Preocupación en prefectos por recortes en la suba de salarios

Desde el mes pasado existe un malestar creciente en todos las unidades militares, al enterarse de un fallo de la Corte Suprema de Justicia, que “revoca un anterior fallo” de la misma Corte, el cual reduce las subas de los salarios de todos los efectivos, tanto en actividad como retirados.
Y este problema no fue ajeno en el acto presidido por la ministra de Seguridad, Nilda Garré, el viernes pasado en los Institutos de Formación de Prefectura Naval.

“Sé que en estos momentos todos ustedes, personal en actividad, retiro y pensionadas, están preocupados por la situación salarial, producto de un significativo número de causas judiciales en proceso, sin conclusión formal a la fecha. Quiero expresarles que las autoridades del Ministerio de Seguridad y de la Secretaría de Seguridad se encuentran abocadas a encontrar el punto de equilibrio razonable para que todo ese esfuerzo que han hecho y hacen, sea recompensado mediante retribuciones justas y ordenanzas definitivamente”, dijo el Prefecto General, Oscar Arce en su discurso. Una copia se repartió a todos los medios presentes y la palabra “punto de equilibrio” se encontraba escrita con negrita, un dato no menor que habla de cómo se coló este problema que hoy tienen todos los prefectos y los gendarmes y, por ende, la obligación del jefe de la fuerza de decir algo “políticamente correcto” que tranquilice a la tropa.

En principio, la función de este segundo fallo de la Corte no sería otra que económica. No habría dinero en el gobierno para hacer frente a los gastos militares para mantener la fuerza operativa en todas sus unidades, a pesar de las palabras de Garré del pasado viernes destacando la gestión del gobierno en materia de inversión para la fuerzas armadas. En definitiva, fue un reajuste de los haberes de los activos y retirados de las Fuerzas Armadas y de Seguridad en una proporción menor a lo que había resuelto en marzo de 2011. Ahora la Corte dice que los aumentos no remunerativos de 2005 a 2009 otorgados por el Gobierno se deben aplicar “no sobre el sueldo bruto sino sobre el haber mensual”, que no incluye antigüedad y adicionales. Y deben calcularse sobre el sueldo vigente en 2005 y no sobre el acumulado de cada año “para evitar una indebida repotenciación de los aumentos”. Dado este nuevo ajuste, se prevé la reducción de la suba de los salarios en un 60 %. Según el especialista Sebastián Bonder, con este nuevo pronunciamiento se “achican” los montos a abonar tanto en los haberes regularizados, como en los retroactivos adeudados. “La diferencia no es menor. En el caso de los pasivos con el fallo Salas sus haberes ‘en mano’ debían duplicarse e incluso triplicarse en relación a lo cobrado en la actualidad. En el fallo Zanotti, el incremento reconocido ronda el 40% de lo que están cobrando en este momento”, dice Bonder. Así el pasivo tendrá su haber regularizado, sin sumas no remunerativas y sus aguinaldos liquidados como corresponde, con un plus del 40% cuando debió haber sido del 100%.

Cabe señalar que la ministra de Seguridad ordenó a través de una resolución hacer efectivo este fallo de la Corte, algo que “puertas adentro” del gobierno dicen que terminó de quebrar su relación con el secretario de Seguridad, Sergio Berni.

Sumas no remunerativas al basico

Desde el 2005, los aumentos otorgados al personal de las Fuerzas Armadas y de Seguridad se aplicaron como “suplementos no remunerativos ni bonificables”, a través de distintos plus por vivienda, vestimenta y estudio, entre otros conceptos, que no se computan en el cálculo de los haberes del personal retirado. O sea, un ardid remunerativo como en tantas otras áreas para reducir las condiciones de jubilación y/o en estos casos de retiro. El tema es que ahora, el fallo judicial, afecta también a los sectores en actividad. Ello provocó en los últimos años una “avalancha” de juicios, por parte de militares y oficiales de seguridad que lograron medidas cautelares favorables para que se les reconozcan los conceptos no abonados. Teniendo en cuenta todo este contexto, la presencia de Nito Artaza en el acto de ayer no fue “casual”. Si bien dijo que es representante de todo el noreste del país; al ser senador nacional por Corrientes en donde existe mucha vocación para alistarse a Prefectura y a Gendarmería; destacó su proyecto legislativo de que las sumas no remunerativas sean incorporarlas al sueldo básico de los empleados estatales, los cuales incluyen también a los integrantes de las fuerzas de seguridad. “De esta manera el Estado evitaría muchos reclamos judiciales que hoy está perdiendo. El personal militar y de seguridad de las Fuerzas Armadas de la Nación, Gendarmería Nacional, Prefectura Naval, Policía Federal, Servicio Penitenciario Federal u Organismos asimilables se encuentran excluidos de las convenciones colectivas de trabajo y perciben sumas no remunerativas que son fijadas en forma unilateral por su empleador. En estos casos nos encontramos con una forma anómala de legislar: es el Estado- empleador que fija sus propias reglas de juego, es hora de eliminar esa práctica fijando que todo el salario es remunerativo y dejando la facultad de legislar en el Congreso, pues, no existe delegación alguna de facultades que haya legitimado esa práctica. Entonces son miles los trabajadores que integraron las fuerzas armadas o de seguridad que encuentran vaciados sus retiros por esta práctica y ellos también han litigado contra el Estado, ganando también sus juicios”, expresó Artaza.

Esta ley ya tiene media sanción y espera recibir el aval de Diputados. “Con esta ley, solo podrá haber por seis meses un 50 % de sumas no remunerativas y luego ser incorporadas al salario”, explicó el senador radical y aclaró que quienes ya posean sumas de este tipo “deberán ser incorporadas en tres meses”. “Este es un gran primer paso para los empleados públicos de la provincia que perciben un sueldo pero no pueden sacar un crédito”, concluyó el comediante.

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