La presidente Cristina Fernández de Kirchner realizó ayerun fuerte defensa de la protección de la industria local y ratificó que el Estado pagará unos 2.300 millones de dólares de deuda que vence en agosto, como parte de la política de "desendeudamiento".
"Lo que ellos creen que son críticas a nuestra política de defensa y promoción de la industria nacional, para nosotros son cucardas”, dijo la mandataria durante un acto en el que se abrieron las ofertas para otorgar 200 millones de pesos en créditos a PYMES a tasa subsidiada con destino a la inversión para la pequeñas y medianas empresas.
El encuentro se realizó en la Casa de Gobierno y participaron los ministros de Industria, Débora Giorgi; de Economía, Amado Boudou; representantes de los principales bancos públicos y privados del país y un centenar de empresarios PYMES.
"Estamos muy contentos de seguir apoyando a la industria” con estas medidas, dijo Cristina, al referirse a esta línea de créditos hasta 24 meses, con una tasa no superior al 10 por ciento, y con una bonificación de hasta 5 por ciento, para la incorporación de bienes de capital y capital de trabajo.
En su defensa a la producción local, recordó que el Día de la Industria se celebra el 2 de septiembre porque en esa fecha, pero de 1587, "se produjo la primera exportación” desde suelo argentino, con la venta de ponchos, mantas y artículos de talabartería, "todos productos con valor agregado”.
"Eso de que nosotros ‘no podemos' (vender productos elaborados) fue producto de un política agroexportadora. Las cosas que nos pasaron no fue por una maldición gitana, sino porque nos frustraron otros países que nos colocaron como país proveedor de materias primas”, aseguró la Jefa de Estado.
En otro tramo de su discurso, destacó que las reservas del Banco Central "alcanzaron el record de 51.000 millones de dólares” y reiteró, como antes lo había hecho el ministro Boudou, que "vamos a hacer frente al pago” de los intereses del BODEN 2012, que vencen en agosto y rondan los 2.300 millones de dólares.
Estos títulos "no van a ser canjeados, porque el plan es continuar con el programa de desendeudamiento”, aseguró Cristina.
La presidenta anunció también un aumento del cupo de beneficios fiscales que otorga la Ley de Promoción de Inversiones (LPI) en 200 millones de pesos para grandes empresas y en 50 millones para pymes.
Un total de 23 bancos públicos y privados de todo el país ofrecieron créditos blandos para pymes, a una tasa que no puede superar el 10 por ciento anual, que forman del Régimen de Bonificación de Tasas del Ministerio de Industria –que opera en el marco de la Secretaría de la Pequeña y Mediana Empresa y Desarrollo Regional.
"Con esta convocatoria, en los últimos 18 meses el Régimen alcanzó un volumen de $ 1.100 millones aplicados a necesidades de financiamiento productivo, del que participan más de 20 entidades bancarias”, detalló la ministra Giorgi.
La SePyME bonifica hasta 2 puntos de la tasa si el crédito tiene como beneficiarias a medianas empresas y 3 puntos si se trata de micro y pequeñas.
Adicionalmente se plantea un esquema de bonificaciones especiales para créditos más largos: sobre la bonificación general que depende de la facturación de la empresa, puede adicionarse 1 punto porcentual si se trata de créditos entre 6 y 12 meses; 1,5 puntos porcentuales si el crédito tiene un plazo entre 12 y 18 meses; y 2 puntos porcentuales si las operaciones se extienden más allá de los 18 meses de plazo.



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