La seguridad vial es uno de los objetivos primordiales de la institución La Policía de la Provincia de Formosa pone a conocimiento de la Comunidad una serie de recomendaciones con el fin de evitar accidentes de tránsito.
Las normas reguladoras de tránsito y a responsabilidad de los usuarios de la vía pública componen el principal punto en la seguridad vial. Sin una organización por parte del estado y sin la moderación de las conductas humanas (particulares o colectivas) no es posible lograr un resultado satisfactorio; por lo tanto, los principios reguladores entre los usuarios debe basarse en la Solidaridad y el respeto hacia los demás. Nuestra educación como ciudadanos también se demuestra al volante: entender que calles y carreteras son lugares comunes, aceptar las peculiaridades de cada cual y disculpar los errores ajenos es fundamental para sumar seguridad y restar víctimas en las cifras de accidentes.
De esta forma y con el claro fin de resguardar la seguridad de la ciudadanía en general en lo que respecta los accidentes de tránsito, la Policía de la Provincia de Formosa, a través de la Sección Accidentología Vial de la División Criminalística pone a conocimiento las siguientes recomendaciones:
• Respetar los límites de velocidad: La velocidad es la mayor causa de accidentes. Respetar los límites de velocidad establecidos para cada tipo de vía y para cada situación es fundamental.
• Si bebe alcohol, no conduzca: el clásico eslogan “si bebes, no conduzcas” no ha perdido ni una gota de su vigencia. El alcohol produce un deterioro de la capacidad de conducción, disminuye la atención, altera las funciones visuales y auditivas, perturba el campo perceptivo y provoca somnolencia.
• Use el cinturón de seguridad: abróchese a la vida. Es uno de los elementos de seguridad más importante dentro del vehículo. Su uso evita la mitad de las muertes en accidentes de tránsito y es obligatorio en todo momento y en todo lugar, tanto en la ciudad como en vías interurbanas. Y no olvide a los niños. Su fragilidad dentro del coche, si viajan sueltos es aún mayor que la de los adultos. Un pequeño gesto por su parte hace mucho por su seguridad.
• Use el casco: lo único imprescindible. Nada es tan vital como el casco a bordo de un vehículo de dos ruedas. Proteger la cabeza, lo más frágil del conductor o su acompañante y donde se producen las lesiones más graves en caso de accidente, es fundamental tanto en moto como en ciclomotor. A una velocidad baja, de solo 50 km/h, llevar casco puede suponer la diferencia entre la vida y la muerte.
• Cruzar por senda peatonal: los peatones son las piezas más vulnerables del tránsito, con acento especial en los niños y las personas adultas. Hacerse ver ante los conductores, cruzar por los sitios adecuados, no irrumpir por sorpresa en la calzada y en definitiva, conocer y respetar sus propias normas son su mejor seguro.
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