La cooperativa Prestolite Indiel, conformada por los operarios de la empresa luego de que los propietarios abandonaran las plantas de San Luis y La Matanza, fue autorizada por la justicia provincial para continuar la producción habitual de la fábrica.
“Tuvo el final que nosotros pretendíamos, que fue bueno para todos” contó uno de los operarios e impulsores del cooperativismo dentro de la empresa, Norberto Quevedo.
“El viernes al mediodía nos notificaron la continuidad de la fábrica, o sea tenemos la libre explotación de la fábrica, con el síndico”, detalló Quevedo.
Los trabajadores agradecieron el apoyo que recibieron por parte de la Municipalidad y el Gobierno provincial, además de la colaboración de la SIGEN para poner en marcha los trabajos.
Aunque la historia continúa: “Hay una situación creada a raíz de trámites burocráticos, que no podemos tener los servicios. Tenemos luz pero para alumbrado nada más”. Ni energía eléctrica ni gas natural fueron rehabilitados todavía para la planta que alberga a cerca de 230 trabajadores.
“Esto nos da un marco de tranquilidad porque podemos trabajar, estamos en plena tarea” señaló Quevedo
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