Los presidenciables de la oposición reclamaron mayor institucionalidad

Invitados al seminario del Consejo de las Américas, los tres coincidieron en pedirle al Gobierno que sincere la inflación y que el país sea confiable. Con gripe, Duhalde no fue

Confianza. Mayor institucionalidad y transparencia. Sinceramiento de la inflación. Con sus diferentes personalidades, hijos de distintos signos políticos, tres de los cuatro principales candidatos presidenciales de la oposición enfrentaron a un auditorio colmado de empresarios con varias coincidencias. Pero también Ricardo Alfonsín (Udeso), Hermes Binner (FAP) y Alberto Rodríguez Saá (Compromiso Federal) marcaron algunas diferencias entre sí.

Bajo el título “Perspectivas económicas y políticas”, el Consejo de las Américas y la Cámara Argentina de Comercio organizó el seminario con la presencia de parte del gabinete nacional y al que asistieron los principales postulantes opositores para octubre. Salvo uno: engripado, Eduardo Duhalde evitó asistir.

El encuentro lo abrió el jefe de Gabinete, Aníbal Fernández, que enfatizó que la economía del país “está sólida”, y destacó los capitales aportados por Brasil y China. “No son rubios y de ojos celestes como les gustaría a algunos analistas”, agregó, con su habitual ironía.

De a uno, los candidatos fueron ingresando al salón del Hotel Alvear y nunca se los vio juntos. “Ahora invitamos al escenario a Raúl Alfonsín”, fue el grave error con el que el locutor presentó al hijo del fallecido ex presidente, Ricardo. Luego de la obligada aclaración, el diputado comenzó evaluando la crisis económica internacional, enmarcándola en uno de los escenarios de incertidumbre que visualiza. “Los errores de este Gobierno han sido disimulados por un contexto internacional extraordinariamente favorable, por lo que ahora hay que hacer correciones”, acusó Alfonsín, después de ratificar: “Vamos a seguir en campaña para octubre”. Además, el candidato propuso “recuperar el capital institucional, generar confianza y contar con reglas de juego claras” para atraer inversiones, mientras apuntó al oficialismo: “No es serio dibujar presupuestos”, denunció.

Luego llegó el turno del gobernador santafecino. Binner destacó que se encontraba ante “un público calificado” para analizar que “el mundo saldrá de esta crisis” y, más esperanzado que el radical, pronosticó que “la Argentina tiene todas las posibilidades de salir adelante”. Pero no ahorró críticas al kirchnerismo y recalcó que “transmitimos al mundo una imagen de poca confianza” y para evitarlo, “se necesita un Gobierno que convoque al dialogo”. El candidato añadió: “Hay que pasar de la Argentina del blanco y negro al país del celeste y blanco”. Al final, con la mira en octubre, Binner contó que trabaja en planes para “incentivar la producción‘ y “reducir la inflación”, pero no mediante un shock, sino “de manera escalonada”. “Necesitamos recuperar la confianza en los índices estatales. La inflación es el impuesto más injusto a los más pobres y jubilados”, cerró Binner.

El cierre del panel estuvo a car

go del gobernador de San Luis, con otro traspié del locutor, que lo confundió con su hermano Adolfo. “No es cierto que ‘la Señora’ ya ganó”, dijo Rodríguez Saá, en alusión al 50% de votos que obtuvo Cristina Fernández de Kirchner en las primarias. El puntano rechazó el “pensamiento único” y denunció que “hay un capitalismo de amigos” que hace que “se vayan millones de dólares al año por el agujero negro de la corrupción”. antes de bregar, al igual que sus competidores, una mayor “calidad institucional”.

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