Prepara la UE un "plan B" para Grecia

Ante el temor de que el Parlamento no apruebe el ajuste, el bloque estudia otras modalidades para rescatar al país; hoy, huelga general
BRUSELAS.- En una semana decisiva para la aprobación del drástico plan de ajuste que ayer comenzó a debatirse en el Parlamento de Grecia, y en medio de crecientes cuestionamientos de legisladores oficialistas y opositores, la UE admitió ayer que trabaja en un "plan B" en caso de que las impopulares medidas de austeridad no sean aprobadas.

"No nos limitamos a reflexionar, trabajamos en ello, no lo duden", afirmó una fuente del bloque, refiriéndose a un posible plan alternativo por si los diputados griegos votan en contra del plan de austeridad.

"La próxima etapa no es el default de Grecia", agregó la fuente, sin dar mayores detalles sobre el "plan B", horas antes del comienzo en Grecia de la cuarta huelga general contra los recortes, prevista para hoy y mañana. Según se prevé, la protesta paralizará durante 48 horas los servicios de barcos, trenes, ómnibus, tranvías, subterráneos y aviones, además de las oficinas públicas, bancos y farmacias.

La admisión de la Unión Europea de que analiza un "plan B" constituye un cambio importante respecto de lo que venían diciendo las autoridades del bloque hasta ahora. El presidente de la Comisión Europea, José Manuel Barroso, y el presidente del Eurogrupo, Jean-Claude Juncker, entre otros importantes funcionarios de la UE, dijeron reiteradamente que no hay alternativa para la aprobación del plan de ajuste en Grecia.

La novedad llegó días después de que el líder opositor griego Antonis Samaras, del partido conservador Nueva Democracia, anticipara que su partido votará en contra de las medidas de ajuste que establecen un ahorro de 28.600 millones de euros entre 2012 y 2015, y un plan de privatizaciones de 50.000 millones de euros.

La decisión de Samaras -que controla un bloque de 86 diputados- provocó gran inquietud entre los líderes europeos (la canciller alemana Angela Merkel llegó a pedirle que hiciera "honor a su responsabilidad histórica" y respaldara el ajuste) y también en los mercados. Estos últimos temen que el severo recorte quede en letra muerta aun después de aprobado, si no es respaldado por toda la clase política.

De todos modos, el panorama para la aprobación del plan -cuya votación está prevista para mañana y pasado mañana- parecía más complicado ayer luego de que otros dos diputados oficialistas expresaran su intención de votar en contra por discrepar de la privatización del 17% de la empresa nacional de electricidad, lo que debilita la magra mayoría parlamentaria de cinco escaños que tiene el partido del gobierno. Si se cumple la amenaza, el Movimiento Socialista Panhelénico (Pasok), del premier Giorgios Papandreu, quedaría con una mayoría parlamentaria de 153 legisladores, apenas dos más del mínimo requerido (151 votos positivos) para sacar adelante la votación en el Parlamento de 300 bancas.

La UE y el FMI ponen como condición que Grecia apruebe este plan de ajuste para desbloquear 12.000 millones de euros en préstamos de los 110.000 millones de euros contemplados en el primer plan de rescate aprobado el año pasado. Además, lo exigen para poder lanzar un segundo plan de rescate de unos 100.000 millones de euros.

El ministro de Finanzas alemán, Wolfgang Schäuble, también dio a entender que los gobiernos de la eurozona se preparaban para cualquier desenlace.

"Hacemos cuanto podemos por evitar una escalada peligrosa para Europa, pero al mismo tiempo todo tiene que estar organizado para afrontar lo peor", declaró al diario Bild am Sonntag.

La intención del plan alternativo del bloque europeo -en el que, según las fuentes, se está trabajando hace algunas semanas- es limitar cualquier contagio de Grecia a Irlanda, Portugal y España, y al sistema bancario europeo, ya que la banca francesa y la alemana poseen una gran exposición a la deuda griega.

Para evitar un contagio en el sector bancario, el presidente francés, Nicolas Sarkozy, dijo ayer que las entidades crediticias francesas están dispuestas a asistir a Grecia y que aceptaron conceder una refinanciación importante a los títulos de deuda de ese país.

Los bancos franceses figuran entre los principales tenedores de deuda soberana griega, con unos 15.000 millones de euros, pero el sector financiero alemán también está muy expuesto, con 22.700 millones de euros. La iniciativa francesa -que podría ser adoptada también por los bancos alemanes, según afirmaron ejecutivos de este sector- consiste en que los bancos y seguros franceses prestamistas de Grecia volverán a invertir, sobre una base voluntaria, el 70% de las sumas que les devuelva Atenas cuando venzan los títulos.

De este 70%, el 50% debe ser destinado a nuevos títulos griegos a 30 años, y el 20% debe ser invertido en una especie de garantía que asegure esta nueva deuda griega.

Agencias AFP, Reuters y AP

LAGARDE, MÁS CERCA DE DIRIGIR EL FMI

WASHINGTON (AFP).- La candidata francesa a la dirección del Fondo Monetario Internacional, Christine Lagarde, recibió ayer el apoyo del presidente del Banco Central de China, Zhou Xiaochuan, lo que aumenta las probabilidades de que la ministra de Economía de Francia sea elegida al frente del organismo. Se espera que a partir de hoy el Consejo de Administración del FMI elija al nuevo director gerente entre Lagarde y Agustín Carstens, presidente del Banco Central de México, en sustitución de Dominique Strauss-Kahn, que renunció en mayo tras ser acusado de un delito de agresión sexual en Nueva York.

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