Presión gremial para que se convoque a paritarias

Todos los sectores coinciden en que es indispensable que el gobierno realice una mejora salarial antes de fin de año. La inflación ya pulverizó lo acordado en marzo. Podrían definirse nuevas medidas de fuerza
Es ya una costumbre: los primeros días de cada mes, el gobierno bonaerense informa que batió un nuevo récord en la recaudación y se detallan pronósticos sumamente optimistas sobre la situación económica de la Provincia. Pero estos números positivos poco se corresponden con la realidad de los estatales, docentes y demás empleados públicos bonaerenses, que ven cómo el exiguo aumento salarial que se les otorgó a fin de año ya se licuó con la inflación (que ya roza el 30% anual), y su poder adquisitivo cae en picada.

Ante esta situación, casi todos los gremios con representación en la administración pública presionan cada vez con más fuerza para que el gobierno provincial reabra las paritarias y otorgue un nuevo aumento antes de fin de año.

La Federación de Gremios Estatales y Particulares de la provincia de Buenos Aires

(Fegeppba), con el Soeme a la cabeza, ya está planteando abiertamente que resulta insuficiente el aumento salarial del 19% acordado en marzo.

“Veníamos arrastrando un retraso salarial de cuatro puntos porcentalues que, ante el costo de vida de 2010, no quedó para nada compensado con el aumento del 19% otorgado este año”, le dijeron a Hoy Susana Laburu y Ricardo Ruiz, dirigentes del Soeme, quienes recordaron que cuando se firmó ese acuerdo desde este gremio manifestaron que “resultaba absolutamente insuficiente”, especialmente para los auxiliares de la educación, que “están entre los más postergados de la administración pública”. “Por eso emprendimos una lucha en soledad y logramos un plus de $ 300. Nosotros ya planteamos en la Fegeppba la necesidad de que se pida al gobierno la urgente convocatoria a reuniones paritarias”, ampliaron.

El sector docente pasa por una situación muy similar. “La inflación está carcomiendo el salario día a día. Es indispensable para llegar a fin de mes una recomposición salarial con carácter urgente”, señaló a este diario el secretario general de Udocba, Miguel Díaz.

Scioli ha enviado a sus principales ministros a repetir una y otra vez que la decisión política es no reabrir las paritarias y volver a discutir salarios el año próximo. Sin embargo, todos los gremios remarcan que la situación actual de la Provincia es muy distinta a la que había cuando se firmó el acuerdo.

“La Provincia es el autismo. Para ellos está todo bien. La situación financiera es totalmente distinta cuando discutimos los salarios. Aumentó la recaudación por el incremento de la producción y también por la inflación. Este año (la Provincia) se salva de gastar 3.800 millones de pesos por la refinanciación de la Nación. Por lo tanto, creo que una parte debería dedicarse al salario de los trabajadores”, señaló Hugo Amor, titular de la Asociación de Profesionales de la Salud (Cicop) en el territorio bonaerense, ante una consulta de este diario.

Los empleados judiciales también están en pie de guerra. “Más allá de las limitaciones o no que tenga el gobierno, es necesario un aumento, porque el que se acordó fue en otro contexto”, señaló Daniel Giarone, referente de la Asociación de Judiciales Bonaerenses (AJB), que recordó que tras los acuerdos de los empleados públicos se produjeron aumentos para los privados “muy por encima del 20%”.

La referencia obligada para todos los sectores es la canasta básica que, según las últimas estimaciones, para una familia tipo (pareja y dos hijos) ronda los $ 4.800. Ninguno la alcanza, ni por asomo. Ni los porteros y cocineros que a diario se esfuerzan para cumplir con los miles de chicos que van al colegio, ni los docentes que se encargan de educar a las futuras generaciones, ni los empleados judiciales a los que nadie recuerda cuando la sociedad reclama más justicia, ni los médicos que combaten enormes dificultades para brindar un servicio de calidad en los hospitales públicos. “No podemos permitir que el gobierno bonaerense se crea dueño de la paritaria”, concluyó uno de los dirigentes consultados por este medio. Todo indica que se viene un fin de año agitado.

Estatales y auxiliares luchan por la equidad

Los trabajadores estatales enfrentan, a su vez, un reclamo para que haya mayor equidad en el sector. Es que, según explicaron, se generan situaciones injustas que es necesario que el gobierno bonaerense revierta. Por caso, señalaron que un portero o cocinero de escuela percibe un salario menor a los 2 mil pesos, mientras un trabajador que se desempeña en la administración central y tiene la misma categoría y régimen horario cobra cerca de $ 2.400.

Para solucionar esta situación dispar, según confiaron referentes de los gremios estatales, el gobierno bonaerense debe aprobar un nuevo escalafón en el cual se termine con la iniquidad, al tiempo que garantice la posibilidad de desarrollar una carrera estatal.

A su vez, el ingeniero Marcelo Balcedo, dirigente del Soeme, está realizando gestiones para que los auxiliares docentes estén representados en las paritarias de la educación y “así se superen las fuertes disparidades que actualmente existen con el sector docente”.

Judiciales piden completar la recategorización

Además del aumento obtenido a principio de año, los judiciales lograron una recategorización de la primera mitad del escalafón, mediante el cual se eliminaron las categorías impares y quienes estaban en ellas pasaron a la categoría inmediatamente superior. “Eso generó una mejora salarial de entre el 2 y el 9%, de acuerdo a cada caso”, confirmó a Hoy Daniel Giarone, de la AJB. Sin embargo, la segunda mitad no se actualizó, por lo que los judiciales reclaman también que el gobierno provincial termine de organizar esta situación.

El dirigente gremial señaló que este sector resultó perjudicado, porque los “gastos funcionales” de los funcionarios judiciales también fueron actualizados, por lo que los trabajadores que no fueron recategorizados fueron los únicos que no obtuvieron “un extra”, además del aumento salarial.

Docentes no quieren más sumas en negro

El salario inicial de los docentes es de $ 1.900, de los cuales $ 950 son en negro. “El 50% está en negro”, subrayó el secretario general de Udocba, Miguel Díaz, para dejar en claro otra parte del reclamo de este sector. “El gobierno tiene que blanquear todos los sueldos en negro”, insistió.

Asimismo, los maestros de la Provincia tienen otros dos reclamos por los cuales pelean. Uno es el salario familiar, que muchos docentes dejaron de cobrar porque tienen más de un cargo y eso hace que superen el techo para percibir este beneficio, que “es muy bajo”, según confiaron.

Con el mismo tono, reclamaron una modificación en el impuesto a las Ganancias, que en los últimos meses, luego de que se cristalizó el segundo tramo del aumento acordado (se efectivizó en agosto), alcanzó a muchos docentes. Con criterio, los docentes entienden que este tributo debería estar apuntado a las clases más pudientes y no a los trabajadores.

Médicos van por el blanqueo de las bonificaciones y el fin de los becarios

Para los profesionales de la salud es indispensable, además de la reapertura de paritarias, que el gobierno bonaerense haga que las bonificaciones (por horas de guardia y por planta) se conviertan en remunerativas. No es un reclamo menor: representan entre el 70 y el 90% del salario básico de los trabajadores, según explicó Hugo Amor, referente de la Cicop.

A su vez, el dirigente gremial también recordó un reclamo histórico del sector y que, pese a la insistencia, nunca fue cumplido: el pase a planta permanente de los becarios. En la Provincia hay cerca de 350 profesionales de la salud que están esperando que “la ley de Titularización, que está aprobada, se aplique”, subrayó Amor.

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