Eduardo Espuña, de la Asamblea Ambiental, expresó su punto de vista con respecto al proyecto de establecer una zona industrial entre esa localidad y Olivera. La experiencia de los últimos años mantiene en alerta a los vecinos.
Así lo planteó en la audiencia Eduardo Espuña, integrante de la Asamblea de Vecinos y Organizaciones por el Medio Ambiente y referente de la lucha contra la contaminación generada por Curtarsa.
Consultado por este medio, el vecino insistió en transmitir la preocupación que existe en las organizaciones ambientalistas de Jáuregui ante el proyectado parque industrial. Fundamentalmente la alarma responde a los antecedentes inmediatos vinculados a la tirantez entre el bienestar de la localidad y la actividad industrial. Además del prolongado reclamo que involucra a la curtiembre, en los últimos años los vecinos han observado la ampliación de dos conglomerados industriales en las instalaciones de las desaparecidas empresas Algodonera Flandria y Lineras. En el primero de esos parques funcionan empresas de tercera categoría, clasificación que implica un fuerte impacto ambiental, mientras que en el otro se habla de una firma dedicada al cromado que trabajaría sin las medidas ambientales correspondientes. En ambos casos, las organizaciones ambientalistas perciben una falta de control por parte de los organismos estatales. A eso se suma la descontrolada circulación de camiones en pleno pueblo.
Ante la posibilidad establecida en el nuevo COU de ampliar la radicación de empresas en las puertas de Jáuregui, el razonamiento de Espuña se fundamenta en una realidad concreta: “Si no podemos controlar a las actuales empresas que están en el sector como ocurre con la curtiembre y con una empresa de cromado que hay en Linera, quién nos asegura a nosotros que las empresas que puedan instalarse en ese lugar sean controladas. Si bien sabemos que hay una resolución del Concejo Deliberante que no puede haber empresas de tercera categoría, el problema es que quien le da la categoría es el OPDS, y ya sabemos cómo actúa el OPDS”.
En síntesis, Espuña entiende que “en Jáuregui ya tenemos bastante para preocuparnos como para que este problema se siga expandiendo”. Sobre la infraestructura necesaria en términos de vías de comunicación, el vecino recordó que “actualmente las calles de Jáuregui no dan abasto ante la circulación de tantos camiones”. Por eso, “antes de pensar en una zona industrial se tienen que garantizar los accesos, en este caso para que los vehículos pesados no ingresen por la calle San Martín”.
“Sabemos que existen necesidades de trabajo, pero tampoco es cuestión de instalar cualquier tipo de empresa. Deben existir pautas sobre qué tipo de empresas vamos a recibir en la zona. El crecimiento industrial de los últimos años no ha tenido una planificación correcta”, agregó Espuña.
- ¿Qué sensación le dejó lo expresado en la audiencia pública?
- Mantengo mis dudas porque sólo se habla de que no se van a permitir empresas de tercera categoría, pero creo que hay empresas de segunda categoría que también son difíciles de controlar. Entonces me parece que hay que dar una estructura a ese parque industrial para que no produzca más contaminación, que no tengamos más problemas con el agua. El Concejo Deliberante declaró esa zona como reserva acuífera. Si le vamos a cargar más industrias a la cantidad de agua que utiliza la curtiembre, nuestra reserva va a ir empeorando cada vez más.
En este marco, las organizaciones dedicadas al cuidado del medio ambiente comenzaron a reunirse para analizar la documentación existente y solicitar, en lo inmediato, una reunión con los funcionarios de las áreas municipales de Producción y Planeamiento. “Queremos saber el tipo de empresas, a qué se van a dedicar, cómo van a ser los accesos”, especificó Espuña.
Reunión con los concejales
El jueves, los concejales participaron de una reunión con funcionarios del Departamento Ejecutivo para avanzar en el debate sobre las modificaciones del Código de Ordenamiento Urbano.
En ese encuentro, uno de los temas de consulta por parte de los ediles estuvo vinculado al parque industrial entre Jáuregui y Olivera. Santiago Sarobe, presidente de la Comisión de Urbanismo del Concejo, explicó que “expresamos la preocupación de garantizar un marco ambiental que asegure la calidad de vida de los vecinos”.
En la reunión “se aclaró la ubicación precisa porque en el mapa original aparece contiguo a todo lo existente”. De esta manera, las tierras disponibles para la instalación de nuevas empresas no estarían pegadas a los emprendimientos industriales que bordean el límite de Jáuregui más cercano a Olivera. Al respecto, los funcionarios comunicaron que “se está trabajando para acotar la localización”.
“Creemos necesario tomar las máximas prevenciones para ver el tipo de actividades que se radiquen y fundamentalmente el tema de la preservación de las condiciones ambientales. Sin llegar a un nomenclador muy puntual, planteamos la necesidad de establecer la caracterización de las industrias a instalarse para que puedan convivir actividades que no sean agresivas con el medio ambiente”, indicó Sarobe.
El concejal dijo que en la reunión “se habló mucho de este tema”. Como parte de las explicaciones brindadas por los representantes del Departamento Ejecutivo se manifestó la existencia de “un apoyo logístico que incluye dos niveles de tratamiento de efluentes, uno de cada empresa y uno secundario de tipo general antes de su derivación final”.
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