Cristina Fernández detalló el “endeudamiento” que produjo la intervención radical en Corrientes. Criticó especialmente a Oscar Aguad por el crédito de 60 millones que tomó para Capital, y hasta hoy se sigue pagando. Destacó la administración de Mauricio Espínola.
En su discurso, Cristina Fernández dijo que este es “un día muy especial”, porque su administración cumplió “con el 98 por ciento” de los acuerdos con distritos que debían ingresar al plan. Pero la Mandataria hizo un apartado especial para criticar a “los que hoy nos señalan con el dedo”, y dejaron “un desastre la provincia que intervinieron”.
La Presidente aprovechó la oportunidad para despacharse contra el radicalismo, en referencia al incremento del endeudamiento público que tuvo Corrientes durante la última intervención federal (1999-2001).
Frente al gobernador Ricardo Colombi (radical), el ministro de Hacienda, Enrique Vaz Torres (radical), y del intendente de capital, Carlos Mauricio “Camau” Espínola (peronista), la primera Mandataria cuestionó la administración de Oscar Aguad (ex interventor del municipio capitalino, actualmente presidente del bloque de la UCR en la Cámara de Diputados de la Nación).
Cristina Fernández puntualizó la deuda que le quedó a la Comuna de Capital, luego de que Oscar Aguad tomara un crédito de 60 millones de pesos/dólares durante su periodo de interventor de la ciudad.
“El caso es bueno recordarlo porque provocó un endeudamiento, que se hizo a partir de la intervención de un señor que estuvo en el año 2000 cuando se intervino provincia y municipio”, sostuvo en referencia al actual jefe de la bancada radical en Diputados de la Nación.
“En la carta orgánica -municipal- se impide que las intervenciones puedan contraer empréstitos o préstamos. Sin embargo, quien era su interventor contrajo un préstamo de $60 millones. Este señor recibió el préstamo del Banco Nación y en lugar de ingresarlo a las arcas del municipio transfirió $22 millones en CECACOR, que perdió más al 50% de su valor, al Instituto de Previsión Social de Corrientes”, detalló con precisión Cristina Fernández.
La pesada herencia del Intendente capitalino
La Presidente le relató al auditorio y a todo el país -ya que su discurso fue transmitido en directo por la televisión pública- que “Camau” Espínola “recibió una municipalidad muy endeudada, donde el 15% de su Coparticipación se le iba en el endeudamiento. Lo que firmamos hoy va a impactar positivamente”, aseguró.
La Mandataria enfatizó que “los desastres que hemos vivido en términos de gestión, de obras, de viviendas, tienen responsables”, y que los emprendimientos que se llevaron adelante en los siete últimos años se pudieron hacer porque existe una “administración eficiente”.
Como en todo acto gubernativo, Cristina Fernández destacó los logros de su administración y cargó duro contra la oposición. “Por eso tenemos autoridad para pararnos frente a algunas cosas y pedir que nos dejen gobernar, que dejen de poner palos en el camino”, les pidió.
“Todos tienen legitimidad para querer volver a ser gobierno, pero lo que hay que hacer es plantearle al país alternativas viables si es que no les gusta este modelo”, enfatizó la Jefa de Estado durante el acto en el que también firmó el contrato para que se inicien las obras de señalización y dragado de 650 kilómetros de la Hidrovía Paraguay-Paraná, en el tramo comprendido entre Santa Fe y Confluencia. (Ver Página 9).
Cómo se negoció la refinanciación
Finalmente Corrientes accedió al plan nacional de refinanciación de pasivos. Pero antes, los funcionarios de Hacienda de la provincia tuvieron que negociar con Economía de la Nación algunos puntos, que estaban trabando el ingreso.
Primero, el acceso fue en tiempo de descuento. Ayer, a las 18, venció el “plazo legal” para que Nación y Provincia suscribieran el convenio bilateral, así lo establecía la Resolución 546 del Ministerio de Economía nacional.
Antes existió otra normativa, la Resolución 346 -del 10 de junio-, en la que la cartera económica nacional establecía un plazo de “45 días hábiles” para que las partes suscribieran el acuerdo. Ese primer periodo feneció y fue renovado al “31 de agosto”, porque ocho provincias habían quedado sin acogerse a los beneficios de la refinanciación de sus pasivos, entre ellas Corrientes. Pero la negociación más extenuante fue la de acordar una salida “administrativa” a los cinco juicios que Corrientes mantenía contra la Nación en reclamo de fondos adeudados. Era uno de los “requisitos claves” que establece el Decreto nacional Nº660 que creó el Programa.
El gobernador Ricardo Colombi había señalado que la Provincia iba a desistir de “cuatro de las cinco demandas”, pero que no renunciaría al derecho de la Provincia “a los $100 millones que la ANSES debe al IPS”.
El ministro de Hacienda, Enrique Vaz Torres, informó el lunes que Corrientes acordó con el Gobierno nacional una salida “extrajudicial” por la demanda contra la ANSES.
Ese juicio que Corrientes mantenía contra la Nación era el “último obstáculo” que la Provincia debió saltar para acceder al Desendeudamiento. Después de realizar “una auditoría” la ANSES le reconoció al IPS una acreencia “cercana a los $90 millones, y otro tramo más de diez millones en acreencias de la Provincia”.
A partir de ese acuerdo “administrativo” la ANSES se comprometió a devolverle a Corrientes la acreencia reconocida. Lo novedoso es que esa deuda “va a ser imputada al pago del capital” del total de los pasivos: es decir que esos $100 millones son descontados de los $1.827 originales a refinanciar.
“Hoy por hoy la deuda refinanciada de Corrientes estaría en los $1.700 millones aproximadamente”, comentó ayer el gobernador Ricardo Colombi tras la firma del acuerdo marco.




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