En Medina cerró el turno de la tarde y en La Trinidad hubo una rebelión de los padres que impidió que se lleve adelante la medida. Docentes criticaron la ausencia de ATEP en el conflicto.
Nadie puede explicar el por qué de esta situación que tiene como una de sus derivaciones, la pérdida del trabajo para las docentes que no son titulares.
En general, cuando se pone en práctica esta disposición, no se generan reacciones de ningún tipo y las escuelas reacomodan su población estudiantil sin demasiados inconvenientes. Un caso excepcional, fue el de la escuela Constitución de La Trinidad, donde más de un centenar de padres evitaron que la determinación se pueda consumar. En esta localidad, casi se llega a la toma de las instalaciones escolares. No bastó la presencia de la supervisora de zona para calmar los ánimos y tuvo que participar de la “negociación” la directora de nivel primario, quien desde el teléfono, autorizó a los directivos a dejar sin efecto la medida hasta tanto se haga una nueva evaluación de la situación en el mes en curso.
Desde la desprolija implementación de la ley Federal de Educación que cambió el modelo educativo en el país, las escuelas primarias y secundarias, modificaron sus estructuras para adecuarse el nuevo sistema. A partir de entonces cambió el criterio habitual de elección de las escuelas por parte de los alumnos. En muchos casos, se privilegió la oferta educativa por sobre la distancia que pudiera haber entre la casa y los establecimientos. Una valoración que aún se mantiene y que ha modificado el “mapa” de distribución de alumnos.
Cada vez es más complicado hacer una proyección hacia el año siguiente de la cantidad de inscriptos con los que se va a contar. Una situación que pone a los establecimientos públicos rurales en la necesidad de salir a la búsqueda de potenciales estudiantes y a tratar, permanentemente, de mantener a los que ya tiene.
Efectos negativos
El cierre de grados no sólo afecta a los docentes que quedan sin trabajo; también, provoca situaciones que complican el proceso de aprendizaje. Cuando los alumnos son agrupados en un grado cuyo número supera lo recomendable, se dificulta la tarea de la docente a la hora de enseñar. Además, en épocas invernales, tampoco es conveniente desde el punto de vista sanitario, porque los niños disponen de espacios más reducidos, menos ventilados, lo cual favorece la propagación de enfermedades respiratorias.
En el conflicto que se produjo en la escuela Constitución de La Trinidad (Departamento Chicligasta) fueron los padres los que solicitaron la rectificación de la medida. Los docentes de los cuatro grados que estaban por ser cerrados ya habían sido notificados y sólo esperaban que se haga efectiva la decisión. Durante las casi diez horas que duró la situación, con momentos de mucha tensión, ningún dirigente del gremio ATEP, que nuclea a la mayoría de los docentes primarios, llegó al establecimiento para interiorizarse del conflicto. Esto causó descontento entre los padres y docentes, quienes consideraron inadmisible tal ausencia.
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