El presupuesto educativo ha sido, desde siempre, motivo de polémicas y de pedidos de parte de los interesados, especialmente de los docentes. MDZ Online habló con Daniel Vilches para comenzar a comprender qué es lo que puede llegar a decir la letra de la ley respecto del presupuesto para educación.
En el proyecto local se prevé que el seis por ciento del Producto Bruto Geográfico sea destinado a educación, pero en el artículo Se presentó la ley educativa pero con un presupuesto polémico, planteábamos lo que tanto Vollmer como Daniel Vilches (UCR, senador presidente de la Comisión Bicameral de Educación) y Lorena Saponara (diputada vicepresidenta de la misma comisión): que ese seis por ciento se constituía considerando las obras u otras acciones que desde otros ministerios tuvieran como destino la educación, lo que hace que una parte importante del dinero se licue o al menos no aparezca en la pauta destinada a Escuelas, de manera que ese seis por ciento puede estar “distribuido” en varias áreas de gobierno.
El presupuesto educativo ha sido, desde siempre, motivo de polémicas y de pedidos de parte de los interesados, especialmente de los docentes. Por eso, MDZ Online habló con Daniel Vilches para comenzar a comprender qué es lo que puede llegar a decir la letra de la ley respecto del presupuesto para educación.
Un presupuesto que exige mecanismos de exposición distintos
“Lo que corresponde es asignar correctamente todos los fondos que vayan para educación, y, en este sentido, hay que tener la referencia de la plata que otros ministerios invierten, porque por un lado está el presupuesto puro para educación y por otro está lo que invierte el Ministerio de Infraestructura en escuelas, y todo lo que hacen los municipios también en materia educativa tiene que ver con esto. Lo que ocurre es que debería tener una presentación particular, por lo cual, si sale esta ley, ese seis por ciento debería tener un detalle concreto que obligue a un cumplimiento más efectivo”, sostuvo Daniel Vilches, y luego explicó que ese detalle de lo que se invierte desde Infraestructura también debería discriminar qué construcciones se realizan con dinero de la Provincia y cuáles con dinero de los planes que llegan desde la Nación, porque si el dinero que se considera es nacional, la inversión de la Provincia es cero”.
Para el senador radical, que Infraestructura se encargue de esta parte del presupuesto, no sólo en el caso de la DGE, sino también en Salud, Seguridad y demás, está bien, en función de que el personal de esta área es el que tiene las herramientas técnicas y los conocimientos como para llevar adelante las obras, pero eso exige que se elaboren y se pongan en práctica mecanismos de exposición distintos, con detalles bien claros, para que no suceda que un mismo monto sea considerado dos veces, es decir, como parte del presupuesto de Educación y como parte del de Infraestructura.
Algunas definiciones desde el comienzo
Con un presupuesto que se constituye a partir del aporte de varios ministerios, los controles de los gastos y de lo que efectivamente se invierte, en este caso en Educación, no pueden dejar dudas.
Ahora, ¿qué sucede con otros tipos de gastos que se pueden realizar desde otras áreas y que podrían considerarse como propios de educación?
MDZ Online le planteó a Vilches un caso específico de una erogación de otra área de gobierno que podría considerarse como parte de Educación. Concretamente, la preguntamos qué pasaría si se quisiese considerar como parte del presupuesto lo que se pague por una pauta publicitaria en la que el tema fuera algún aspecto de la educación (campañas, programas u otros).
El senador fue contundente al afirmar: “Eso no es inversión”. Sin embargo, agregó: “Está bien que pongamos sobre el tapete el tema de la inversión en educación, porque eso va a obligar a exponer la información, y al exponerla van a tener que dar explicaciones sobre cuáles son los ítems y los rubros en los cuales están poniendo el dinero. Si se ponen 20 millones de pesos en publicidad, eso para alguna gente puede ser que sea inversión, pero para mí no es inversión. Hoy no hay discriminación en cuanto a que eso sea inversión en educación. Como no hay un planteo para que el presupuesto genuino deba alcanzar determinado porcentaje, si [desde el Gobierno] se quiere alcanzar con publicidad, ya se exponen a que la política los empiece a golpear o los mismos medios”.
Aún la ley educativa no se aprueba, pero comenzar a poner el ojo en varios de sus puntos es una forma de encaminarnos hacia una normativa que se condiga con los enunciados a futuro que se hacen.

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