La Presidenta exige diálogo y promete respeto a los isleños

La Presidenta exige diálogo y promete respeto a los isleños
Cristina Kirchner afirmó que su vocación es negociar "respetando los intereses" de los kelpers; pidió a la Cruz Roja que interceda para poder identificar a los muertos enterrados como NN en Darwin
USHUAIA.- La presidenta Cristina Kirchner redobló ayer su reclamo al Reino Unido para que se siente a negociar la soberanía de las islas Malvinas, al asegurar que la vocación de la Argentina es dialogar "respetando los intereses de los isleños, tal cual lo establece la resolución de las Naciones Unidas" y la cláusula transitoria primera de la Constitución Nacional, reformada en 1994.

Al encabezar en esta ciudad el acto central por el 30° aniversario del inicio de la Guerra de Malvinas con un homenaje a los veteranos del conflicto, la jefa del Estado también reveló que el viernes pidió oficialmente a la Cruz Roja Internacional que interceda ante Gran Bretaña con objeto de completar la identificación de la totalidad de los caídos durante el enfrentamiento, sin importar la nacionalidad de las víctimas. Hasta el momento quedan en el archipiélago 123 tumbas anónimas de soldados argentinos en el cementerio de Darwin.

Cristina Kirchner, ayer, al pronunciar su mensaje sobre el 30 aniversario del inicio de la guerra en Malvinas, donde reclamó a Inglaterra que acepte negociar la soberanía. Foto: Télam / fotos de Presidencia de la Nación / Telam

"Cada uno merece tener su nombre en una lápida, cada madre tiene el derecho inalienable de enterrar a sus muertos, ponerles una placa y llorar frente a esa placa", afirmó la Presidenta. Y adelantó la disposición de su gobierno a aceptar que el proceso se realice "de la manera" en que la Cruz Roja lo disponga "e identificar a todos, argentinos e ingleses".

La Presidenta no hizo mención a otra cuestión que no fuera la de Malvinas. En las horas previas, se había especulado con la posibilidad de que desde Tierra del Fuego la Presidenta haría algún anuncio vinculado con el futuro de YPF, empresa con la que mantiene una fuerte disputa por la producción petrolera.

Cristina Kirchner estuvo acompañada por la gobernadora de Tierra del Fuego y anfitriona del acto, Fabiana Ríos; el vicepresidente, Amado Boudou; todo su gabinete de ministros, y otros mandatarios provinciales, como el peronista Daniel Peralta (Santa Cruz) y el socialista Antonio Bonfatti (Santa Fe).

La ceremonia principal consistió en un homenaje a los veteranos y a los caídos en la guerra de 1982 mediante el izamiento de la bandera instalada en la plaza Islas Malvinas de esta ciudad. La enseña se caracteriza, además de por su tamaño, porque sólo es arriada una vez al año, durante una "vigilia" que concluye con el primer minuto de cada 2 de abril, tras lo cual es reemplazada por una nueva (como se informa por separado).

Además de reivindicar la voluntad dialoguista de su administración en la cuestión Malvinas, Cristina Kirchner criticó al premier británico, David Cameron, y si bien apuntó sus quejas al Reino Unido, también deslizó una dura, aunque elíptica, crítica al sistema que rige en las Naciones Unidas y, en particular, al Consejo de Seguridad de ese organismo y el poder de veto que poseen sus cinco miembros permanentes.

A Cameron lo cuestionó por haber dicho que con el desembarco en las islas Malvinas los argentinos "buscaron violar la libertad de los isleños". La réplica fue directa. "Parece ser que no estaba enterado que también estaba confiscada la libertad de todos los argentinos en esos momentos", aseguró, en alusión a la dictadura militar que gobernaba el país desde 1976.

Precisamente, uno de los ejes del discurso de ayer de la Presidenta fue respaldarse en el Informe Rattenbach -el cual ordenó desclasificar, aunque su contenido se conocía desde la década del 90-, para machacar con la idea de que el conflicto bélico fue decidido por un gobierno de facto y que, más allá del legítimo e histórico reclamo por la soberanía de las islas, el uso de la fuerza no representaba el sentir de los argentinos.

"Esa verdad [la del informe Rattenbach] revela que no fue la decisión del pueblo argentino la del 2 de abril, que detrás de ella ni siquiera estaba el intento valido de ejercer soberanía y rechazar el colonialismo, sino apenas un intento de lo que muchas veces nos acusan a los políticos, que es el de perpetuarse en el poder", sentenció.

Sobre el Consejo de Seguridad de la ONU, la jefa del Estado fue muy dura al acusar a sus miembros permanentes, entre los que se encuentra el Reino Unido, de "violar el derecho internacional". "No es posible que solamente puedan violar el derecho los que son poderosos y están sentados en un sillón del Consejo de Seguridad", se quejó Cristina Kirchner, tras lo cual advirtió: "Jamás habrá orden internacional, derecho internacional y seguridad internacional hasta que todos y cada uno de los países que integren las Naciones Unidas respeten todas y cada una de sus resoluciones".

Casi en el final de su discurso -la precedieron en el uso de la palabra la gobernadora Ríos y Carlos Latorre, presidente del centro de veteranos de esta ciudad-, la jefa del Estado volvió a reclamar a Londres el cumplimiento de las resoluciones de la ONU que instan a una negociación bilateral para dirimir la disputa por la soberanía de las islas usurpadas por Gran Bretaña desde 1833.

"No estamos reclamando ninguna otra cosa más que eso: el diálogo entre ambos países para discutir la cuestión de soberanía, respetando el interés de los isleños, tal cual reza textualmente la resolución de las Naciones Unidas", concluyó la mandataria.

Cristina Kirchner encabezó en Ushuaia el acto principal a 30 años del inicio de la guerra de Malvinas.

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Cristina Kirchner encabezó en Ushuaia el acto principal a 30 años del inicio de la guerra de Malvinas.

Bonfatti despierta críticas en el FAP

La presencia del gobernador socialista de Santa Fe, Antonio Bonfatti, en el acto conmemorativo en Ushuaia provocó ruidos en sus socios del Frente Amplio Progresista. Mientras Humberto Tumini (Libres del Sur) calificó de "muy positiva" su participación en el acto, Gerardo Milman (GEN) criticó que "se termine convalidando, a partir de su presencia, la falta de respeto a las instituciones que muestra la Presidenta en cada acto que encabeza".

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