La Presidenta de la Nación vendrá el próximo martes a San Nicolás. Dejará inaugurada una planta inyectora de biodiesel que se mezcla con el gasoil utilizado para generar energía en el ciclo combinado AES Paraná.
La información trascendió ayer de fuentes altamente confiables, y también se supo que vendrán varios de los integrantes del Gobierno nacional. El acto tendrá lugar a partir de las 10.00 en la sede de la planta energética ubicada a orillas del río Paraná.
El logro
El grupo AES ha incorporado recientemente una planta de inyección de biodiesel que será utilizado como combustible para generar energía. Ese biodiesel se inyecta mezclándolo con el gasoil de una de las máquinas que tiene el ciclo combinado AES Paraná, que tiene capacidad para producir 840 megavatios. De esa manera, queda un 95% de gasoil con 5% de biodiesel, adecuándose así a las nuevas normas internacionales que rigen en la materia.
El gasoil es el combustible que utiliza el moderno ciclo combinado AES Paraná, cuando no se puede utilizar el gas natural como insumo. Cabe señalar, que además del ciclo combinado AES Paraná, el grupo AES tiene en nuestra ciudad la Central Térmica, con capacidad para generar 650 megavatios.
AES Paraná
La planta AES Paraná entró en servicio el 15 de noviembre de 2001. Consta de dos turbinas de gas (TGs) Mitsubishi modelo 701F, teniendo el gas natural como principal combustible (pueden consumir unos 3,6 millones de metros cúbicos de gas por día. Estas turbinas pueden generar aproximadamente 526 megavatios de electricidad, y pueden utilizar alternativamente al gasoil como combustible.
Los gases calientes producidos por los turbogas, pasan a través de dos calderas de recuperación (HRSGs), donde parte de la energía térmica es utilizada para generar vapor. Para incrementar la cantidad de vapor generado, cada caldera de recuperación está equipada con quemadores en el ducto de gases de entrada. El vapor generado por estas calderas, es enviado entonces a una turbina de vapor (TV) que generará otros 319 megavatios. Los equipos auxiliares de la planta, consumirán aproximadamente 19 megavatios, dejando la salida neta de energía en 826 Megavatios.
Como quedó dicho anteriormente, en el caso de interrupción del suministro de gas a las turbinas de gas, las mismas pueden quemar gasoil, el que es almacenado en dos tanques de 7.500 metros cúbicos cada uno, existentes en el área de almacenaje de combustible de Central Térmica San Nicolás. Cada turbina de gas, puede utilizar hasta 1.800 metros cúbicos de diesel-oil por día. Tanto la turbina de vapor como el equipamiento asociado, están ubicados en un edificio especialmente construido a tal efecto; mientras que las turbinas de gas y las calderas, fueron diseñadas para el montaje a la intemperie.
Cabe señalar, que el proyecto AES Paraná fue diseñado en cumplimiento de todos los requisitos ambientales exigidos -entre otros- por el Banco Interamericano de Desarrollo, y de acuerdo a las normas vigentes en el país. La planta produce energía de manera más limpia a las convencionales que hasta ese momento existían en la Argentina. Las turbinas de gas, fueron equipadas con combustores que contaron con las últimas innovaciones tecnológicas, para disminuir la emisión de contaminantes. Además, cada chimenea de las calderas de recuperación, fue equipada con sistemas de monitoreo continuo de emisiones para verificar, registrar y reportar las emisiones gaseosas. El sistema de drenaje de efluentes líquidos, también fue equipado con los sistemas de monitoreo necesarios para su adecuado control. Los efluentes ya limpios, son enviados en forma adecuada al río Paraná, a través del canal de descarga de agua de enfriamiento.
Puesta en marcha
Con precisión japonesa, dos años después, la empresa constructora Mitsubishi finalizaba la obra y dejaba la central AES Paraná lista para operar. Así, el 15 de noviembre de 2001, la central entraba en servicio. Pero lo que debía festejarse como un gran acontecimiento, pasó casi desapercibido por varios factores.
En primer lugar, apenas habían pasado un par de meses desde el atentado contra las Torres Gemelas en Nueva York, Estados Unidos. Y como AES es estadounidense, no había clima de festejo. Además, la Argentina estaba sumida en una tremenda crisis socio-económica, con corralito incluido. Todo esto, generaba más incertidumbres que certezas, y se decidió no realizar ningún acto oficial de inauguración. Simplemente, AES Paraná comenzó a operar en el sistema energético argentino.

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