Presentan un proyecto sobre el destino de la basura electrónica

El Bloque de concejales de la UCR de nuestra ciudad ha presentado un nuevo proyecto para que sea tratado en la próxima Sesión Extraordinaria del Honorable Consejo Deliberante. En este caso, se presenta un proyecto de ordenanza bajo el título “Tratamiento de la basura electrónica” debido a la creciente generación de “basura electrónica” en los hogares, empresas y oficinas públicas; y su impacto en el medio ambiente, por cuanto resulta imprescindible legislar sobre destino final de la misma.
¿QUÉ ES LA BASURA ELECTRÓNICA?

Por un lado, la denominada “basura electrónica” (Escrap) está compuesta por: rezagos informáticos, computadoras, servidores CPU, monitores, notebooks, laptops, agendas electrónicas o PDAS, periféricos (teclado, mouses, webcams, parlantes, etc.) impresoras, centrales telefónicas, routers, juegos electrónicos, intercomunicadores, teléfonos celulares, entre otros.

Según la Secretaría de Ambiente y Desarrollo Sustentable de la Nación y estudios internacionales indican que los residuos electrónicos experimentan un incremento mayor de generación que la tasa anual de aumento de residuos domiciliarios.

Por otro lado, el crecimiento de las ventas de aparatos eléctricos y electrónicos, que tiene su origen en el abaratamiento de costos, la velocidad de recambio tecnológico y el diseño productivo que apunta al recambio de equipos, genera un salto en la generación de este tipo de residuos.

Según estimaciones de diferentes consultoras se puede establecer que Argentina tiene 7,2 millones de unidades de PC acumulados al 2008. Entre 600 y 700 mil unidades de PC quedaron en desuso en el 2009, una cifra similar o incluso superior se aplica para las impresoras.

Asimismo, se estima que en Argentina hay 50 millones de líneas celulares habilitadas. A esta enorme cantidad, que supera a la cantidad de habitantes, hay que considerar la corta vida de los teléfonos: es decir hay una alta rotación de equipos aunque funcionen perfectamente, promovidas por el mercado y la implementación de nuevos diseños y/o tecnologías. Así, por año, se destinan miles de toneladas de residuos electrónicos cuyo contenido en un 90% es de plástico, vidrio y diversos metales que terminan junto a la basura domiciliaria RSU.

La clasificación, reutilización y disposición final de estos residuos, debe ser cumplida responsablemente a fin de minimizar el daño al medio ambiente, ya que los mismos poseen un alto grado de toxicidad.

Independientemente de la ausencia de legislación específica en nuestro país sobre estos residuos, a nivel local, podemos desarrollar instrumentos de planificación, inspección y control, que favorezcan la seguridad, eficiencia y efectividad de la gestión de los residuos, con la recolección diferenciada de aparatos eléctricos y electrónicos en desuso.

POLÍTICAS DE ACCIÓN

Las posibilidades para instrumentar este tipo de políticas se deben basar sobre tres premisas fundamentales, a saber:

-Concientización: se debe instrumentar una campaña de concientización para lograr que el vecino de nuestra ciudad se comprometa con el cuidado del medio ambiente.

-Instrumentación: hay que elaborar las formas para hacer de la tarea de la recolección diferenciada de la basura electrónica conocida también como RAEE (residuos de aparatos eléctricos y electrónicos) una metodología de fácil acceso para que el ciudadano lo pueda aplicar sin complicaciones.

-Convenios: el Departamento Ejecutivo Municipal debe establecer convenios con distintas empresas privadas y/o estatales dedicadas al reciclaje de RAEE, para establecer metodologías y acciones conjuntas.

PLANIFICACIÓN

“Es preciso anticiparnos a planificar soluciones para una problemática que en corto plazo será una realidad ya que estos residuos contaminan, produciendo modificaciones de los componentes y características del suelo, aire y agua, por acción de la presencia de estos materiales no degradables, causando situaciones de alto riesgo para el ambiente y la salud".

Asimismo, es necesario “estimular metas claras de reducción en la generación de residuos, colocándose en contenedores especiales en puntos clave del distrito”.

A su vez, los vecinos pueden participar depositando en los contenedores la basura electrónica Otro de los considerandos del proyecto esboza que “en Argentina no existen mecanismos para una correcta disposición de equipos electrónicos cuando alcanzan el final de su vida útil por lo tanto los consumidores, entre ellos los usuarios corporativos de TIC (tecnologías de la información y la comunicación), generan residuos electrónicos cuya disposición final es incierta.

No obstante, "nuestro país tiene la ventaja de contar con empresas especializadas en la Gestión Sustentable de los Residuos de Aparatos Eléctricos y Electrónicos que brindan servicios de recolección, separación, valorización y reciclado; recuperando importantes recursos naturales y minimizando el impacto ambiental; realizando convenios con empresas, ONGs y Municipalidades".

A su vez existen programas de recolección y acopio de baterías y equipos por empresas proveedoras de servicios celulares al alcance de nuestra comunidad.

Existen numerosas experiencias exitosas de municipios y ONGs que desarrollan estas iniciativas.

PROGRAMA DE RECOLECCIÓN DE BASURA ELECTRÓNICA

Una vez finalizada la parte de considerandos, el proyecto esboza los diferentes artículos para que sean tratados en la sesión del HCD.

En el artículo primero, el proyecto de ordenanza pide "la creación del Programa de Recolección de Basura Electrónica (se la conoce también como escrap o RAEE: residuos de aparatos eléctricos y electrónicos)".

CUESTIONES A TENER EN CUENTA

También agrega, en su artículo segundo, que se tenga en cuenta para el programa la implementación de un sistema ágil de recolección de residuos electrónicos en forma diferenciada accesible a todos los vecinos del Partido de Pehuajó de:

a) Rezagos informáticos: computadoras, servidores CPU, monitores, notebooks, laptops, agendas electrónicas o PDAS, periféricos, (teclado, mouses, webcams, etc.) impresoras a chorro de tinta o matriz de punto, routers, juegos electrónicos, cables, fuentes y conectores, circuitos impresos, entre otros

b) Rezagos de telecomunicaciones: teléfonos fijos, faxes, centrales telefónicas, decodificadores, etc.

c) Celulares en desuso, terminales, carcasas, pantallas, displays, placas de circuito, componentes eléctricos, parlantes, micrófonos.

d) Baterías: níquel, cadmio, etc.

e) Accesorios: cargador, transformador, base, teclado, antena, etc.

FINALIDAD DEL PROYECTO

En su artículo tercero, se explica que la instrumentación de este programa tendrá como finalidad cinco puntos fundamentales.

Primero, Informar y concientizar a la población sobre la contaminación que generan estos residuos, evitando que acaben en lugares inapropiados.

Segundo, fortalecer la participación de las empresas sobre los residuos de los aparatos eléctricos y electrónicos que generan.

Tercero, la puesta en marcha deberá considerar, entre otras pautas, el realizar convenios con distintas empresas privadas y/o estatales debidamente registradas para sus distintas etapas: recolección, desguace, reciclado, comercialización.

Cuarto, deberá contemplarse la apertura de Centros de Reacondicionamiento de Computadoras (CRC) para la recuperación del material desechado y revalorizarlo, generando así fuentes de trabajo y de disminuir la brecha digital. En los Centros se reacondicionan las computadoras recibidas a modo de donación, para formar y capacitar en competencias técnicas a jóvenes en riesgo, brindándoles el camino para incorporarse en mejores condiciones al mercado de trabajo. Estas computadoras recuperadas serán entregadas a instituciones de bien público, escuelas, bibliotecas, centros comunitarios y organizaciones sociales.

Por último, convocar a agentes participantes, como ONG, organizaciones ambientalistas y otras organizaciones que el D.E.M. crea conveniente.

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