En la Central Nuclear Atucha II ubicada en la localidad de Lima avanzan las tareas de puesta en marcha de la planta, que permitirán comience progresivamente a aportar 692 megavatios al Sistema Interconectado Nacional, a partir de mediados de 2013.
El próximo importante “hito” será entre agosto y octubre próximo, cuando se realice la prueba de presión del sistema primario del reactor. Si este trabajo resulta satisfactorio, en diciembre se cargará combustible.
“La energía generada por Atucha II ahorrará al país el consumo de 1.200 millones de metros cúbicos de gas natural por año y permitirá evitar la emisión a la atmósfera de 3,5 millones de toneladas de carbono por año”, informaron desde Nucleoeléctrica Argentina.
Aumento de potencia
Por su parte, la Central Nuclear Atucha I incrementó su potencia en 6 Mw. Los trabajos que posibilitaron este logro, se iniciaron en la Parada Programada desarrollada entre marzo y mayo de 2011, a través del reemplazo del rotor y la carcaza interior de la etapa de alta presión de la turbina de vapor.
Durante la última Parada Programada que finalizó exitosamente el 11 de junio de este año, concluyeron las tareas necesarias para lograr este aumento, registrándose valores de 341 Mw, cuando la potencia máxima neta de la planta era de 335Mw.
Cabe señalar que se denomina “Parada Programada” a las tareas de revisión, mantenimiento y prevención en una central nuclear, que se desarrollan cada 18 meses, siendo parte del cronograma establecido.
En sus más de 30 años de exitosa operación, Atucha I ha generado más de 65.000 millones de Kwh. de energía. En ese período se utilizaron 1400 toneladas de Uranio, con lo que se evitó la contaminación ambiental producida por la liberación de los gases de efecto invernadero CO2.
Japon y Alemania apuestan a energias renovables
Con el recuerdo de Fuksuhima muy latente, Japón ha dado un paso hacia el fomento de las energías limpias y una menor dependencia de la energía nuclear con la entrada en vigor de una ley que retribuye la producción de electricidad mediante fuentes renovables.
La norma, inspirada en la que está en vigor en Alemania, requiere que las diez eléctricas regionales de Japón adquieran toda la electricidad generada en el país a partir de energía solar, eólica o geotérmica a precios preestablecidos. Su aprobación ha disparado el número de empresas que se han apuntado al negocio de la producción eléctrica mediante “renovables” en pos de construir parques fotovoltáicos y eólicos. El estudio de un medio japonés prevé que estas plantas, cuyo desarrollo supone una inversión de más de 600 mil millones de yenes (unos 6 mil millones de euros), añadirán más de dos millones de kilovatios a la capacidad de generación del país, lo que equivale a la electricidad producida por dos reactores nucleares. Esto supone además una gran oportunidad para las empresas niponas “punteras” en fabricación de paneles solares.
En este sentido, en las próximas semanas el gobierno nipón decidirá además su objetivo de dependencia nuclear para el año 2030 dentro de su régimen energético. Los tres modelos que baraja contemplan una dependencia del 0 %, del 15 y de entre el 20 y el 25 %. De esta manera comenzará a dejar a la energía nuclear como fuente de energía primaria.
Otra potencia industrial que le dirá un progresivo “adiós” a la energía nuclear es Alemania y colocó al año 2022 como fecha límite para el cierre de sus últimos reactores. Todo a raíz de la catástrofe de la central nuclear japonesa de Fukushima.
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