El PJ se prepara para una guerra interna

Los Azules amenazan a Jaque con quitarle apoyo legislativo si les recortan fondos a sus intendentes. En el Ejecutivo intentan apaciguar.

¡Abran fuego! Hay dos grupos enemigos, un campo de batalla, armas que empiezan a ser utilizadas y un final incierto. A un año de las próximas elecciones y pese a las dificultades que ha tenido el peronismo para gobernar, los dirigentes justicialistas se encuentran en una verdadera guerra.

Tras la decisión del gobernador Celso Jaque, de su gabinete y de varios intendentes de agruparse en la "Línea Mendoza", el poderoso sector Azul, junto al grupo que comanda el diputado nacional Omar Félix, amenaza con quitar apoyo a los proyectos del Ejecutivo en la Legislatura y dañar la relación del Gobierno provincial con la Casa Rosada.

Nadie sabe qué dimensiones puede tener este embate que se hizo público a principios de octubre con la presentación en sociedad del espacio que, además de incluir a Jaque y a sus ministros, reclutó a intendentes como Rubén Miranda de Las Heras (que es el presidente del PJ) y Alejandro Abraham de Guaymallén, y al ex gobernador Rodolfo Gabrielli.

"La idea es generar un espacio interno que nace con vocación de mayoría", definió el secretario general de la Gobernación, Alejandro Cazabán a Los Andes. "Lo importante es que en el PJ haya unidad desde la diversidad", agregó el secretario de Medio Ambiente, Guillermo Carmona, otro de los referentes del sector.

Como contrapartida a estas palabras entusiastas, el histórico sector Azul, que está conducido por el operador y asesor presidencial Juan Carlos Mazzón y que respaldó a Jaque para que llegara a la gobernación, está molesto por la presencia del Gobernador en la Línea Mendoza, blanquea el temor de que el Ejecutivo recorte apoyo financiero a los intendentes azules y, además, anuncia el desembarco de funcionarios de la Casa de Gobierno en sus comunas.

Y como en la Zona Sur Cazabán está armando una estructura que le permita postular candidatos para las elecciones próximas, Félix también se sumó al grupo de Mazzón.

La foto de la unidad entre los azules y Félix la tomaron ayer en un acto que organizó la diputada nacional Patricia Fadel en Tunuyán, al que fue invitado Jaque pero no asistió.

"Apostamos a la gobernabilidad, más allá de algunas diferencias que está marcando el Ejecutivo", explicó Fadel. El senador Adolfo Bermejo, amplió: "No nos pareció prudente que la primera reunión de la Línea Mendoza se hiciera en el cuarto piso de la Casa de Gobierno y eso se lo hicimos saber al Gobernador", dijo.

A esto, Félix agregó: "No me parece bien que la primera línea que surgió en el peronismo sea con gente del Ejecutivo. Sé que Cazabán estuvo haciendo reuniones en San Rafael para armar el sector. Creo que el PJ tiene que ser responsable y dedicarse a gobernar y no ser tan soberbio de pensar que la sociedad está conforme con cómo se está gobernando".

Pero no sólo las formas preocupan a los azules. "Antes de finalizar la gestión, quiero terminar el polideportivo, yo confío solamente en la palabra del Gobernador, que dijo que lo voy a poder hacer. Hay gente del Ejecutivo a la que le falta altura y que no le suma a nadie con lo que hace", lanzó en diálogo con este diario otro dirigente de peso, el intendente de San Martín, Jorge Giménez.

A esos dichos, Bermejo, quien fue jefe comunal de Maipú durante 12 años y ahora lo remplaza su hermano Alejandro, sumó: "Nosotros tenemos total disponibilidad con el Gobernador, vamos a exigir del Ejecutivo el mismo respeto con nuestros intendentes".

Un hombre que le responde a Bermejo, el presidente del bloque de Diputados del PJ, Carlos Bianchinelli, aclaró el plan azul: "Esperamos que ningún ministro perjudique a algún intendente de nuestro sector porque eso puede repercutir en la Legislatura".

Es que a Mazzón le responden la mayoría de los legisladores oficialistas y si se suma a los del "Eje" de Félix, el Ejecutivo estará en problemas. "Nos estamos juntando hace unas semanas con los legisladores del sector Azul para acordar una estrategia de temas", sostuvo el jefe del bloque del Eje, Germán Gómez.

En Casa de Gobierno intentaron echar por tierra estas versiones: "De ninguna manera los intendentes azules tienen que preocuparse, vamos a trabajar por las diez intendencias que tiene el PJ. Vamos a trabajar desde los dos sectores para que no haya interferencia en la gestión".

La semana que terminó hubo varias reuniones en Buenos Aires, con el asesor presidencial a la cabeza. "Mazzón está muy molesto. Él le abre todas las puertas a Jaque para llegar a los Kirchner, hasta se ha peleado a los gritos y ahora le pagan con esa moneda. Estamos seguros de que tienen que dar marcha atrás con la Línea Mendoza o les va a ir peor", confió un dirigente de peso.

Es que en la práctica, las diferencias ya se empiezan a sentir. El lunes pasado, Giménez sufrió un escrache por parte de militantes cuando recibió a la ministra de Desarrollo Social, Alicia Kirchner. El miércoles, el presidente de la Cámara de Diputados, Jorge Tanús (cercano a Giménez), reflotó la idea de un banco provincial y el Gobernador lo descartó. El viernes, los diputados peronistas dejaron solo a Carmona frente a la oposición.

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