Presentaron el nuevo impuesto rural

Gravará las tierras abandonadas y tenderá a preservar las zonas agrícolas y favorecer el desarrollo productivo. Aumentará cada dos años.

Los propietarios que no quieran recibir el impuesto deberán presentar un plan de inversión.

El intendente Alberto Weretilneck presentó ayer el proyecto de impuesto a la tierra rural improductiva y/o abandonada, con el que se buscará dar un nuevo impulso a la economía agrícola de Cipolletti, terminar con la especulación inmobiliaria y reducir los riesgos de tomas.

El gravamen se aplicará a los predios ociosos de las zonas urbanas designadas en el Código Urbano como Rur 1 y Rur 2. Las primeras incluyen a las extensiones rurales ubicadas al oeste de Ruta 151 hasta el río Neuquén y al sur de Ruta 22 hasta el río Negro, consideradas como intangibles y sólo aprovechables para producción agrícola.

La base imponible se estipula, para las tierras del Rur 1, en el monto que surja de multiplicar el valor promedio de una hectárea tipo en explotación en el Alto Valle por la cantidad de hectáreas del inmueble improductivo. Para el sector Rur 2, de menor calidad de suelos, el monto será un 60 por ciento inferior al de la otra zona.

El importe del gravamen equivaldrá a un 5 por ciento de la base imponible mencionada y su pago deberá ser cancelado una vez al año, con un primer vencimiento el día 31 de marzo de cada año. De persistir el abandono, la alícuota será incrementada un 15 por ciento cada dos años.

La iniciativa fue dada a conocer, en conferencia de prensa, por Weretilneck y el asesor legal de la comuna Ricardo Apcarián. En el quinto piso de la Municipalidad, escenario del anuncio, se observó la presencia de los dirigentes de la Cámara de Productores Edgardo Kristensen, Susana Álvarez y Eduardo Artero, y del secretario de Fruticultura Carlos Colavita, entre otros funcionarios.

"El futuro de Cipolletti seguirá estando en el uso de la tierra agrícola", manifestó el jefe comunal, quien enfatizó que la nueva carga impositiva "no tiene fines recaudatorios". Como prueba de las reales intenciones que animan a su implementación, indicó que su aplicación efectiva sólo tendrá vigencia a partir de marzo de 2012, es decir, en la próxima gestión de gobierno. "Se trata de un instrumento de fondo en defensa de las tierras productivas", enfatizó.

Y no es para menos, ya que en la actualidad de las 6.207,41 hectáreas bajo riego de Cipolletti solamente están cultivadas y en producción 3.483,16 mientras que 2.724,25 están destinadas a otros usos. De estas últimas, 1.616,66 hectáreas no tienen ningún uso (un 59,43%).

En la propuesta, se considera como inmuebles improductivos o abandonados a aquellos que no registren actividad o explotación compatible con el área rural en que se encuentren, o cuya ocupación productiva efectiva no supere el 40 por ciento del total del predio.

Se incluyen, asimismo, exenciones, por ejemplo, para quienes presenten al 30 de noviembre de 2011 un proyecto de inversión en cualquier tipo de producción. En caso de incumplimiento de la inversión, no se podrá solicitar el beneficio por un período de 5 años.

Propietarios y valores de referencia

En el proyecto impositivo que impulsa el Ejecutivo municipal para terminar con la especulación inmobiliaria, figura que deberán abonar el tributo los propietarios de inmuebles y/o sus poseedores a título de dueño.

En el último caso, se incluye a los compradores con escritura otorgada y aún no inscripta en el Registro de la Propiedad, a los adquirentes que tengan la posesión aun cuando no se hubiere otorgado la escritura traslativa de dominio, y los ocupantes de tierras fiscales en igual situación. También a los que posee predios con ánimo de adquirir el dominio por prescripción veinteañal.

El valor de referencia utilizado para calcular la base imponible, será fijado anualmente por el Ejecutivo municipal, previo asesoramiento de organismos especializados, como la Cámara de Productores, la Secretaría de Fruticultura de la provincia, el Colegio de Martilleros, la Facultad de Ciencias Agrarias de la UNCo y el INTA.

El monto promedio de la hectárea en producción que se utilizará para los cálculos, será el de chacras de peras y de manzanas de variedad predominante. También se tomará en cuenta la incidencia porcentual de la fruta destinada a industria y descarte.

Respaldo total de los productores

El titular de la Cámara de Productores de Cipolletti Edgardo Kristensen se manifestó "totalmente de acuerdo" con la implementación del impuesto a las tierras rurales improductivas cuyo proyecto se dio a conocer ayer. "No es un impuesto a las tierras productivas sino un castigo a aquellos que teniendo tierras productivas no las cultivan", enfatizó.

"Hay muchas personas que no son productores sino tenedores de tierras y están especulando que el día de mañana, con el crecimiento urbano, poder hacer un brillante negocio, apoyados, por supuesto, a veces, por inmobiliarias que les tocan música al oído. Y entonces, para qué vamos a trabajar, lo dejamos ahí como está", indicó, en alusión al pensamiento de quienes no hacen producir sus propiedades.

Con la iniciativa impositiva, "estamos recuperando lo que fue histórico en la zona, y en particular, en Cipolletti, que es la generación de riqueza a través de la actividad de explotación de esta conjunción de tierra, agua y clima y el esfuerzo humano", expresó.

"Cipolletti ha fijado hace ya unos años unas pautas que han definido, por ejemplo, que de las rutas hacia el río no se puede hacer ningún tipo de desarrollo urbano", indicó.

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