Se reunirá el martes para apoyar un proyecto de Recalde que eleve el mínimo no imponible
El Gobierno no dio soluciones a ese deterioro con un aumento en el mínimo no imponible del impuesto a las ganancias, reclamado por los sindicalistas. Es por eso que el consejo directivo de la CGT, conducido por su secretario general, Hugo Moyano, se reunirá el martes próximo para respaldar un proyecto de ley para fijar un nuevo mínimo en el impuesto a las ganancias que presentará el diputado nacional y coordinador laboral de la central obrera, Héctor Recalde.
Desde diciembre pasado Moyano y Recalde vienen hablando sobre la necesidad de "avanzar con la iniciativa" y ahora la CGT intentaría que el tema tome más fuerza, "debido a que el Gobierno todavía no soluciona un problema que perjudica con grandes descuentos a aquellos trabajadores que tienen sueldos altos", dijo a LA NACION una fuente sindical de primera línea.
Los actuales mínimos a partir de los cuales se deducen ganancias son de $ 4015 para los trabajadores solteros y de $ 5554 para los casados con dos hijos. La iniciativa de Recalde pretende subir esos valores a $ 5554 (un 27,7% de aumento) y a $ 6846 (un incremento de 18,8%), respectivamente.
Los actuales montos no se actualizan desde 2008.
En el encuentro del martes "la CGT impulsará gremial y políticamente la presentación de 80 proyectos de mi autoría, que no sólo abarca los nuevos montos de Ganancias, sino muchos otros que modifiquen normas que cercenan los derechos laborales y que fueron dictadas por la dictadura militar", dijo Recalde, presidente de la Comisión de Relaciones del Trabajo de Diputados, a LA NACION.
Entre las iniciativas figuran establecer una mayor estabilidad en el empleo, "donde haya una instancia de rever una medida de despido aunque una empresa quiera aplicarlo y quisiera pagar la correspondiente indemnización", citó Recalde, así como otros proyectos de controles y preavisos para los trabajadores.
Si bien la presencia del "moyanismo" gobernante en la CGT promete ser unánime, dirigentes de "los Gordos" (grandes gremios) alejados de Moyano dijeron a LA NACION que no habían recibido ninguna convocatoria al convite sindical, en algunos casos, y en otros, directamente desecharon su concurrencia.
"Lo importante sería que Moyano nos citara para discutir diferencias y no para que aplaudamos las medidas con las que todos estamos de acuerdo", dijo un gremialista crítico del verticalismo del camionero.
"Esas cosas no se resuelven con buena voluntad sino con la venia del Gobierno. La movida de Recalde me suena más a un show para los medios [de comunicación] que a la presión real que Moyano pueda ejercer. Si los Kirchner no quieren darnos nada, no lo harán, y Moyano no tiene cómo evitarlo", describió otra fuente.
Recalde se defendió ante LA NACION: "Nunca le pedí permiso al Gobierno para presentar mis proyectos", dijo, y fundamentó su iniciativa sobre Ganancias. "Es mentira que el aumento del mínimo no imponible implique una merma de la recaudación fiscal. Por el contrario -dijo-, si el crecimiento del producto bruto interno (PBI) es del 6% anual, esto implica una mayor recaudación, de $ 2000 a 2500 millones anuales", dijo el legislador.
Aunque el objetivo sindical es que los aumentos que se discutan en paritarias sean superiores al 20% para que los sueldos no queden desfasados por la inflación, los detractores de Moyano le critican su falta de independencia en una disputa con el Gobierno.
Son muchos los gremios que se quejan de la falta de solución de la Casa Rosada al déficit de las obras sociales. "Nos dieron $ 150 millones para la atención de trabajadores de bajos recursos pero no responden sobre la deuda de $ 4000 millones que tienen con 300 obras sociales y que impide mantener el sistema de salud", se quejan.


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