Ante las dificultades de ejercer su trabajo dentro del aula, muchos docentes terminan solicitando licencias. “El tema es abordar la problemática propia de la escuela que hace que muchos de los docentes tengan que pedir licencia por una cuestión de desgaste laboral”, dijo la jefa distrital.
Los motivos de dicho ausentismo y pedido de licencias se deben a las dificultades que los docentes tienen para poder ejercer su función dentro del aula. De acuerdo a lo que pudo saber EL CIVISMO -a pesar del hermetismo de las autoridades educativas- los docentes viven situaciones de maltrato y violencia verbal de forma constante por parte de algunos alumnos. Dar clase se torna una tarea imposible para la mayoría de ellos.
Desde la Dirección de este establecimiento educativo no han querido hacer declaraciones al respecto. EL CIVISMO se comunicó con la jefa distrital, Cristina Protolongo, quien reconoció la problemática y ofreció detalles de la preocupante situación. “No tengo conocimiento de que los chicos estén sin clases, pero sí sé que los docentes están faltando mucho”, dijo Protolongo, semanas atrás.
Con la idea de abordar la problemática desde distintos ámbitos que de alguna manera nuclean a los mismos chicos, Protolongo explicó que “estamos trabajando con gente de la Escuela Nro. 7, a nivel distrito y en una red que trasciende el ámbito de la escuela e incorpora a personas de la Sala de Atención Primaria y la Casa de la Juventud –ambas entidades del barrio de la escuela- y también nos pusimos en contacto con la UNLu. La idea es trabajar esta situación en red porque desde un área sola no se puede”.
Respecto de la solución y las maneras de trabajar esta situación, Protolongo expresó que “el tema es abordar la problemática propia de la escuela que hace que muchos de los docentes tengan que pedir licencia por una cuestión de desgaste laboral” y admitió que “muchos docentes se encuentran superados por los problemas, que no son propios de la escuela, sino que tienen que ver con el contexto y nuestro tiempo”.
Por otro lado, con relación a la posibilidad de conseguir docentes suplentes dijo que “en este momento es muy difícil conseguir porque la mayoría está trabajando y ya tiene sus turnos”, aunque no descartó que pueda haber maestros en los cursos donde faltan en estos días.
Esta semana Protolongo comunicó a este medio que desde la semana pasada se instrumentó una alternativa para que los alumnos de la Escuela Nro. 7 puedan participar de sus clases. “Estamos trabajando con el Instituto de Formación Docente Nro. 141 de la Escuela Normal. Dialogamos con la directora del Instituto para que en el marco del espacio de la práctica docente, y mientras sacamos a concurso los cargos por difícil cobertura, se instrumenten parejas pedagógicas con los alumnos del último año del profesorado que ejercen sus prácticas ahí (en la Escuela 7) de forma intensiva hasta que salgan los cargos”.
“También hay un equipo de la universidad que hace apoyo a maestras de la institución. Queremos pensar y resolver estas problemáticas juntos”, agregó.
Por otra parte, Protolongo consideró que “más allá de la problemática particular, ha sido muy interesante cómo se han enriquecido las dos instituciones, el profesorado y la escuela. A partir de una emergencia surgió este proyecto de parejas pedagógicas y el trabajo en red ha dejado riquezas y puede haber sido favorable para los involucrados”.
-¿Hay otra escuela con problemática similares?
-En realidad en todos los barrios tenemos problemáticas. Cada escuela los va abordando de acuerdo a sus historias institucionales, sus trayectorias educativas y posibilidades. Problemáticas sociales y de violencia escolar yo creo que deben estar en todo el distrito y, algunas veces surgen los emergentes.
Lo valioso es que frente al conflicto, se enfrenta y se intenta resolver. No lo evitamos ni lo disimulamos.
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