La Presidenta suspendió el carnaval y la CGT reclama que se investigue

Once horas después de ocurrida la tragedia de Once, a la solitaria voz del Secretario de Transporte, José Schiavi, se sumó un comunicado oficial del gobierno nacional en el que la presidenta Cristina Fernández de Kirchner anunció dos días de duelo –con la bandera a media asta en los edificios públicos– y la suspensión de los carnavales que se celebrarían el próximo fin de semana en la avenida 9 de Julio.
“El Gobierno y el pueblo de la Nación Argentina acompañan con su solidaridad y pesar el dolor de los familiares de las víctimas”, se fundamentó en el decreto 245 y se reforzó por la noche con un comunicado en el que Cristina expresó condolencias.

Casi a la misma hora y por primera vez en el día el ex jefe de Gabinete Aníbal Fernández, que hace uso habitual de las redes sociales, expresó sus condolencias mientras el resto de los funcionarios prefirió el silencio.

También la CGT difundió un comunicado en “solidaridad con las víctimas de la tragedia y sus familiares”, cuestionó el servicio de ferrocarriles urbano y suspendió un acto previsto para esta tarde. “La CGT se solidariza con las víctimas y familiares de la tragedia del FFCC Sarmiento en Once y reclama que se investiguen y sancionen a todos los responsables de este drama que ha conmovido a nuestro Pueblo”. La crítica, claro, iba para la empresa y el Estado que debe controlar.

“Nos parece inadmisible que los trabajadores tengamos, no sólo que viajar en las condiciones inhumanas que lo hacemos, si no también soportar condiciones de inseguridad que generan hechos tremendos como el sucedido”, se indicó.

Con la firma de Hugo Moyano, secretario general, y del secretario de Derechos Humanos, Julio Piumato, la central gremial volvió a marcar distancia respecto de la Casa Rosada y sólo por “el respeto al dolor de las víctimas y sus familias”, indicó que prefirió “postergar el análisis que necesariamente debemos hacer para evitar que estas tragedias se repitan, y esperamos que el olvido y la impunidad no se impongan, como en otros dramas similares”.

No es la primera vez que el Gobierno nacional prefiere resguardarse en el silencio. Así ocurrió con tragedias como Cromañón, donde se cuestionó duramente los controles de la gestión de un aliado como era Aníbal Ibarra. Lo mismo cuando apareció el cadáver de Candela, a cuya madre Cristina recibió pero luego dejó en ma nos del gobernador Daniel Scioli la respuesta política.

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