El gobierno de Horacio Quiroga está terminando de precisar los alcances que tendrá su proyecto de “2.000 cuadras” de veredas, pensado tanto para construir veredas donde no las hay, como para arreglar las existentes.
“Compartimos el diagnóstico de que las veredas de la capital son un desastre”, aceptó el concejal, para después destacar que se está trabajando para darle forma ejecutiva a la tarea, que no será fácil, y que puede tener un costado legislativo, porque posiblemente haya que modificar alguna normativa municipal vigente.
“Así como Quiroga pavimentó miles de cuadras de calles, emprenderemos el trabajo con las veredas”, sostuvo Contardi, y confirmó además que podría revisarse algunas normativas alrededor del concepto, ya aplicado para los nuevos planes de pavimento, de que se compartan los costos entre los vecinos y el Municipio.
También destacó que la cuestión se habló ya con concejales de los distintos bloques, en las reuniones que se formalizaron con el intendente Quiroga.
La ciudad capital tiene un enorme déficit en sus veredas. Particularmente en las zonas con pronunciado desnivel, las veredas suelen ser intransitables, e implican un serio obstáculo para personas con algún problema físico. Por eso, la situación “se irá solucionando gradualmente, pero con mucha decisión”, definió Contardi.
Contardi habló con periodistas de este diario después de participar de una “flotada” por los ríos Limay, Neuquén y Negro, que hicieron concejales, funcionarios y periodistas invitados, como parte de la promoción de una actividad turística recientemente inaugurada, de paseos en canoas o “gomones” por los ríos, en viajes que parten de la Isla 132, a cargo de una empresa turística privada, que firmó un convenio con el Municipio.


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