La ciudad de Clorinda es una ciudad que en su mayor parte depende del movimiento comercial y son muchos que rodean a este sector y que, de alguna manera dependen directa o indirectamente del movimiento comercial que se genera con los compradores que vienen del vecino país y de la zona de la línea de la ruta 86.
Ya estamos prácticamente pisando el último mes del año y con la llegada de diciembre se abren nuevas expectativas por ver si se pueden repuntar las ventas, los artículos como sidra, pan dulce, budines y demás van por exportación al vecino país y se pueden conseguir en las principales cadenas de supermercados. Y si bien, hay una pequeña diferencia en el costo, también es cierto que al ser tan pequeña casi no conviene a los compradores venir solo por esos productos en particular.
Es sabido que también la gente que habitualmente venia o viene a Clorinda desde Paraguay son comerciantes pequeños que en busca de calidad y precio se llegan a la segunda ciudad de la provincia pero desde un tiempo a esta parte se han multiplicado los controles en su país y eso también está influyendo mucho en este sentido.
“La llegada de fin de año nos abre una vez más como cada año, la posibilidad de ver si se puede cerrar bien el año con buenas ventas y repuntar lo que ha sido el caudal de ventas de los restantes meses; hubieron meses donde se hizo muy difícil llegar a los objetivos pero aun así estamos de pie luchando como siempre le destacó al comerciante clorindense” señaló un conocido comerciante que también se mostró preocupado por lo que un asesor del Concejo Deliberante dio a entender para que regrese la zona de vigilancia especial que casi mató a todo el comercio clorindense.
Las mismas calles marcan que la realidad, es tal cual nos la comentaron los vendedores ya que en otras épocas los estacionamientos estaban plagados de vehículos de dominio paraguayo y ahora, son contados lo que se pueden ver y aquellos que se llegan a Clorinda para comprar son los que vienen por algo en particular.
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