El concejal reutemista Diego Giuliano, su colega del PRO Laura Weskamp, el obeidista Osvaldo Miatello (hoy en el llano) y el ex candidato demócrata progresista más votado en las últimas internas abiertas, Agapito Blanco, pretenden sacudir el tablero local con una foto conjunta y la creación de un nuevo espacio que anunciarán en conferencia de prensa el martes a las 10.
El otro, Blanco, quien con ímpetu se plantó primero frente a los históricos del PDP y después se jugó a invertir tiempo y recursos consciente de que podían ser a pérdida. En efecto, quedó en un lugar de la nómina del Frente Progresista que le impidió entrar al Concejo. Pero aquí hilvana otro “encanto” de la nueva entente: se trata de un dirigente que, frente al discurso “progresista” que domina en las estructuras (y el socialismo no escapa sino que a veces lo exagera), salta y se entiende con peronistas federales y PRO.
El slogan ya habla de otra forma de pararse. Frente a “las dos ciudades” (una decente y otra indigna) con que el peronismo machacó sin éxito en los últimos 10 años, la apelación de la nueva sociedad es: “Rosario está linda; hagámosla feliz”. Pie para que el socialismo, de volver a triunfar en 2011, pueda decir que la ciudad no sólo es la Barcelona argentina sino que todos sus habitantes sonríen.
Hay un quinto integrante de la foto, Germán Mastrocola, hijo del titular nacional del gremio plástico, Vicente Mastrocola. Se trata de la pata del “PRO peronismo” (peronistas que no se corrieron al centro tras el conflicto con el campo, sino que nunca estuvieron cerca del kirchnerismo) cuya referencia nacional la encarna el diputado nacional del PRO por Capital Federal Jorge Triaca (h).
Giuliano, que hoy es cabeza de la flamante formación, hace pesar el mérito de ser el reutemista más cotizado en Rosario, con cargo de concejal.
La carrera política que inició hace apenas año y medio habrá que ver si es suficiente plataforma para enfrentar la competencia por la Intendencia el año que viene. Es el desafío.
“Tenemos una decisión política y una orientación común que nos impulsa a trabajar juntos”, apuntó Giuliano.
“Hasta hoy no se le había presentado al socialismo una alternativa comprometida con una visión nueva y global de la ciudad. Rosario necesita recrear la mística y esperanzas. Lo mejor es siempre lo que está por venir”, agregó.
“Vamos hacia el pos-socialismo”, aseguró Giuliano, presuntuoso.



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