Preocupación por desmonte ilegal que avanza en Cortaderas

La intervención provincial, policial y comunal logró frenar la arremetida contra el bosque nativo.
Ayudados por un vecino que abrió las puertas de su campo, los inspectores de Medio Ambiente confirmaron el daño irreversible que Eduardo Mansilla ocasionó a una zona de bosque protegido en Cortaderas.

Sólo de lejos. El hombre, dueño de un vasto terreno en el paraje Loma Verde, les negó el acceso con la misma y férrea postura que usó para amenazar a dos vecinos y evitar las requisas que el Municipio trató de realizar respaldado por la Policía y una jueza de Paz.

Según la estimación lograda mediante dispositivos satelitales, serían entre quinientos y ochocientos los metros de vegetación autóctona que Mansilla arrasó con maquinaria pesada tipo retroexcavadora. "Las coordenadas indican que la parte afectada está a unos 1.041 metros de altura, por encima de la cota de mil metros donde empieza la zona intangible del Parque Presidente Perón", precisó Jorge Heider, jefe del Programa Biodiversidad. Y aclaró que la intervención provincial se dio en respuesta al pedido de los vecinos y la Intendencia, a pesar de que el loteo corresponde al ejido municipal.

No hay registro de que el titular solicitara una evaluación de impacto ambiental o, al menos, permiso que habilite la extracción de flora nativa. Además, en la comuna la actividad está suspendida hasta tanto se termine de elaborar el nuevo Código Urbano, adaptado a las exigencias que desde fines del año pasado marca la reglamentación del área protegida.

El jueves a las 17, en acta labrada por Medio Ambiente, quedó sentado que "el señor Mansilla no nos permite ingresar al predio porque dice ser el dueño del campo". El secretario de Gobierno Mario Canali entregó a los inspectores todos los antecedentes y actuaciones realizadas en compañía de la Policía y la jueza de Paz Alejandra Laconcha, también infructuosas y con el agravante de una amenaza: "Entre la documentación está la descripción de dos vecinos, Hernández y Mancuso. El dueño del campo les dijo que no se hacía responsable si una topadora les pasaba por encima. Con ese testimonio, la parte administrativa que podamos hacer ya pasa a otro plano porque se está poniendo en riesgo la vida humana", afirmó Heider.

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