La presidenta anunció la obra hidroeléctrica más importante de los últimos veinte años de Argentina

En las instalaciones del Teatro Select de la localidad de Comandante Luis Piedra Buena, junto al gobernador de Santa Cruz, Daniel Peralta, la presidenta de la Nación, Cristina Fernández de Kirchner, presidió la firma del Convenio Marco para el Aprovechamiento del Río Santa Cruz para la Construcción de las Represas Hidroeléctricas Presidente Néstor Carlos Kirchner y Gobernador Jorge Cepernic, suscripto por el subsecretario de Energías Eléctricas, Luis Alberto Beuret, el subsecretario de Recursos Hídricos, Fabián López, el secretario de Obras Públicas, José López, y el Mandatario provincial.
En la oportunidad, la Jefa de Estado, admitió que nunca pensó que estas represas «con las que siempre soñamos todos los santacruceños fueran a llevar los nombres de dos gobernadores muy queridos, como lo fueron Jorge Cepernic y Néstor Carlos Kirchner», y en ese contexto señaló que la convocatoria a esta Licitación Pública Nacional e Internacional para esta obra «va a ser publicada en el Boletín Oficial el próximo 7 de mayo, fecha que coincide con el un nuevo aniversario del cumpleaños de Evita Perón».

La Mandataria nacional explicó que esta obra «va a generar 1740 megavatios», y en ese contexto comentó que «el río Santa Cruz nace en el Lago Argentino y desemboca en Puerto Santa Cruz, con lo cual, todos los días estamos tirando al mar 1740 megavatios de energía eléctrica, porque no sólo es uno de los ríos más caudalosos, sino que además también tiene la característica de tener corrientes permanentes durante todo el año».

«Se trata –continúo- de 1740 megavatios no contaminantes que vamos a poder aprovechar todos los argentinos y que además, con la construcción de las represas, se van a generar dos inmensos espejos de agua de aproximadamente 47 mil hectáreas que van a servir para actividades turísticas y para la producción de riego que va a extender la frontera agrícola-ganadera en la meseta patagónica».

Mas adelante, tras destacar los cinco mil puestos trabajos que la obra va a posibilitar durante su construcción, estimada en cuatro años y medio, y resaltar que va a demandar 1 millón 600 mil metros cúbicos de hormigón, la Presidenta explicó las razones por las que no se encaró con anterioridad, diciendo que «antes no teníamos interconectado que es la línea de alta tensión que conecta a la provincia de Santa Cruz con el resto del país con el sistema eléctrico nacional, y sin esa inversión de 6 mil millones de pesos que hizo el Estado nacional, que comenzó conectando Choele-Choel (Río Negro) con Puerto Madryn (Chubut, que luego prosiguió conectando a Puerto Madryn con Pico Truncado (Santa Cruz), y que continúa desde Pico Truncado hasta el paraje La Esperanza donde va a la estar ubicada la gran central distribuidora, luego una línea de 250 que viene a Río Gallegos, otra de 132 a El Calafate y otra de 132 a Río Turbio a la usina termoeléctrica de carbón que va a 240 megas y que va a estar terminada en abril del año que viene, esta obra de las represas era inviable».

En este marco señaló que «la provincia de Santa Cruz consume actualmente 180 megas, con lo cual podemos inferir que con la usina de Río Turbio la necesidad estaría cubierta, pero con lo que va a sobrar de esa obra y con lo que vamos a generar con las represas, podremos inyectar el excedente al sistema nacional», y en ese contexto, hizo referencia a una pregunta que le hizo hace poco tiempo la presidenta brasileña Dilma Rousseff, quien la interrogó sobre si las represas sobre el río Santa Cruz se iban a conectar con el sistema nacional y con el Brasil, ya que Argentina intercambia con ese país energía en distintas épocas de año de acuerdo a las necesidades de cada uno, y al respecto, Fernández de Kirchner dijo que «lo es cierto es que esta energía que va a producir este complejo hidroeléctrico también va a llegar al Brasil a través del sistema de interconectado que también se termina el año que viene».

Mas adelante informó que la obra se repaga «con el contrato de energía que firma CAMMESA (Compañía Administradora del Mercado Mayorista Eléctrico Sociedad Anónima), que es la gran distribuidora y proveedora de electricidad para todo el sistema de interconectado y que es también la que hace los contratos con Brasil, Paraguay y Uruguay, con lo cual se pueden notar las demandas crecientes que hay en materia energética, algo que a algunos los pone muy nerviosos, pero esto es algo que no tiene que preocupar porque cuando no hay crisis de energía significa que no estamos produciendo, ni agregando valor, ni estamos consumiendo. Siempre que se crece hay problemas con la energía porque nunca es suficiente, sobre todo cuando tenemos crecimientos tan impresionantes, el más grande y sostenido de los 200 años de nuestra historia como país».

«Esta obra no solamente va a cambiar la historia de Santa Cruz» afirmó, y en ese contexto subrayó que «también va a contribuir a modificar la matriz energética de Argentina», y en ese contexto, brindó algunos detalles interesantes, como por ejemplo, que nuestro país depende en un 61,8 de combustibles provenientes de fósiles (gas y petróleo), un 21,2 en energía hidroeléctrica, y un 1,3 en energías renovables, «un área esta última –dijo- que tenemos que tener muy en cuenta los argentinos porque, por ejemplo, un día de sol genera la energía que todo el mundo necesita en un año».

La Mandataria nacional explicó que cuando se termine la obra «se va a generar el 4, 7 por ciento de lo que hoy demanda el sistema energético nacional, es decir, casi el 33 por ciento va a ser energía hidroeléctrica, y vamos a ver reducido del 61,8 a 57 y medio nuestra dependencia de los fósiles».

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