante es la demanda agregada. Y lo que impulsará la demanda agregada es tanto el consumo como la inversión. La demanda agregada crecerá en función de variables esencialmente de tipo interno”, precisó Lorenzino.
La inversión para este año espera un crecimiento del 1,3 y en el presupuesto de 2013 espera un salto sideral al 7,4%, lo que convertiría en la tercera luego de China e India. No aclaró si hablaba de inversión pública o privada aunque en su introducción había destacado la primera como motor de crecimiento-
Lorenzino también previó un superávit externo mayor, que irá de 12.249 millones de este año a 13.325 en 2013. “Una de las explicaciones tiene que ver con la cosecha. Los especialistas pronostican que será récord en el año entrante”, se entusiasmó.
No habló del cálculo que significará el aumento de las retenciones sobre las exportaciones, sobre todo porque además de una mayor cosecha la cotización de la soja subió a ritmo constante.
El ministro si había destacado la importancia de las retenciones como “impuesto directo” y no regresivo, aún cuando continuará a tasas fijas.
El Gobierno espera también una mayor recaudación por ingresos fiscales, que alcanzará a 822.073 millones de pesos. Y prometió mayores inversiones en salud y educación, “a razón de un punto del PBI”.
El presupuesto se tratará el miércoles próximo en la Comisión de Presupuesto, cuando Lorenzino y su equipo deberán escuchar las preguntas de la oposición. La inflación y la lenta devaluación serán las más escuchadas.







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