Se instalarían en la zona norte del partido, en predios linderos a dos hipermercados. Denuncian que tendrían beneficios impositivos y respaldo político, que pondrían en jaque a pequeños y medianos comerciantes platenses
Ante una consulta de Hoy, Diego Piancazzo, gerente de la Cámara de Comercio e Industria de La Plata, afirmó que “estos grandes emprendimientos comerciales perjudican a los comercios chicos, que no pueden acceder a los mismos beneficios” que suele otorgar el poder político.
“Estos megaproyectos nunca convocan a marcas locales, lo cual perjudica a los esforzados comerciantes locales. Siempre se instalan marcas internacionales o marcas nacionales que ya están bien instaladas en todo el país”, subrayó Piancazzo. Y agregó: “Tanto la Afip como Arba le meten más presión a las pymes para que tengan al día sus impuestos y todos sabemos que hay mucha evasión en las grandes empresas”, como las que estarían detrás de estos proyectos.
Según pudo saber Hoy, habría dos grupos de empresarios platenses detrás de los shoppings, manteniendo una fuerte disputa entre sí ya que eligieron la zona norte de la ciudad para desarrollar sus ambiciosas iniciativas.
Uno de los emprendimientos se proyecta en un lote ubicado en la muy exclusiva esquina de camino Centenario y 508, en la frontera Ringuelet-Gonnet. Asociados con uno de los hipermercados, ya se habría comprado las instalaciones del predio donde funcionó hasta hace unos años la cooperativa Sancor. La idea es levantar allí, apuntando al público ABC1 de la zona norte del partido, un shopping con galerías comerciales, patio de comida y complejo de salas de cine.
El proyecto en cuestión motivó la ofensiva de otro grupo de empresarios, que habrían quedado heridos por no haber sido invitados a participar del emprendimiento, por lo que habrían tomado venganza apoyando una iniciativa similar, con respaldo del otro hipermercado que funciona en La Plata. Ellos impulsan un shopping center que se levantaría en el predio del otro hipermercado. Además, a la iniciativa estaría asociada una empresa de capitales extranjeros que planea invertir 140 millones de pesos en lo que sería un megacentro comercial y de entretenimientos, nutriéndose de empleados que, en su gran mayoría, no serían de la región. Este proyecto, además, contaría con el aval de funcionarios municipales.
En el Municipio se habla del “fuerte interés” en allanarles el camino, como bien facilitador, a los inversores foráneos, que vienen sorteando uno tras otro los controles que la Comuna ejerce sobre iniciativas de semejante magnitud.
Preocupación en el Concejo Deliberante
La posible instalación de dos shoppings en la región, que se estaría concretando entre gallos y medianoche, puso en alerta a sectores de la oposición que están denunciando falta de información oficial sobre la posible habilitación de estos emprendimientos
En concejal José Ramón Arteaga (Unión Celeste y Blanco) presentó un pedido de informes la semana pasada. En los fundamentos del proyecto se señala que en el mes de noviembre de 2008 comenzaron a surgir informaciones acerca de la llegada del shopping que un hipermercado planea inaugurar en 2011, visto como un destino turístico en nuestro partido.
“A la fecha, este cuerpo desconoce la existencia de expediente alguno en el que se solicite la habilitación de una obra de dichas características, y mucho menos de su localización.
A efectos de contar con certezas sobre el estado del tramite administrativo de localización en este cuerpo y trasmitirlas a la ciudadanía, es que solicitamos el voto afirmativo de nuestros pares”, dice el proyecto de Arteaga.
El edil pide que el Municipio informe “si existen estudios realizados de impacto ambiental e impacto socioeconómico (en relación al emprendimiento en cuestión); copia del permiso de factibilidad otorgado, indicando si el mismo ha sido expedido bajo las disposiciones de la ordenanza 9.231 o de la ordenanza 10.703”.
El impacto de los hipermercados
La posible instalación de megaemprendimientos comerciales trae a colación nuevamente el debate acerca de la regulación de los grandes establecimientos. La experiencia, en países del
primer mundo, es muy demostrativa.
La periodista y socióloga española Esther Vivas, coordinadora del libro ¿Adónde va el comercio justo? y autora de publicaciones como En pie contra la deuda externa y Supermercados, no gracias, afirma que, luego de conocerse en la comunidad europea las estrategias monopolistas, anticompetitivas y antiambientales practicadas por los grandes hipermercados del mundo, como Wal-Mart y Carrefour, países como Inglaterra, Francia y Alemania han implementado leyes tendientes a proteger la agricultura y el comercio local de los daños que ocasionan estos monopolios, por lo que “América Latina, Asia y Africa se han convertido en nuevos objetivos estratégicos, ya que se trata de mercados vírgenes donde la mayoría de la población se abastece en los mercados locales y prácticamente no existe un comercio tecnificado”.
Agrega: “Hay que aclarar que los hipermercados son grandes supermercados de más de 1.200 metros cuadrados de extensión, donde una sola compañía vende alimentos y productos de diversa índole, éstos generalmente están ubicados en las afueras de la ciudad o dentro de grandes centros comerciales”.
También sostiene que aproximadamente el 50% de sus inversionistas y proveedores están ubicados a miles de kilómetros de la ciudad y, tristemente, dejarán de llegar al vendedor o al productor local, con el consecuente aumento del desempleo, ya abrumador, en la ciudad. En el caso de Carrefour, el 52% de sus ganancias provienen de fuera de Francia”.
En la misma línea, un estudio de Neumark et al (2007) concluía que por cada puesto de trabajo creado por Wal-Mart en un municipio se destruían 1,5 puestos de trabajo en los negocios preexistentes.
Sin regulación
Durante el período 2006-2009 se calcula que al menos 182 grandes superficies comerciales se han inaugurado en Argentina, sin que ninguna ley de alcance nacional haya sido promulgada con el fin de regular el proceso. Reglas que en otros países sí existen y permiten la convivencia de pymes y grandes superficies y que, sin duda, beneficia a ambas partes.
También estos grandes comercios promueven el empleo con bajos sueldos, resultando una salida laboral para quienes recién se insertan en el mercado de trabajo, pero también un problema para los pequeños comercios. De hecho, se calcula que por cada puesto de trabajo que se genera en un hipermercado, en las pequeñas y medianas empresas (pymes) que fabrican y expenden el mismo tipo de productos se crearían siete plazas laborales.

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