Ibarra dijo que denunciará al oficialismo porteño por involucrarlo con el espía James
No podía ser un buen día para el ex jefe de gobierno porteño. Sin embargo, rápido de reflejos políticos, Ibarra se mostró seguro tratando de refutar los argumentos en su contra, aunque con algunos tuvo más éxito que con otros. El ahora legislador de Diálogo por Buenos Aires dijo que el permiso a Ciro James para instalar un locutorio en el Parque de la Ciudad se limitó a "un localcito que no se llegó a hacer; por eso se lo echó y se le incautó" la obra. Además, negó que pudieran hacerse escuchas telefónicas desde las antenas del Parque de la Ciudad y, sobre todo, rechazó que ese contrato tuviera alguna vinculación con las acusaciones que enfrenta Macri.
Pero el as en la manga que Ibarra ya anunció que usará se lo dejaron servido los mismos legisladores de Pro que lo denunciaron. "Que lleven esto a la Justicia, porque si no lo llevan, yo lo voy a llevar, porque es lo que corresponde hacer", anunció ayer en la conferencia de prensa.
Unos minutos antes, ante una consulta de LA NACION, el macrismo había admitido que no denunciaría el contrato James-Ibarra en la causa que investiga el juez Norberto Oyarbide, en lo que pareció un reconocimiento tácito de que no tienen elementos para probar que James espiaba para Ibarra.
En cambio, Pro ya presentó los papeles en la comisión que investiga a Macri en la Legislatura, y no descartó introducirlo en una vieja causa a cargo del juez Ariel Lijo, en la que legisladores de Pro habían denunciado que les pinchaban sus teléfonos durante la gestión de Ibarra.
"Para vincular un permiso para un locutorio en 2002 con las escuchas ilegales probadas por la Justicia al propio cuñado de Macri hay que hacer un esfuerzo intelectual importante", los había chicaneado Eduardo Epszteyn, legislador y ex funcionario de Ibarra, que lo escoltó en la conferencia de prensa.
El otro eje de su defensa fue negar alguna influencia sobre Sergio Burstein, familiar de una de las víctimas al atentado contra la AMIA, que fue el primero en denunciar que tenía su teléfono pinchado por funcionarios porteños. Con una teoría de complot, el macrismo denunció que anteayer Burstein visitó a Ibarra en su despacho y lo acusaron de haber intervenido en la causa, en complicidad con el ibarrismo y el kirchnerismo. Ibarra reconoció que lo conocía mucho, pero negó tal complot.
Cuestionado por el macrismo, Ibarra hasta se permitió una concesión a Macri: "Yo le puedo creer que no lo conozca a Ciro James, lo que no le puedo creer es que no lo conozca a Palacios".



Comentá la nota