El NOA presenta los índices más bajos en desempeño educativo

De acuerdo a un informe elaborado por la Fundación del Tucumán, la capacidad en adquisición de conocimientos en los niveles primarios y secundarios son deficientes. Pese a una mayor inversión, mediante gasto público, no se logra equiparar los estándares con otras regiones del país. Panorama dispar en Tucumán.
En ediciones anteriores se plasmó un informe que daba cuenta del déficit educativo reinante en uno de los primeros niveles de aprendizaje, como lo es el sistema pre-escolar o inicial, respecto al cual se caracterizó que 8 de cada 10 niños pobres no concurrían a tal período de formación, mientras que más del 60 por ciento de los niños de tres años (en un marco general) tampoco tuvieron la oportunidad de acceder a este nivel de capacitación pedagógico.

En esta oportunidad, EL SIGLO trazará las principales conclusiones a las que arribó un documento confeccionado por la Fundación del Tucumán (FDT) que hizo hincapié en la dualidad del sistema educativo en el NOA, ya que si bien se produjo una ampliación en la oferta educativa debido al aporte de inversiones que se sustentaron en infraestructura y un mayor gasto público, las provincias norteñas continúan presentando los más bajos índices de desempeño en las evaluaciones codificadas nacionalmente.

Números en picada

En tal sentido, el análisis destaca que el 43 por ciento del alumnado perteneciente a la región NOA tuvo un "Bajo desempeño", principalmente en las áreas de Lengua y Matemáticas (proporción correspondiente a la enseñanza primaria y secundaria). A la hora de las comparaciones, surge que en Cuyo los magros resultados obtenidos ascienden al 35 por ciento del alumnado, en la zona Centro tal parámetro se ubica en el 34 por ciento, mientras que en la Patagonia el descenso es considerable, llegando al 30 por ciento de la masa de educandos que no logra obtener resultados favorables en los test que se digitan por los Operativos Nacionales de Evaluación (ONE), fuente de todos los datos vertidos hasta el momento.

Si la ponderación se efectúa por provincias, es dable destacar que Tucumán posee un 53,3 por ciento de la masa de estudiantes del 5° año de la Secundaria con un "Bajo desempeño" en Matemáticas y sólo el 12,8 por ciento logró presentar un óptimo rendimiento en ésta área. Por ello, si se establece un ranking nacional, la provincia se ubica en la posición 15 de 25 jurisdicciones analizadas, aún por debajo de la media nacional en los parámetros descriptos. En este aspecto, el peor distrito en calidad de rendimiento educativo es Catamarca, donde el 76,7 por ciento de los alumnos tuvieron un desempeño mediocre en las evaluaciones (posición 25° de la grilla).

Uno de los motivos por el cual se procedió a la medición de la calidad educativa fue para poder precisar el aporte de la educación para con la sociedad desde una perspectiva económica y su contribución con la productividad del trabajo a futuro, lo que implica la inversión en el capital humano desde el proceso de su formación intelectual.

Contrastes

En tal sentido, la FDT argumenta que "la región del NOA tiene una población en edad escolar con menores habilidades y conocimientos recibidos, en términos relativos a las demás regiones. Esto significa para el futuro de la región, una fuerza laboral menos cualificada y productiva, a medida que la población en edad escolar se vaya incorporando a la PEA, y por ende, reduce la competitividad en relación a las demás regiones".

Otra de las consideraciones que pueden apreciarse en el análisis expuesto son las notorias diferencias que radican entre el nivel de la educación pública y privada, como así también entre el sistema impartido en las áreas rurales en comparación con los centros urbanos. De acuerdo al trabajo elaborado por ONE, si se toma como indicador el porcentaje de alumnos de sexto año de la escuela primaria que poseen un "Bajo desempeño" en Lengua, en Tucumán, un 46 por ciento de estos chicos pertenecen al nivel urbano estatal y sólo un 18 por ciento presentan un inestable desempeño en el nivel urbano privado. Ahora bien, se resalta que el 51 por ciento de los estudiantes que asiste a establecimientos rurales no logran interiorizar sus conocimientos y capacidades en el área detallada.

Financiar las necesidades

Otro dato a tener en cuenta es que el 80 por ciento del alumnado del NOA estudia en establecimientos públicos. "La brecha entre ambos sectores (público y privado), tiene un importante corolario para las futuras políticas públicas: Ya que el mercado laboral absorbe primero la mano de obra más calificada, los gobiernos deberán hacer mayores esfuerzos fiscales en atender las crecientes necesidades de aquellas personas menos calificadas, puesto que es altamente probable que tengan dificultades en la inserción laboral. No se puede aspirar a mejorar el perfil competitivo de la región con baja calidad educativa, porque es un claro obstáculo para la radicación de inversiones y para el combate contra la pobreza estructural", postula el documento.

En torno al desarrollo del financiamiento en el sector, se desprende del análisis que la capacidad física del sistema educativo básico se amplió un 9 por ciento en la región, debido a la incorporación de 494 escuelas y colegios, entre 2003 y 2008. Este incremento fue muy inferior al alcanzado por el país en su conjunto (19 por ciento).

Inversión para el progreso

Al considerar el nivel de gestión entre Estatal y Privado, Tucumán es la provincia con mayor grado de privatización escolar. En efecto, los establecimientos privados alcanzan el 24 por ciento del total en la provincia, el doble de la media regional que es 12 por ciento, e incluso por encima del promedio nacional de 22 puntos porcentuales. Teniendo en cuenta las consideraciones presentadas anteriormente, sobre las ventajas relacionadas con el desempeño académico de los alumnos pertenecientes al sector privado, Tucumán es la provincia que cuenta con mejor calidad educativa en la región.

En relación a la evolución del gasto público educativo, hasta 2007 (último dato disponible sobre gasto consolidado) Tucumán tiene la partida en educación básica más elevada, la cual asciende a 643 millones de pesos (incremento del 25 por ciento).

A modo de conclusión, el documento elaborado por la FDT remarca la importancia del proceso educativo como factor fundamental para el desarrollo de las capacidades intelectuales y de conocimiento que son necesarias a la hora de la inserción laboral y su aporte para con el esquema económico del país: "Al contraponerse el mayor nivel de escolarización con el menor nivel de experiencia laboral con que se incorporan los trabajadores, la productividad del factor trabajo se ve alterada. La importancia de la educación como inversión radica en el hecho de que contribuye al crecimiento económico futuro mediante la provisión de trabajadores con habilidades y conocimientos, que les permiten mejorar, a la vez, la capacidad productiva de la empresa y sus propios ingresos. Asimismo, la educación se revela como la vía para lograr una mejora en la distribución del ingreso".

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