La presidenta participó de la inauguración de las nuevas oficinas de globant

En los últimos ocho años generó más de 40 mil nuevos puestos de trabajo, aumentó sus ventas un 210% y las exportaciones del sector se expandieron el 290%. Inauguró una planta de Aysa.

La competitividad de la Argentina está en generar riqueza muy ligada a la aplicación de la tecnología del software. Esta actividad se profundizará muy fuertemente en los años que vienen.” Con esta promesa a corto plazo, la presidenta Cristina Fernández subrayó el impacto de los servicios aplicados a la computación en el desarrollo económico y la creación de empleo. Fue ayer en la inauguración de las nuevas oficinas de Globant, que se convirtió en la primera empresa argentina en comprar una compañía estadounidense de IT (tecnología informática).

Creada hace apenas ocho años –en 2003, año fundacional del kirchnerismo-, Globant recorrió un camino vertiginoso desde su condición original de microempresa hasta convertirse en una compañía que brinda servicios a Google, Electronic Arts, LinkedIn, Dreamworks, Nike y Coca Cola. A finales de 2011, Globant dará empleo a 3000 trabajadores. Ayer, al inaugurar la nueva sede de la compañía, en el barrio de Retiro, Cristina confió ser “fanática” de la industria del software.

“Esta actividad me deslumbra y es más importante que el salto que, en algún momento, se logró con Gutenberg”, dijo Cristina sobre la informática y la revolución que provocó, en el remoto siglo XV, el inventor de la imprenta de tipos móviles. Durante el acto, en el que también participaron los ministros Amado Boudou (Economía), Julio De Vido (Planificación), Lino Barañao (Ciencia y Tecnología) y Débora Giorgi (Industria), se recordó que Globant adquirió en agosto último la empresa estadounidense Nextive, especializada en aplicaciones para equipos celulares y redes sociales. Según el CEO de Globant, Martín Migoya, esas áreas son “terriblemente calientes” por la constante demanda de los usuarios.

En su discurso, la presidenta convocó a trabajar por la calidad educativa, y ratificó que una de sus obsesiones es incentivar la enseñanza de las ciencias duras. “La Argentina ya fue capaz de generar a un Maradona o a un Messi. En Tecnópolis está la síntesis de lo que debe ser el país. Allí está todo lo que hacen los argentinos”, exhortó la jefa de Estado, a modo de arenga, para incrementar la cantidad de ingresantes en las ciencias aplicadas.

Con su visita a las nuevas oficinas de Globant, la jefa de Estado volvió a mostrar su obsesión por las nuevas tecnologías y la incorporación de valor agregado. Esa obsesión comenzó a quedar en evidencia con la creación del ministerio de Ciencia y Técnica, que fue una de las primeras decisiones de su gobierno, y también con la construcción del Polo Científico Tecnológico en el predio de las ex Bodegas Giol, en el barrio de Palermo. Ayer, sin embargo, la presidenta aclaró que su “fanatismo” por la industria del software no le hace olvidar las demandas básicas pendientes. “Es imprescindible que la gente tenga agua y cloacas”, puntualizó.

Por videoconferencia Cristina inauguró una nueva planta de Aysa y supervisó el reacondicionamiento del Museo Ernesto de la Cárcova. Por su parte los funcionarios de la comitiva hicieron un balance del crecimiento del sector del software en el país. “En los últimos ocho años generó más de 40 mil nuevos puestos de trabajo, aumentó sus ventas en un 210% y las exportaciones crecieron un 290%, más del doble del promedio de ventas argentinas al mundo”, informó la ministra de Industria, Débora Giorgi. <

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