Les exigió a los gremios "responsabilidad" para defender lo logrado; reclamó suspender la personería del sindicato de técnicos aeronáuticos
Las expresiones de la Presidenta fueron hechas justo en las horas de fuerte preocupación por el conflicto que envuelve a la empresa estatal Aerolíneas Argentinas y, por ende, al propio Gobierno, con la Asociación de Personal Técnico Aeronáutico (APTA), por lo que los presentes no tardaron en identificar esa parte del discurso con un mensaje directo al gremio conducido por Ricardo Cirielli .
Por decisión de la Presidenta, el sábado por la noche el Gobierno decidió cancelar los vuelos internacionales a raíz del conflicto con el gremio de los técnicos aeronáuticos, que fue acusado de llevar adelante un paro encubierto. Ayer, dio un paso más, le pidió a la Justicia que le suspenda la personería gremial (ver aparte).
"Los dirigentes sindicales deben comprender que no hay mejor manera de defender a los trabajadores que cuidar la fuente de trabajo y asegurar más fuentes de trabajo para los hijos de los trabajadores", sostuvo la mandataria.
Fue allí cuando hizo su llamado a tener la "inmensa responsabilidad de defender lo logrado", aún sin dejar de debatir -según dijo-, pero siendo inteligentes como para no frustrar "procesos virtuosos en lo económico, político y social". Y completó: "Los convoco a no boicotear la Argentina , a no boicotear lo ya logrado y a seguir contribuyendo a que la Argentina crezca".
Minutos antes de esas expresiones, el presidente de la compañía Newsan, Rubén Cherñajovsky, le había facilitado el término, quizá sin proponérselo, cuando dijo que en muchas épocas los argentinos han sabido boicotearse a sí mismos y cuando expresó también su propio reclamo de que ello no ocurra ahora.
Más allá de que muchos de los asistentes habían sufrido en carne propia dificultades y largas demoras para poder volar hasta esta ciudad austral, tampoco había razones para pensar que los dichos tuvieran otros destinatarios que los del gremio aeronáutico. Lejos de relaciones tirantes, en el ambiente se respiraba aquí armonía entre los afiliados a la Unión Obrera Metalúrgica (UOM) y los directivos de la empresa Newsan, que con una millonaria inversión reabrió la planta que hasta mediados de los 90 perteneció a la quebrada Aurora Grundig (más información en Economía & Negocios).
Del acto, que comenzó con una hora y media de demora, participaron unas 3000 personas, muchas de ellas empleadas de las plantas de la empresa, vestidas con remeras azules de la UOM, que se encargó de decorar el galpón donde fue recibida la Presidenta, con fotos de ella y de Néstor Kirchner, a los costados de un cartel que llevaba la leyenda "Cristina Kirchner 2015". Entre los asistentes estuvo el secretario general de la UOM, Antonio Caló.
Cristina Kirchner admitió también que se les está dando protección a estas industrias electrónicas a través de las políticas de licencias automáticas para importar. Sin embargo, advirtió que ese tipo de protección "no puede ser eterna" porque, si no, se termina "perjudicando a la propia industria, porque deja de avanzar" sin la competencia de otros productos.
Desde el auditorio, el condimento militante lo dio un pequeño grupo de La Cámpora, que entonó varios cánticos, que de todas formas no ganaron mucho eco entre los presentes.
De la inauguración de la planta participaron las ministras de Industria, Débora Giorgi, y de Desarrollo Social, Alicia Kirchner; la gobernadora de Tierra del Fuego, Fabiana Ríos; el director ejecutivo de la Administración Nacional de la Seguridad Social (Anses), Diego Bossio, y el secretario de Empleo de la Nación, Enrique Deibe.
Newsan es la empresa que fabrica las netbooks del programa Conectar Igualdad que, según dijo ayer la Presidenta, lleva entregadas algo más de 1,8 millones de unidades.









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