Preocupación y desconcierto en los gobiernos de todo el mundo

Advirtieron que la filtración amenaza la seguridad nacional; hubo fuertes críticas también a WikiLeaks

BERLIN.- La difusión de más de 250.000 documentos clasificados del Departamento de Estado por parte del sitio WikiLeaks sacudió ayer a la diplomacia mundial y sembró el desconcierto en los gobiernos de todo el mundo, que reaccionaron con preocupación y cuestionaron no sólo a Washington, sino también a los responsables de la controvertida difusión.

La respuesta más enérgica provino del presidente iraní, Mahmoud Ahmadinejad, que acusó a Estados Unidos de facilitar la divulgación de los documentos para generar problemas entre Teherán y sus vecinos árabes. "Esta información no se filtró, sino que fue producida y revelada por el propio gobierno estadounidense con fines políticos'', dijo Ahmadinejad, en alusión a los documentos que señalan que los mandatarios de Arabia Saudita, Emiratos Arabes Unidos y Egipto dijeron que Irán era una "amenaza existencial" y que llevaría a la región a la guerra. "No nos molestamos en tomar esta información en serio y no tendrá impacto en nuestras relaciones. Irán y los Estados de la región son amigos", agregó el mandatario.

El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, por el contrario, opinó que los documentos prueban que los países árabes tienen más en común con Israel que lo que suelen reconocer públicamente. "La mayor amenaza a la paz mundial emerge de la posibilidad de que el régimen iraní se arme'', dijo Netanyahu. "Un frente unido contra Irán podría reformar el rostro de la región. Si los mandatarios dijeran en público lo que dicen en privado, podría haber un gran avance'', agregó.

Desde Europa, Alemania, Francia y Gran Bretaña criticaron la divulgación de los documentos con el mismo argumento: que perjudica a la seguridad de los países y vulnera la convención de Viena sobre las relaciones diplomáticas. Ninguno de ellos, sin embargo, comentó los detalles que los afectan directamente y todos afirmaron que las filtraciones no empañarán la buena relación transatlántica. En ninguno de estos países, además, hubo críticas abiertas a Washington, sino que los ataques fueron contra los autores de la divulgación.

En Berlín, el gobierno alemán manifestó su preocupación por las consecuencias internacionales, pero afirmó que la relación entre ambos países es "fuerte, sólida y no quedará empañada" por los documentos filtrados por WikiLeaks, que califican a la canciller Angela Merkel de mandataria que reacciona "con entereza, pero evita los riesgos y rara vez es creativa".

El gobierno francés, en tanto, condenó la publicación de WikiLeaks, por considerar que podría hacer tambalear la estabilidad de las relaciones internacionales y la seguridad de algunas personas. "Se trata de un ataque a la soberanía de Estados y su secreto a la correspondencia", señaló un vocero de la cancillería, que declinó comentar las citas de los políticos franceses mencionados en los documentos, incluidas las que califican al presidente Nicolas Sarkozy de "susceptible y autoritario".

"Es importante que los gobiernos puedan operar sobre la base de la confidencialidad a la hora de tratar con cierto tipo de información, y que ésta sea filtrada es perjudicial", se limitó a señalar, por su parte, un vocero de Downing Street.

En Italia, el primer ministro, Silvio Berlusconi, se rió de los documentos en los que se hablaba de su participación en fiestas salvajes y atribuyó esas afirmaciones a "funcionarios de tercera y cuarta línea" que se creen lo que escribe la prensa de "izquierda". "Lamentablemente, nunca en mi vida he formado parte de una fiesta salvaje, que pueden ser interesantes."

El primer ministro ruso, Vladimir Putin, optó por no responder a los calificativos de que es un "animal alfa" y "autoritario". "Antes de emitir comentarios, deberíamos ver el documento original y analizar si los términos han sido traducidos correctamente", dijo Dmitri Peskov, vocero de Putin.

También la ONU optó por la prudencia y, tras declinar comentar la autenticidad de los documentos divulgados, se limitó a subrayar la "transparencia" de la organización y recordar a Washington que es "inviolable". En el lado opuesto, el premier turco, Recep Tayyip Erdogan, puso en duda la seriedad de WikiLeaks y calificó su filtración de "sospechosa".

Finalmente, el presidente venezolano, Hugo Chávez, consideró que Hillary Clinton debería renunciar a su cargo tras la filtración de WikiLeaks: "El imperio al desnudo. La señora Clinton debería renunciar. Es lo menos que puede hacer", dijo.

Agencias EFE, DPA, AP y AFP

LAS REACCIONES DE LOS LIDERES MUNDIALES

"Lamentablemente, nunca en mi vida he formado parte de alguna «fiesta salvaje», que pueden ser interesantes"

SILVIO BERLUSCONI

Primer Ministro italiano

"La mayor amenaza a la paz es que el régimen de Irán se arme; si se dijera en público lo que se dice en privado, habría un gran avance"

BENJAMIN NETANYAHU

Primer Ministro israelí

"No les asignamos ningún valor a estos documentos; no tienen valor legal. Irán y los Estados de la región son amigos"

MAHMOUD AHMADINEJAD

Presidente de Irán

"El imperio al desnudo; Clinton debería renunciar. Es lo menos que puede hacer, y esos delincuentes del Departamento de Estado"

HUGO CHAVEZ

Presidente de Venezuela

El vocero del gobierno alemán dijo que con Washington existe una amistad que no puede quedar afectada por esa publicación

ANGELA MERKEL

Canciller alemana

La ONU es una organización transparente que da a conocer sus actividades al público y a sus miembros, afirmó un vocero

BAN KI-MOON

Secretario General de la ONU

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