Se trata de un poryecto destinado a promover en el ámbito de la Ciudad prácticas agroecológicas como un sistema articulado de producción, distribución, consumo y compostaje.
El objetivo es la promoción y el sostenimiento de la agricultura urbana, las ferias y mercados agroecológicos y el compostaje, integrando niveles familiares, institucionales (escuelas y hospitales), barriales y comunitarios.
“Se trata de una política ambiental, productiva, alimentaria, social y sobre todo cultural. Apuntamos a "ruralizar la urbanidad", reparar la separación y extrañamiento históricos de los habitantes urbanos respecto de la naturaleza, las fuentes de su alimentación y su vida. Otra ciudad, otra urbanidad es posible y hacia ella nos orientamos”, expresó el diputado de Proyecto Sur Pablo Bergel, coordinador del equipo.
Asimismo se pretende reducir la generación de residuos orgánicos y colaborar con la reconstrucción y recomposición del suelo de la Ciudad, además de reducir la huella ecológica de la ciudad y crear condiciones para contribuir a la mitigación y adaptación al cambio Climático.
La interpretación y aplicación de la ley estarán sujetas al cumplimiento de los principios de construcción de sistemas productivos económicamente viables, ambientalmente sustentables y socialmente justos, la preservación de la biodiversidad, la promoción de la soberanía alimentaria y de sistemas de producción y distribución, dirigidos al desarrollo de los mercados locales, solidarios para fomentar una cultura asociativa y comunitaria de responsabilidad ciudadana en el consumo.
“Dirán que estamos ‘del tomate’. Pero la agroecología y las huertas urbanas ya se realizan con mucho éxito en Rosario, Montevideo y en muchos países y diversas ciudades de Europa y Latinoamérica. En Buenos Aires existen estas prácticas de forma aún embrionaria, la intención con la sanción de esta ley es impulsar una política de estado y la voluntad política imprescindibles para que Buenos Aires y los vecinos puedan reconciliarse con sus alimentos y su naturaleza”, finalizó Bergel.
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