Presentaron resultados forestales y posibilidades productivas

Durante una jornada técnica se presentaron ayer los resultados del inventario de eucalyptus globulus, las posibilidades de nuevas plantaciones en una zona que abarca 100 kilómetros desde Puerto Quequén, los emprendimientos productivos en marcha y los que se podrían desarrollar.
“La jornada fue un éxito y tuvo gran participación -más de 80 personas- donde transferimos a los productores y a los técnicos regionales los resultados del inventario, que se hizo el año pasado con el auspicio y el acompañamiento del municipio, el Ministerio de Asuntos Agrarios y la Universidad de La Plata,”, destacó el ingeniero forestal Sebastián Galarco, de la Dirección de Bosques y Forestación del MAA bonaerense.

La actividad de ayer contó con el apoyo de la comuna y fue organizada por el Ministerio de Asuntos Agrarios de la Provincia de Buenos Aires -a través de la Dirección de Bosques y Forestación- y por la Facultad de Ciencias Agrarias y Forestales, de la Universidad Nacional de La Plata.

El objetivo del censo era relevar la superficie forestal de macizos de eucalyptus globulus, en un área de 100 kilómetros desde Puerto Quequén. El resultado de ese inventario arrojó 5.622 hectáreas aunque falta mensurar las cortinas forestales y ampliar la superficie hacia el Norte y Oeste.

“La maza forestal se creó en la década del ´90 y a principios de la pasada, con un fin netamente destinado al triturado, para la exportación de chips o rollizos por Puerto Quequén”, indicó Galarco.

Según destacó el funcionario, la madera inventariada estaría en condiciones pero también se observó un estancamiento en el crecimiento, por lo que requiere ser cortada en los próximos años.

Posibilidades productivas

Galarco explicó que las posibilidades de utilización apuntan a proyectos de triturado y otros destinos productivos menores como aserraderos o fábricas de parquet en la zona, caso Tandil, Mar del Plata ó Claromecó.

“Empresas de la zona consumen algo de madera, aunque no en grandes volúmenes pero la intención del inventario fue clasificar los volúmenes para determinar los usos posibles comerciales como: parquet, aserrado, triturado o leña”, precisó.

En ese sentido, destacó que “hay que conocer el recurso para el día de mañana poder agregar valor en origen, más allá del triturado que reconocemos como una cadena muy importante para la región”.

Los bosques de eucalyptus globulus tienen un estado sanitario bueno, con una edad promedio de 14 años y con un crecimiento medio anual de 25 metros cúbicos.

Galarco remarcó que “el inventario es una foto estática del estado de situación de la especie”. Y que el objetivo de la jornada de ayer fue abrir la reunión a instituciones que trabajan en el tema como INTA, la Dirección de Producción Forestal de la Nación, la Universidad de Mar del Plata o la de Luján.

“Esto sirve para traer visiones y presentar opciones para los productores para que puedan tomar mejores decisiones”, explicó.

Conclusiones

Entre las conclusiones del trabajo se notó: un estancamiento en el crecimiento y una deficiencia al momento de la implantación. Por eso, en la jornada, se abordó el tema de la calidad de sitios y las posibilidades de la cuenca en cuanto a la forma de plantar y al manejo.

“La idea es propugnar políticas y acciones para que se pueda aumentar el tamaño de la cuenca, que siempre se hizo con emprendimientos privados pero con apoyo o beneficios de los Estados nacional y provincial”, dijo Galarco.

Pensando en el desarrollo productivo del eucalyptus, Galarco destacó que “hay que ajustar esos beneficios y ponerlos a disposición de los productores para que tomen la decisión de volver a plantar”.

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