La propuesta apunta a mejorar el estado del inconcluso complejo ubicado en el corazón del centro marplatense. La idea sería expropiar una parte de la manzana que afea el paisaje. El futuro del edificio estaría relacionado a lo cultural y turístico.
El anteproyecto apunta a mejorar el estado del inconcluso complejo ubicado en el corazón del centro de Mar del Plata, en la manzana delimitada por el Boulevard Marítimo, la peatonal San Martín y las calles Buenos Aires, Rivadavia y Entre Ríos. La idea del oficialismo, que busca estar en consonancia con el espíritu del Código de Publicidad, sería expropiar una parte de la manzana que está sin construir y afea el paisaje.
Si la Legislatura aprueba la iniciativa, la Municipalidad General Pueyrredon anunciaría un concurso para discutir con los vecinos cuál es el destino que se le debe dar al Bristol. Según trascendió, el futuro del edificio tendría que ver con algo relacionado a lo cultural y turístico.
El Bristol Center -una clásica postal marplatense- se fue deteriorando con el paso del tiempo y actualmente se muestra abandonado a la desidia y desdibujada por la decadencia. Los pisos que funcionan como base están desiertos y sólo se puede ver el esqueleto de los dos primeros pisos, carentes de paredes y ventanas. El condominio quedó así, a medio terminar, a fines de los '70.
La planta baja está conformada por una serie de negocios que comercializan artículos variados, desde panchos y remeras, hasta recuerdos de la ciudad y camisetas de distintos equipos de fútbol. El sector también es conocido como "La Salada de Mar del Plata" o "Todo por 2 $".
La historia del edificio se remonta a la década del '40, cuando funcionaron los salones y comedor del Bristol Hotel, legendario establecimiento creado en 1888 por José Luro para brindar alojamiento a los primeros veraneantes de la oligarquía de Buenos Aires que visitaron Mar del Plata. Golpeado por la crisis de 1930, el hotel sufrió una progresiva decadencia hasta el momento de su cierre. Más tarde, la manzana que ocupaban el inmenso comedor y los salones fue transformada en Galería Bristol, aprovechando los grandes espacios para dividirlos en locales comerciales.
El proyecto del Bristol fue llevado adelante en 1969 por el empresario David Graiver, que murió en un accidente aéreo en 1976, y desde ese momento la obra fue demorada, pero jamás terminada.
Los más memoriosos recuerdan que a fines de la década del '60 comenzó la demolición del sector central del antiguo comedor del Bristol Hotel, y luego la torre principal con su basamento comercial empezó a construirse en ese lugar. A sus costados, los pabellones laterales con los antiguos y arruinados salones permanecieron en pie hasta 1974, año en que fue demolido el sector de la calle San Martín. Pero la construcción del Bristol Center comenzó a demorarse. El anuncio original presentado en 1969 decía que la primera torre estaría terminada para diciembre de 1972. Sin embargo, los plazos comenzaron a extenderse, lo que provocó un progresivo malestar entre quienes habían comprado en cuotas viviendas y comercios en el futuro complejo. En 1975, la hiperinflación desatada por el "Rodrigazo" golpeó duramente el emprendimiento.
Hoy el complejo se asemeja a la postal del abandono. El basamento comercial se encuentra inconcluso, con gran parte de su superficie clausurada y fuera de uso, ya que un buen sector se limita a la estructura de hormigón, sin muros.
La preocupación de la Municipalidad por el estado del Bristol Center no es nueva: en noviembre del año pasado intimó al Consorcio del edificio para que presente un plan de mejoramiento edilicio en un plazo de 30 días. Pero la advertencia no surtió efecto. Todo sigue igual. Y las quejas de los vecinos del centro están a la orden del día.
"No podemos tolerar una mancha así en el corazón de la postal de la ciudad", dijeron fuentes municipales, en alusión al estado de abandono del complejo. Y se mostraron esperanzados en que el proyecto de expropiación parcial sea la llave para cambiar la imagen del centro marplatense.


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