Mientras el gobierno de Entre Ríos espera que se hagan públicas las conclusiones de un informe sobre la potencial presencia de petróleo y gas en territorio provincial, ha propuesto a la Legislatura una reforma a la ley que instaura el Fondo de Desarrollo Energético de manera que, entre otras cosas, esos recursos puedan destinarse a la exploración de combustible líquido o gaseoso.
En declaraciones a la agencia APF, Arroyo comentó que “informalmente me comunicaron que se está realizando una convocatoria que tendrá lugar en la última semana de junio o primera de julio para presentar a los gobernadores las conclusiones de lo que fue el estudio que se realizó, que en la provincia terminó en el mes de febrero”. En este sentido, debe señalarse que no ha habido exploraciones sino la recolección de información que estaba en poder de ambas jurisdicciones, como algunas pruebas realizadas en las perforaciones termales, que permitirían una conclusión cabal sobre las posibilidades reales.
De hecho, nadie duda de que materia prima para combustible hay en el subsuelo. El asunto es en función de qué prioridades se ordenará estas tareas. El hecho de que la Nación haya recuperado capacidad de conducción sobre YPF es un dato relevante. Y, mucho más, que el gobernador Sergio Urribarri haya logrado colocar al entrerriano Carlos Galuccio al frente de la compañía. De todos modos, el primer objetivo de la petrolera es aumentar la producción, seguramente en los yacimientos tradicionales. Y, recién luego, incursionaría en nuevas locaciones. De todos modos, se trata de procesos que llevan sus años y, entonces, no sería raro que se empiece con los estudios aunque el fuerte de la exploración se produzca en otro momento.
Al respecto, Arroyo indicó que ya cuenta “con el estudio preliminar” y confirmó que en la convocatoria prevista para los próximos días la compañía “entregará el informe final”. En función de los resultados del informe, se evaluarán “los pasos a seguir”, concluyó diciendo Arroyo.
Formalmente, el convenio firmado entre la Provincia y la empresa YPF para la exploración hidrocarburífera en Entre Ríos terminó en febrero pasado. Se aguarda ahora la entrega del informe por parte de la firma, algo que se produciría a la brevedad. Del resultado de las primeras tareas dependerán los pasos siguientes a dar en la materia.
AGENDA. Si se hace un esfuerzo se recordará que en febrero de 2010 el por entonces vicepresidente ejecutivo de Yacimientos Petrolíferos Fiscales, Sebastián Eskenazi y el gobernador de la provincia, Sergio Urribarri rubricaron un acuerdo de concesión para el estudio de potenciales proyectos exploratorios de hidrocarburos.
En el transcurso de este tiempo (dos años desde la firma del acuerdo) se supo que la UTN regional Concordia había aportado estudios geológicos, en tanto el vecino país de Uruguay, no ocultó su intención de asociarse con la Argentina y explorar juntos el recurso petrolífero en suelo entrerriano.
Aunque públicamente nada se diga al respecto, Urribarri está confiado en que la comprobada buena relación con Cristina Fernández de Kirchner y el hecho de que haya sido el mentor de la llegada de Galuccio a YPF, generarán dividendos más temprano que tarde. Mientras, en el plano interno, busca que la Legislatura apruebe una reforma a la ley que instauró el Fondo de Desarrollo Energético, ampliando sus competencias.
“Tenemos vigente una legislación que establece que el Fondo debe aplicarse a obras de electrificación rural y gas natural, declaradas de interés público y nos limita muchísimo en las energías alternativas. Muchas veces desde los organismos de control se da una interpretación estricta del texto legal, lo que dificulta para atender gastos complementarios que son necesarios para concretar un desarrollo integral en materia energética”, dijo.
El texto del proyecto de ley fija los nuevos destinos del Fondo: solventar obras de desarrollo eléctrico del sistema de extra alta tensión y alta tensión de interés provincial; financiar obras públicas eléctricas de distribución de energía eléctrica, incluidas las de electrificación rural, para usuarios residenciales y sector productivo; realizar transferencias de recursos, de aportes de capital o subsidios no reintegrables, a las empresas concesionarias del servicio público de distribución de energía eléctrica para obras de distribución y adquisición de equipamiento para estaciones o subestaciones transformadoras; financiar obras de desarrollo gasífero de interés provincial; otorgar aportes de capital o subsidios no reintegrables, a las concesionarias del servicio público de distribución de energía eléctrica para atender situaciones de emergencias; financiar estudios, proyectos y obras de eficiencia energética o de producción de energías alternativas limpias y sustentable; y financiar estudios, proyectos y obras de exploración y explotación de hidrocarburos.
Aquellas muestras
Antes de la nacionalización, la empresa YPF se había hecho cargo de un ambicioso plan para hallar oro negro en distintas zonas del país que ya están exploradas y también en las que nunca se exploraron, como Entre Ríos, donde se mencionan siete bloques.
La denominación de “bloques” viene de la época de la antigua YPF y se refiere a las áreas de exploración. En la provincia muchos de estos están ubicados al norte de la ruta nacional 18, que es la zona que geológicamente tiene más posibilidades de poseer reservas de petróleo o gas. En Entre Ríos, las áreas de exploración se ubican en Federación, Federal, Feliciano, Concordia, San Salvador, La Paz, Paraná y Villaguay, independientemente de que la ANCAP uruguaya manifestara tener información sobre yacimientos binacionales en la zona de la represa de Salto Grande.
En el marco de la relación con YPF, la provincia aportó muestras de cuatro pozos termales para que la empresa pueda estudiar las características del suelo en profundidad: se trata de los ubicados en Diamante, La Paz, Villaguay y Basavilbaso, donde alcanzan 1.000 metros de profundidad. “La empresa puede observar las características que tiene el suelo en esa profundidad”, se explicó. En su momento, Arroyo había explicado que “la perforación es lo último que se hace, primero vienen una serie de trabajos superficiales para luego llegar a la extracción”.
Referente al único antecedente de un pozo exploratorio existente en la provincia explicó que el mismo fue ejecutado en El Pueblito, paraje próximo a Nogoyá, con un pozo que alcanzó los 2.088 metros y en el cual, de acuerdo con los informes de la empresa YPF, no se hallaron hidrocarburos líquidos ni gaseosos. La intención era continuar con esta tarea hasta niveles más profundos, pero los derrumbes desaconsejaron la continuidad de los estudios. De aquella experiencia en el pozo de Nogoyá, existen algunos indicios de que sedimentos encontrados allí podrían considerarse roca madre, que es la roca generadora de hidrocarburo.


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