Por Jorge OviedoLa guerra abierta del Gobierno con un grupo empresario ha comenzado a preocupar a otros hombres de negocios. "La verdad es que la escalada de la pelea con el Grupo Clarín ya es tremenda y uno no sabe dónde puede terminar", decía anoche un alto ejecutivo de una muy poderosa compañía. "No es bueno que los negocios se desarrollen en este clima, se sienta un precedente peligroso y el propio Gobierno empeora un clima que ha mejorado para las colocaciones financieras", dice otro empresario que confiesa estar muy preocupado.
Un ejecutivo de un negocio con menos regulaciones también se queja: "Es tremendo, ya no se puede hacer nada, no son las regulaciones, son las condiciones que ponen; hay condiciones que aparecen de golpe y si no se hace lo que los funcionarios exigen se acabó el negocio", dice.
En los días de frío un industrial se arrimó a la distribuidora que le estaba racionando el fluido entregándole menos de la quinta parte de lo habitual. "Les dije: ¿no hay manera, no hay un poquito más que me den cuando sube algo la temperatura y baja la demanda domiciliaria?", relató. Y la respuesta dice que lo sorprendió: "Habría que ver si están en la lista..."
El industrial evocó: "Me mostraron que había órdenes de prioridades para los cortes que no estaban hechas con parámetros técnicos, sino políticos; que la nómina la entregaba Guillermo Moreno y me sugirieron hablar con él, pero no lo hice".
Muchos de los empresarios que ahora temen celebraron las políticas del kirchnerismo hace pocos años. Las cosas cambiaron.


Comentá la nota